El Ministerio de Transporte de Italia impulsa una modificación al código de circulación que, por primera vez, centra la atención en los peatones. De acuerdo con un proyecto reportado por The Guardian, aquellos que atraviesen una calzada con la mirada fija en el teléfono móvil podrían recibir multas de 75 euros o más (aproximadamente USD 82). Esta disposición se enmarca en un conjunto de cambios orientados a disminuir los siniestros viales generados por distracciones.
La regulación apunta a una situación concreta: cuando un conductor no tiene tiempo suficiente para reaccionar ante un peatón que cruza sin prestar atención. La prohibición también incluye otros dispositivos electrónicos como laptops, tablets y cámaras digitales. El texto aclara que las conversaciones con manos libres siguen permitidas, al igual que el uso del teléfono en casos de emergencia.
El empleo de auriculares también se autoriza, siempre que el peatón pueda escuchar adecuadamente por ambos oídos. La restricción, además, no se aplica a quienes caminen por la acera, sino únicamente a quienes transiten por la calzada. Las autoridades italianas señalan que la medida se enfoca exclusivamente en los momentos de mayor peligro para el peatón.
Qué obliga y qué prohíbe el nuevo reglamento

El proyecto establece que, antes de cruzar una calzada, el peatón debe asegurarse de que el conductor del vehículo que se aproxima lo ha visto y tiene intención de detenerse. Una vez iniciado el cruce, no se puede demorar ni interrumpir la marcha. Según The Guardian, el código actualizado está previsto para su aprobación a mediados de octubre, aunque aún resta debate legislativo.
La propuesta encuentra respaldo jurídico en varios fallos emitidos por tribunales italianos en años recientes, que atribuyeron responsabilidad en accidentes de tránsito a peatones que actuaron con descuido. Esas resoluciones sirvieron como antecedente directo para incorporar la figura del peatón distraído al debate normativo. El ministerio argumenta que la medida no busca penalizar al peatón en abstracto, sino disuadir conductas que elevan el riesgo de colisiones en intersecciones y pasos de cebra.
Sanciones más duras para conductores y un retroceso sobre los mayores de 85 años

La reforma también endurece las penas para quienes conduzcan usando el celular. Los reincidentes podrán enfrentar multas de hasta 2.588 euros (unos USD 2.840), además de la suspensión del carnet de conducir por un período de uno a tres meses. De acuerdo con The Guardian, estas penalidades para conductores distraídos figuran entre los cambios más sustanciales del paquete normativo.
Un punto que generó controversia fue la restricción prevista para conductores de 85 años o más: el proyecto contemplaba limitar su radio de circulación a 100 kilómetros del domicilio y prohibirles el acceso a autopistas. Ante la reacción pública que suscitó la medida, el Ministerio de Transporte aclaró el domingo que esa cláusula ya no formaba parte del texto, luego de que el vicepresidente del Consejo de Ministros y titular de la cartera de Infraestructura y Transporte, Matteo Salvini, solicitara su eliminación tiempo atrás.
Precedentes internacionales de una tendencia global

Italia no es el primer país en legislar contra el peatón distraído. Lituania introdujo en 2018 multas para quienes crucen calles usando el teléfono u otras actividades que puedan afectar su atención en la vía pública. Antes, en 2017, Honolulu se convirtió en la primera ciudad del mundo en implementar reglas similares; en 2020, la ciudad japonesa de Yamato siguió ese camino con una normativa análoga.
La tendencia refleja una preocupación creciente entre los gobiernos por los riesgos que genera el uso masivo de dispositivos móviles en espacios públicos. En el caso italiano, la reforma llega en un contexto de debate más amplio sobre la seguridad vial, con el Estado buscando equilibrar la responsabilidad entre conductores y peatones. El proyecto del nuevo código de tránsito será debatido en las próximas semanas antes de su aprobación definitiva, prevista para mediados de octubre.
Fuente: Infobae