La pequeña Anna Rosa Bartolotta, de cuatro años, perdió la vida en un hospital de Palermo, Italia, a causa de la difteria. Sus progenitores ahora son investigados por homicidio involuntario por omisión, ya que nunca recibió la vacuna contra esta enfermedad.
La menor ingresó en estado crítico al hospital Civico el sábado anterior y luego fue trasladada al hospital infantil Di Cristina, donde falleció en la madrugada del jueves. A pesar de ser intubada, llevada a cuidados intensivos y sometida a cirugía, así como conectada a una máquina de oxigenación extracorpórea (ECMO), no fue posible salvarle la vida.
Los padres, identificados como abiertamente antivacunas, decidieron no inmunizar a ninguno de sus cuatro hijos. Sostenían que una vacuna había provocado autismo en un familiar, un argumento desmentido por la ciencia. El Ministerio de Sanidad italiano reiteró que “no existe evidencia científica alguna ni relación entre la administración de vacunas y el autismo”. Tras el deceso de Anna Rosa, las autoridades sanitarias vacunaron de inmediato a sus tres hermanos.
Un primo de la pequeña, también de cuatro años, fue ingresado en el mismo hospital con difteria, pero su evolución es favorable. Según Domenico Cipolla, director médico del Arnas Civico, “está mejorando clínicamente”. A diferencia de Anna Rosa, este niño sí había completado los tres primeros ciclos de vacunación obligatoria.
Alerta epidemiológica en Palermo
El director de la unidad de Enfermedades Infecciosas del Policlínico de Palermo, Antonio Cascio, advirtió que no se descarta un brote localizado: “Se podría temer un foco epidémico”. La prioridad es hallar al paciente cero, posiblemente un portador sano entre familiares o conocidos.
La Fiscalía siciliana ordenó una inspección urgente en guarderías y escuelas primarias del barrio Zona Expansione Nord (ZEN), donde residía la familia, para verificar si hay otros menores sin vacunar escolarizados.
La madre de la niña, Manuela Maggio, publicó un extenso mensaje en redes sociales responsabilizando a los médicos.
“El dolor es mío y solo mío, pero os deseo no tener que tratar nunca con médicos incompetentes que subestimaron a mi hija”
La difteria, causada por la bacteria Corynebacterium diphtheriae, produce una toxina que puede extenderse por el cuerpo y causar complicaciones graves en el corazón y el sistema nervioso, llevando a fallo multiorgánico y la muerte.
Fuente: Infobae