El enfrentamiento mediático entre Lali Espósito y Marcelo Polino sumó un nuevo participante: Pedro Rosemblat, pareja de la cantante. El conductor reaccionó con un tono irónico a las declaraciones de Polino, quien había señalado supuestas actitudes distantes de la artista en un evento reciente.
Rosemblat bromeó:
“¿Marcelo dijo que Lali se fue a otra sala, lejos de la gente? No me extraña porque en casa es igual. Los gatitos y yo dormimos en un cuarto y ella duerme en otro. Hago el asado y me como los huesitos, mientras ella se come el bife. Mi solidaridad con Polino”
, dejando claro que su postura pública es de humor y complicidad.
Polino había afirmado que la cantante “se portó muy mal” con él, calificándola de “diva” y alegando que se aisló del resto durante el evento. Estas acusaciones provocaron la reacción de Rosemblat, que captó la atención de los medios.
En el programa Desayuno Americano, el conductor de Gelatina profundizó su sarcasmo:
“Me pongo del lado de Polino absolutamente porque esta situación hay que frenarla”
, comentó, intensificando la ironía. Ante el asombro del cronista, añadió:
“Alguien lo tenía que decir, y que sea él le da un sustento y una fuerza importante”
.
Con este enfoque, Rosemblat dejó clara su posición sobre las supuestas actitudes de Lali, presentándolas como una exageración consciente, más cercana a la comedia que a un conflicto real. Su intervención se interpretó como una defensa indirecta de Lali, pero sobre todo como una forma de quitarle dramatismo al cruce con Polino.
En el tramo final del intercambio, el tono cambió. Al preguntarle si las posturas políticas de Lali afectaron su relación con el público, Rosemblat abandonó la ironía y respondió con seriedad:
“Me parece que esa pelea ya la ganó Lali. Me baso en la respuesta del público: Lali va camino a realizar el tercer River del año. El querer separarla de la gente es un proyecto fracasado”
, argumentó, destacando la popularidad de su pareja.

El episodio demostró cómo el humor puede ser una estrategia para enfrentar conflictos mediáticos. Rosemblat optó por responder a las acusaciones con frases cargadas de ironía, evitando la confrontación directa y subrayando que, desde su punto de vista, el asunto no merece mayor dramatismo.
El cruce entre Polino y Lali Espósito generó diversas interpretaciones. Mientras algunos ven en la actitud de la cantante un gesto de autonomía, otros insisten en señalar actitudes de distanciamiento. La respuesta de Rosemblat, lejos de resolver la discusión, la reinterpretó en clave de humor y complicidad de pareja.
La explosión mediática entre la intérprete de “Disciplina” y el periodista de espectáculos comenzó con una ausencia y terminó, al menos por ahora, con un video. En el medio, hubo un intercambio de acusaciones públicas que expuso un distanciamiento que el periodista ubica en 2021 y que la cantante atribuye a “broncas” personales. La serie sobre Moria Casán fue el escenario involuntario de esta pelea, surgida a partir de un ninguneo de la cantante a la difusión de la biopic, que creció tanto en redes como en los medios.

Lali decidió cerrar su parte del cruce de la manera menos esperada: sin palabras y con un clip del momento que generó el conflicto. Compartió el registro de su propia participación en la serie, vestida de rojo y bailando, mientras la voz de la diva describía su presencia en la producción:
“Ella, la certeza de atravesar generaciones en el aquí y ahora. Pasado, presente y futuro conviven aggiornados”
. Una respuesta sin texto que, al mismo tiempo, funcionó como prueba de lo que el periodista había puesto en duda.
Polino no tardó en responder a través de sus historias de Instagram, donde recapituló la historia entre ambos: “Mi distanciamiento con ella es de 2021, cuando se portó para el orto conmigo. Se lo dije en su momento, frontal como siempre”. Sin perder el tono desafiante, descartó la argumentación de la ex Casi Ángeles como motivo de la pelea:
“No flashes ‘trasfondos políticos’: Milei ni era diputado cuando pasó, no me quieras meter en La Grieta. Y si alguna vez necesitás aclarar algo, llamame a mí, como en aquellas madrugadas cuando yo estaba en París”
. Y cerró con ironía: “Calma. Menos Netflix mental y más realidad. Ego, bella canción”.
Fuente: Infobae