Han pasado diez años desde el estreno de Mad Max: Furia en la carretera y ahora la actriz Charlize Theron ha hecho pública la profunda huella que le dejó su personaje Furiosa. A pesar de las tensiones que rodearon la filmación, la cinta se convirtió en un éxito de crítica y taquilla, y consolidó a uno de los personajes más emblemáticos del cine de acción reciente.
De acuerdo con información difundida por The Hollywood Reporter, la intérprete participó el sábado por la noche en una proyección especial en el Academy Museum. Allí recordó que la película de 2015 obtuvo 10 nominaciones al Oscar y ganó seis estatuillas, además de que Furiosa ha llegado a ser tan popular que hoy existen niñas bautizadas con ese nombre.
Charlize Theron acudió al museo antes del homenaje que recibirá este otoño en la Academy Museum Gala. Durante el coloquio previo a la proyección, fue entrevistada por Shyla Corona y Kamila Gomez, dos integrantes del Academy Museum Teen Council.
En la conversación, la actriz se emocionó al recordar su trayectoria desde una pequeña localidad de Sudáfrica hasta el escenario de los Oscar, donde ganó el premio en 2004 por Monster.
“No tiene sentido, ¿sabéis?”, dijo mientras se secaba las lágrimas, antes de bromear con las moderadoras: “Sois lo peor. Tengo a mis hijas aquí esta noche; no pueden verme llorar”.
Una década después de Mad Max: Furia en la carretera
Al volver sobre Fury Road, Theron explicó que uno de sus recuerdos más queridos del rodaje no está relacionado con la película en sí, sino con su vida personal. Su hija mayor tenía apenas seis semanas cuando comenzó la producción, y ella no había organizado la ayuda de una niñera antes de incorporarse al trabajo.

La actriz contó que “todas las chicas” de la película y también su compañero de reparto Nicholas Hoult se encargaron de criar a la bebé durante los seis meses que pasaron en Namibia.
“Estaba en el vehículo con nosotros; durante el rodaje estaba con el conductor y mi asistente, pero entre toma y toma yo le daba de comer allí mismo y las chicas la cogían, y luego se dormía o le vomitaba encima a Nick”, relató.
Ese recuerdo, añadió, está entre sus favoritos porque su hija aprendió a andar durante aquella filmación. Por eso, dijo, existe “una conexión profunda con esta película”, antes de bromear con el público sobre quienes esperaban que contara otra historia marcada por las fricciones entre bastidores, sobre todo las relacionadas con Tom Hardy.
Theron también describió el conflicto inicial que tuvo con Furiosa como personaje. Según explicó, le costaba encontrar la forma de interpretar a alguien heroico porque, en sus palabras, siente rechazo por “la gente buena” que hace siempre lo correcto por los motivos correctos.

La clave llegó cuando entendió que Furiosa no actuaba desde una pureza abstracta, sino desde un impulso de daño contra el tiránico Immortan Joe. Liberar a sus esposas, razonó, era la mejor manera de golpearle, y ahí encontró un matiz que le permitió construir al personaje desde una forma de egoísmo que acaba produciendo un bien real.
Resumió ese hallazgo con una idea sobre la condición humana:
“Es casi como si la condición humana del egoísmo se convirtiera en lo que en realidad es bueno en su vida, y me encanta eso”.
También recordó que al principio el director George Miller temía que ese enfoque resultara demasiado frío, aunque finalmente aceptó incorporar esos momentos al personaje.
La dimensión cultural del personaje de Furiosa
Una década después, la actriz asumió que Furiosa ha trascendido la pantalla. Dijo que no puede contar cuántas personas se le han acercado para enseñarle un tatuaje del personaje en el brazo y que también ha conocido a varios niños llamados así.
“Ver a un bebé pequeño en un carrito y decir ‘¡Furiosa!’ es lo más raro del mundo”, bromeó.
Aun así, atribuyó ese impacto no a su figura personal, sino a “la fuerza del arte” y “la fuerza de contar historias”.
Theron rechazó además la idea de que alguien pueda verla a ella misma como una heroína.
“Soy un ser humano con defectos. Tengo todos los defectos posibles, y esa es mi gente. Me encanta la gente imperfecta”, afirmó.
Explicó que intenta educar a sus hijos con reglas básicas de convivencia y bondad, aunque no aspira a convertirse en modelo para nadie.
En la parte final del coloquio, reservó su reconocimiento más explícito para George Miller. La actriz dijo que se quita el sombrero ante el director porque la historia salió “de lo más profundo de sus huesos” y porque entregó todo a la película.
También sostuvo que Miller quedará asociado para siempre a Fury Road del mismo modo en que las grandes películas quedan ligadas, ante todo, a su director. Y cerró con una nota de distancia irónica sobre la propia cinta: ella misma no la ha visto “en unos 13 años” y admitió ante el público que comprobarían esa misma noche si la película seguía funcionando.
Fuente: Infobae