En el panorama energético de la Unión Europea, Rumania arrastra un notable rezago en el uso de energía solar. Durante 2025, la electricidad generada por paneles fotovoltaicos en el país representó apenas un 9,78% del total, muy por debajo del promedio comunitario de 13,1%. Para revertir esta tendencia, los promotores del proyecto Dama Solar impulsan una instalación de 1,24 GW que, una vez completada, se convertirá en la mayor planta fotovoltaica del bloque y podrá suministrar electricidad a cerca de un millón de personas.
La Autoridad Reguladora de la Energía de Rumania (ANRE) ya ha emitido la “autorización de establecimiento” para el proyecto, un permiso que se concede cuando los desarrolladores demuestran contar con la financiación necesaria para ejecutar grandes obras de infraestructura. El parque se levantará en el noroeste del condado de Arad, en la frontera con Hungría, y se prevé que inicie su operación comercial en 2030.
Un gigante solar que superará el récord europeo actual

Cuando entre en funcionamiento, Dama Solar desbancará al parque Witznitz, ubicado cerca de Leipzig, Alemania, que actualmente ostenta el título de la mayor planta solar en operación dentro de la UE. Con sus 1,24 GW de capacidad instalada, la instalación rumana podría generar hasta 10,86 TWh de electricidad al año, más del doble de la producción solar total que Rumania registra en la actualidad.
Es importante recordar que los parques fotovoltaicos no operan a plena capacidad todo el año, ya que dependen de factores climáticos como la nubosidad y las horas de sol. Bajo una estimación conservadora —con una carga media anual del 15% debido a su ubicación— el complejo podría producir 1,63 TWh. Según cálculos de la compañía desarrolladora, esa producción cubriría el consumo de más de 280.000 hogares, equivalente a cerca de un millón de personas.
Rumania, por debajo de la media europea en todas las fuentes limpias
El atraso del país no se limita a la energía solar. De acuerdo con datos del laboratorio energético Ember, en 2025 Rumania también quedó por debajo del promedio comunitario en energía eólica —12% frente al 17% de la UE— y en bioenergía y nuclear.

La fuente que más aportó a la matriz eléctrica rumana fue la hidroeléctrica, con un 24,3% del total. Sin embargo, el país mantuvo una fuerte dependencia de combustibles fósiles: el gas representó el 16,9% y el carbón el 15,2%, ambos porcentajes por encima de los promedios europeos de 16,8% y 9,18%, respectivamente.
Empleo, almacenamiento y restauración ambiental, los otros ejes del proyecto
Más allá de la generación eléctrica, los impulsores de Dama Solar esperan que la construcción y puesta en marcha del parque genere más de 500 nuevos puestos de trabajo en los próximos tres años, un impacto directo en la economía local del condado de Arad.
La empresa también evalúa incorporar en el futuro “capacidades significativas de almacenamiento de energía” para reducir el desperdicio de excedentes en momentos de baja demanda.

El proyecto suma además una dimensión ambiental. Las tierras agrícolas de baja calidad del área se convertirán en pastizales, donde ovejas se encargarán de controlar la vegetación. La instalación contempla una reserva natural de 82 hectáreas, presentada por sus promotores como una de las mayores iniciativas privadas de restauración de la naturaleza asociadas a una planta solar en el sureste de Europa, una región donde este tipo de compensación aún no es habitual en proyectos de esa escala.
La empresa promotora del proyecto, con sede en Praga, República Checa, afirma que el parque proporcionará una
“contribución notable”
en el avance hacia el cumplimiento de las metas de energías renovables que Rumania se ha fijado para el 2030.
Fuente: Infobae