La popular red social TikTok tendrá que desembolsar 400 millones de dólares al gobierno de Estados Unidos para resolver una demanda que la acusaba de violar la privacidad de menores y recopilar información de usuarios menores de trece años sin el consentimiento de sus padres. El arreglo se concretó el pasado 21 de agosto con el Departamento de Justicia, que había presentado la acción legal en 2024 contra la plataforma y su antigua casa matriz, la china ByteDance.
Según la querella del Departamento de Justicia, tanto TikTok como su predecesora Musical.ly habilitaban la creación de perfiles por parte de menores de trece años y no procedían a cerrar esas cuentas ni a borrar la información vinculada cuando los padres lo solicitaban.
Estas prácticas fueron calificadas como una transgresión a la Ley de Protección de la Privacidad del Menor en Internet, normativa que obliga a las compañías a obtener autorización de los padres antes de almacenar datos personales de usuarios menores de trece años.

El convenio estipula que TikTok abonará 300 millones de dólares de inmediato y otros 100 millones una vez que se desestime la demanda contra Musical.ly. El Departamento de Justicia calificó el resultado como
“una importante victoria para los niños y los padres estadounidenses”
reafirmando que la prioridad gubernamental es proteger a los menores en el entorno digital y garantizar que las tecnológicas cumplan la ley.
Desde que se inició la demanda, TikTok aplicó modificaciones en su estructura accionaria, administración y normativas de privacidad. El Departamento de Justicia señaló que la plataforma completó procesos para elevar el cumplimiento regulatorio y fortalecer las medidas de resguardo de datos.
Según el comunicado oficial, este acuerdo no solo implica una compensación económica considerable, sino también el refuerzo de las protecciones para las familias que utilizan la aplicación.

La presión regulatoria y la venta forzada de TikTok en EE. UU.
El litigio se produjo en un ambiente de creciente presión de las autoridades hacia las grandes plataformas tecnológicas. El año pasado, la Casa Blanca forzó a ByteDance a vender su filial en Estados Unidos a un grupo de inversores locales, luego de aprobarse una ley que prohibía el control extranjero sobre la plataforma en territorio estadounidense.
El Congreso argumentó que la propiedad china de TikTok implicaba peligros de acceso a información de los ciudadanos y potencial uso para manipulación o propaganda.
El conflicto legal se resolvió cuando la Corte Suprema apoyó la postura del Gobierno. Durante unas horas, TikTok llegó a estar suspendida justo antes de la toma de posesión presidencial del 20 de enero de 2025. Posteriormente, el nuevo mandatario estadounidense dialogó con su homólogo chino y permitió la continuidad provisional de la plataforma mientras se ultimaban las negociaciones para su venta definitiva.

En marzo de este año se cerró el pacto que contemplaba un desembolso de 10.000 millones de dólares al gobierno estadounidense como parte de la transacción. Entre los nuevos dueños de la filial estadounidense figuran empresarios y compañías tecnológicas locales e internacionales, además de inversores vinculados al sector tecnológico y financiero.
Nueva estructura de propiedad y reparto de beneficios
Según los términos del acuerdo, los nuevos titulares de TikTok en Estados Unidos deberán compartir las utilidades generadas en el país con ByteDance, que mantiene un 20% de la participación accionaria pero queda fuera de la administración operativa. Esta disposición responde a la inquietud de las autoridades estadounidenses por el control y la protección de los datos personales de los usuarios de redes sociales.
Las autoridades insistieron en que el propósito central de estas medidas es garantizar el acatamiento de la ley y salvaguardar los derechos de los menores. Asimismo, advirtieron que la situación de TikTok en Estados Unidos seguirá siendo monitoreada, en un contexto donde la regulación de los datos digitales y la privacidad continúa siendo un asunto prioritario en la agenda pública y política.
Fuente: Infobae