El jefe del Pentágono, Pete Hegseth, dejó claro que la Administración de Donald Trump no descarta «de ninguna manera» volver a lanzar operaciones militares contra Irán, incluso mientras se implementa la llamada guerra económica. Esto ocurre a pesar de que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, sugirió esta semana que «probablemente no habrá un reinicio cinético a gran escala».
«De ninguna manera descartamos el uso de ataques cinéticos en cualquier punto del estrecho de Ormuz o en las cercanías de Irán. Si necesitamos usarlos, los usaremos. Si Irán es tan imprudente como para extralimitarse o provocar al Ejército estadounidense, haremos lo que sea necesario», declaró Hegseth.
En sus declaraciones, el secretario de Defensa afirmó que mantiene una coordinación total con Scott Bessent en lo que respecta a la presión económica. «Estamos en plena coordinación respecto a la presión económica y toda la presión que puede ejercer. Sabemos que Irán no puede soportarlo. En definitiva, su economía está en una espiral descendente», señaló.
Hegseth también aseguró que Estados Unidos controla el estrecho de Ormuz mediante un bloqueo naval que calificó de «inexpugnable». Según sus palabras, a través de esa vía «fluye el petróleo», mientras que Irán «no puede transportar nada».
El funcionario destacó el impacto de los ataques previos contra las capacidades militares iraníes: «Las devastadoras acciones que nuestras Fuerzas Armadas llevaron a cabo contra su Armada y su capacidad de detección y visión, así como contra sus radares y misiles… Todavía conservan algunas capacidades, pero no se acercan en absoluto a lo que eran antes», subrayó, agregando que EE.UU. puede «proteger el tráfico marítimo que atraviesa el estrecho».
Bajo este escenario, Hegseth defendió que «una mayor presión económica solo garantiza que Irán no tenga más remedio que sentarse a la mesa de negociaciones y hablar abiertamente sobre su programa nuclear, tal como lo ha exigido el presidente».
Estas afirmaciones ocurren días después de que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, considerara que el reinicio de una guerra a gran escala está «probablemente» descartado. «Si estamos ejerciendo la máxima presión económica, entonces eso significa que probablemente no habrá un reinicio cinético a gran escala», estimó Bessent, aunque aclaró que «esto depende del criterio del presidente» Trump.
Fuente: Infobae