Agosto 2026: océanos registran temperatura récord de 21,1°C por El Niño

Por primera vez en la historia, la temperatura de la superficie de los océanos alcanzó un valor sin precedentes: 21,1 grados Celsius de media diaria global. Este dato, confirmado por el Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S), supera todas las marcas registradas hasta ahora y ha activado nuevas alarmas sobre el acelerado calentamiento del planeta.

El récord se registró el 22 de agosto y se suma a una serie de máximos mensuales consecutivos observados durante todo 2026. Según los expertos, el incremento responde a la combinación del fenómeno de El Niño y el calentamiento global provocado por la actividad humana.

Lo excepcional del nuevo récord es que, normalmente, los océanos alcanzan su temperatura máxima entre marzo y abril, después del verano austral. Sin embargo, este pico se produjo en agosto, lo que subraya la naturaleza extraordinaria del suceso.

Una infografía de Infobae detalla que el océano mundial alcanzó los 21,1 °C el 22 de agosto de 2026, señalando las causas del récord y sus impactos climáticos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El informe de Copernicus destaca que la temperatura de 21,1 °C superó el récord anterior de 21,09 °C, alcanzado apenas en marzo de 2026.

El fenómeno de El Niño, un patrón climático natural que eleva las temperaturas en el Pacífico tropical y afecta las precipitaciones y temperaturas globales, atraviesa una fase de gran intensidad, según la Oficina de Meteorología británica y la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

Los modelos estacionales indican que El Niño podría intensificarse todavía más en los próximos meses y llegar a “niveles no vistos en varias décadas”, según las proyecciones.

La temperatura media global de la superficie oceánica registró un récord de 21,1 °C el 22 de agosto según el Servicio de Cambio Climático de Copernicus

Cambios en la dinámica oceánica y sus consecuencias planetarias

La temperatura oceánica es un factor clave en la regulación del clima global. Un océano más cálido modifica la circulación atmosférica y las precipitaciones, contribuye al aumento del nivel del mar, genera condiciones climáticas extremas y afecta los ecosistemas marinos y la seguridad de las poblaciones costeras.

Samantha Burgess, responsable estratégica de Clima del ECMWF, señaló:

“Este récord es otra clara señal de que el océano está sometido a una presión creciente”.

Explicó que El Niño añade calor, pero sobre una base de décadas de calentamiento de origen humano.

Este récord no es un hecho aislado. Copernicus reporta que los océanos han estado rompiendo récords mes tras mes, consolidando una tendencia de calentamiento sostenido.

Copernicus advierte que los récords actuales se alcanzaron en agosto fuera de la época habitual de máximos oceánicos tras el verano austral
(Imagen Ilustrativa Infobae)

Isabel Moreno, meteoróloga y divulgadora científica, enfatizó:

“Desde finales de junio estamos registrando valores nunca vistos para estas fechas. Esto ya no es solo un récord diario. Este valor supone el récord de temperatura jamás registrada en los mares y océanos impulsados por un Niño que no ha terminado de crecer”.

La base de datos de Copernicus, que comienza en 1979, indica que ninguna persona viva había presenciado un evento similar.

El impacto de esta ola de calor oceánica va más allá de los números. Los especialistas advierten que el aumento continuo de la temperatura repercute directamente en los ecosistemas marinos y en las comunidades que dependen de ellos.

Un mapa mundial indica la extensión y categoría de las olas de calor marinas en los océanos el 3 de julio, según datos de NOAA. (X Ben Noll)

Un océano más cálido provoca la expansión térmica del agua, lo que eleva el nivel del mar y aumenta el riesgo de inundaciones en zonas costeras e islas de baja altitud.

También se incrementa la frecuencia e intensidad de las olas de calor marinas, que dañan arrecifes de coral, praderas marinas y alteran las cadenas alimenticias, afectando la pesca.

El mar Mediterráneo, punto caliente climático, también batió récords en el verano de 2026 al alcanzar 33,02 °C en la boya de la isla Dragonera (Mallorca), constituyendo el récord nacional absoluto para las aguas de España.

