El firmamento madrileño se prepara para un nuevo evento astronómico de importancia este verano: un eclipse parcial de Luna que será visible desde toda la Comunidad de Madrid durante la madrugada del viernes 28 de agosto.
De acuerdo con información proporcionada por el Instituto Geográfico Nacional (IGN), a diferencia del eclipse total de Sol ocurrido el pasado 12 de agosto, en esta ocasión no se requieren gafas de protección para observar el fenómeno, ya que su visión directa no representa ningún riesgo para la salud.
Un eclipse parcial de Luna se produce cuando solo una porción del satélite ingresa en la zona más oscura de la sombra terrestre, conocida como umbra. Este evento ocurre cuando el Sol, la Tierra y la Luna se alinean casi perfectamente durante la fase de Luna llena, pero la alineación no es lo suficientemente exacta para que toda la superficie lunar quede dentro de la umbra. Como resultado, una parte de la Luna permanece iluminada mientras que otra se oscurece al atravesar la sombra de nuestro planeta.
En detalle, el eclipse ofrecerá a los observadores madrileños más de tres horas para seguir la transformación del satélite. El espectáculo comenzará a las 4:34 horas, cuando la sombra empiece a avanzar sobre el disco lunar.
A partir de ese momento, el característico “mordisco” oscuro irá creciendo progresivamente hasta alcanzar su punto máximo a las 6:12 horas, con una magnitud de 0,92 y la Luna situada a una elevación de 15,2 grados sobre el horizonte.
La fase parcial del eclipse culminará oficialmente a las 7:52 horas, aunque la geografía jugará en contra de los observadores en Madrid. La Luna se pondrá a las 7:47 horas, cinco minutos antes del final del fenómeno, por lo que desaparecerá bajo el horizonte con una pequeña porción de sombra aún visible.
Fuente: Infobae