La actriz Bunny Levine, recordada por sus participaciones en series como Gilmore Girls y películas como La La Land, así como en varias cintas de Adam Sandler, falleció a los 97 años el pasado jueves. El deceso ocurrió en su hogar del barrio de Tarzana, en Los Ángeles, California.
De acuerdo con la información proporcionada, la artista murió mientras dormía por lo que se presume fueron causas naturales. Agentes policiales acudieron al domicilio luego de recibir un aviso sobre una persona inconsciente en el lugar.
Nacida el 22 de diciembre de 1928 en East Orange, Nueva Jersey, Levine mostró desde pequeña una inclinación por la actuación, aunque decidió postergar ese sueño por más de dos décadas.
Tras concluir sus estudios en la Universidad del Estado de Washington en 1951, retornó a Nueva Jersey, donde trabajó como bibliotecaria y maestra en la localidad de Teaneck, al mismo tiempo que criaba a sus tres hijos junto a su esposo, Bernard Levine.

Antes de mudarse al oeste, también residió un tiempo en el noroeste del país. “Fue un choque cultural al principio”, dijo en 2013 a Washington State Magazine, recordando su cambio de la costa este a esa región.
Luego de la muerte de Bernard en 2003, se trasladó a Los Ángeles y comenzó a buscar papeles en comerciales y producciones.
Su primer crédito profesional llegó con la película de terror Slime City (1988), cuando ya tenía 59 años.
Con una estatura de apenas 1,47 metros, Bunny Levine solía interpretar personajes que en los créditos aparecían como “anciana”, “mujer mayor amable” o “abuela”.
Durante casi cuatro décadas trabajó de manera constante en la televisión estadounidense, generalmente con apariciones de un solo episodio.

A lo largo de ese tiempo, acumuló créditos en series como La ley y el orden, Todos quieren a Raymond, Gilmore Girls —donde encarnó a la señora Thompson—, Ugly Betty, Criminal Minds, 2 Broke Girls, The Mindy Project, Fuller House y Shameless, entre otras. Su lista de apariciones televisivas abarcó más de 30 producciones distintas.
Además, uno de sus primeros papeles en el cine fue en Cadillac Man (1990), junto a Robin Williams y Tim Robbins.
Posteriormente, uno de sus trabajos más recordados fue en la comedia No te metas con Zohan (2008), al lado de Adam Sandler, donde interpretó a una clienta de un salón de belleza.
Volvió a colaborar con Sandler en Sandy Wexler (2017), esta vez en un papel sin crédito como la abuela del personaje principal, y luego en la película de Netflix ¡No estás invitada a mi bat mitzvah! (2023).
También tuvo un papel como cajera de un cine en La La Land (2016), el musical protagonizado por Ryan Gosling y Emma Stone.

Bunny Levine continuó actuando incluso cuando ya había superado los 90 años.
Entre sus trabajos más recientes figuran Sacramento (2024), dirigida por Michael Angarano y protagonizada por Kristen Stewart y Michael Cera; y Thelma (2024), donde interpretó a Mona junto a June Squibb.
Sus últimas apariciones incluyen la temporada final de la serie The Upshaws y la película The Cure (2026), en la que dio vida a la señora Polanski, su último papel en cine.
La propia Levine explicó en 2025 al periódico estudiantil The Daily Evergreen, de su universidad, qué la impulsó a perseguir la actuación después de décadas en la educación.
“No sé por qué. No creo que muchos de nosotros podamos explicarlo; es simplemente algo. Quizás está en los genes”, sostuvo.

Y agregó en esa misma entrevista: “No sé si hubo algún ‘momento’. Simplemente seguí adelante, y me ponía a estudiar e intentaba mejorar en mi oficio”.
La actriz cerró sus palabras con una reflexión sobre lo que significó para ella retomar aquella vocación postergada: “Me siento muy afortunada de haber podido volver a lo que siempre quise desde mis primeros recuerdos. Ojalá todos pudieran encontrar esa felicidad”.
Fuente: Infobae