Los recientes récords de temperatura confirman que los océanos enfrentan una presión sin precedentes que afecta clima ecosistemas y seguridad alimentaria
(Imagen Ilustrativa Infobae)

Más calor, más fenómenos extremos y mayor presión sobre la vida marina

El Niño, que se perfila como uno de los más intensos registrados, actúa como un acelerador sobre un sistema marino que ya venía calentándose debido a los gases de efecto invernadero.

Según la Met Office británica,

“la presencia de El Niño se declara cuando las temperaturas del mar en el Pacífico tropical oriental aumentan 0,5 grados Celsius por encima de la media a largo plazo, lo que afecta las precipitaciones y las temperaturas a escala mundial”.

Los expertos advierten que 2027 podría ser el año más cálido jamás registrado.

El calentamiento oceánico tiene consecuencias profundas. Un mar más cálido transfiere más calor y humedad a la atmósfera, intensificando las lluvias y algunos sistemas de tormentas, lo que genera fenómenos meteorológicos extremos.

El fenómeno de El Niño suma calor al océano global que ya muestra décadas de calentamiento provocado por la actividad humana
 (Colin McCarthy)

Esto aumenta la frecuencia e intensidad de huracanes, tifones y lluvias torrenciales, poniendo en riesgo infraestructuras, cultivos y vidas humanas en amplias zonas.

Además, el calor reduce la capacidad del océano para absorber dióxido de carbono, debilitando un mecanismo natural clave contra el cambio climático. Al disminuir esa absorción, más CO₂ permanece en la atmósfera, lo que amplifica el calentamiento global y retroalimenta el ciclo de extremos.

Los expertos advierten que 2027 podría cerrar como el año más cálido jamás registrado debido a la combinación de El Niño y calentamiento global
(Imagen Ilustrativa Infobae)

Samantha Burgess destacó:

“A medida que las temperaturas oceánicas siguen aumentando, también aumentan los riesgos para los ecosistemas marinos y las comunidades costeras”.

Agregó que

“el número de días con olas de calor marinas a nivel mundial se ha triplicado con creces desde principios de la década de 1990, lo que ejerce una presión cada vez mayor sobre los ecosistemas marinos y las comunidades que dependen de ellos”.

Los arrecifes de coral, que necesitan temperaturas estables, sufren blanqueamiento y mortalidad masiva. Las praderas marinas, esenciales para la biodiversidad y la pesca, también están amenazadas.

La alteración de estos hábitats afecta las cadenas alimenticias y la sostenibilidad de industrias como la pesca y la acuicultura. Copernicus subraya que los daños de las olas de calor marinas se suman a la sobrepesca y la contaminación.

Temperatura superficial diaria del mar (°C) para 2024 (amarillo), 2025 (naranja) y 2026 (rojo). (C3S/ECMWF)

La OMM y los sistemas de predicción de Copernicus advierten que El Niño seguirá fortaleciéndose en los próximos meses y podría alcanzar niveles no vistos en décadas.

Los investigadores del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo monitorean si el aumento actual es pasajero o señala una tendencia persistente y agravante.

La comunidad científica internacional sigue con preocupación la aceleración de los cambios oceánicos. Los récords recientes confirman que los mares están bajo una presión sin precedentes, y sus consecuencias se sentirán en todo el planeta.

El calentamiento reduce la eficiencia del océano para absorber dióxido de carbono debilitando un amortiguador natural del cambio climático
 - Freepik

El océano, que durante milenios ha sido el gran estabilizador del clima, enfrenta ahora desafíos que afectan la seguridad alimentaria, la protección costera y la supervivencia de especies clave.

El hito del 22 de agosto es más que un récord. En palabras de los expertos, es una señal clara de que el océano sufre una presión creciente y que la combinación de El Niño y el calentamiento humano crea un escenario sin precedentes para la vida en la Tierra.

Las próximas semanas y meses serán cruciales para observar la evolución de estos fenómenos y anticipar los desafíos para comunidades, gobiernos y ecosistemas en un planeta que muestra los límites de su capacidad de adaptación.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK