Inteligencia artificial en aulas: ¿reemplaza o potencia el pensamiento?

La inteligencia artificial (IA) se ha instalado en el entorno educativo, y su verdadero impacto dependerá de cómo se utilice. Así lo señaló Fernando Esteves, director general de Santillana, quien sostuvo que el reto principal no es introducir la tecnología, sino hacerlo con criterios pedagógicos, éticos y de seguridad, sin reemplazar el rol del docente.

Durante la apertura del Maker Lab Santillana, Esteves explicó que la IA puede convertirse en una herramienta para potenciar los procesos de aprendizaje, siempre que tenga un propósito educativo bien definido.

“Hoy en día la inteligencia artificial es una herramienta formidable y muy poderosa, pero como todo recurso tecnológico, para que sea efectiva y no tenga un efecto perverso, tiene que estar usada con un propósito pedagógico claro”, afirmó.

Una IA diseñada para aprender, no para responder

El ejecutivo advirtió que no cualquier herramienta de inteligencia artificial resulta adecuada para el ámbito escolar. Además de responder a un objetivo pedagógico, debe brindar información confiable y contar con mecanismos que reduzcan los sesgos.

“Todos esos aspectos que tienen que ver con un uso ético de la inteligencia artificial tienen que ser cuidados por especialistas. No cualquier inteligencia artificial sirve”, remarcó.

En esa línea, destacó que la tecnología aplicada a la educación no debe limitarse a ofrecer respuestas inmediatas, sino que debe ayudar a desarrollar la capacidad de razonamiento de los estudiantes.

tecnología y niños, niñas, niñez, jóvenes, infantes, dispositivos electrónicos, los Alfa, hijos de los Millennials, generación del siglo XXI, crecimiento con las nuevas tecnologías, celulares, computadoras, tables, ipads, alexa, asistencia AI - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Esteves detalló una plataforma desarrollada por Santillana que emplea un método basado en preguntas. Así, cuando un alumno formula una consulta, el sistema evita dar una respuesta directa y lo guía mediante interrogantes vinculadas con conocimientos ya adquiridos.

“Si el chico hace una pregunta, no se le da una respuesta directa. Se le pregunta a partir de conocimientos ya adquiridos para que pueda hacer una serie de inferencias que le permitan llegar a la respuesta”, explicó.

Según el representante de Santillana, este enfoque diferencia a una herramienta de IA diseñada específicamente para fines educativos de aquellas pensadas para usos generales.

Inteligencia artificial para una educación más inclusiva

Otro de los usos destacados por Esteves está relacionado con la atención a estudiantes con necesidades educativas especiales. Indicó que Santillana utiliza IA para ayudar a los docentes a diseñar estrategias didácticas dirigidas a alumnos con déficit de atención, trastorno del espectro autista, dislexia y otras condiciones que requieren metodologías específicas.

Si tenemos un entorno de inteligencia artificial diseñado con mecanismos de seguridad que permitan que la información sea curada y segura, se pueden establecer mecanismos para darle instrucciones a los docentes para que trabajen en estrategias didácticas para chicos con necesidades especiales”, señaló.

El profesor mantiene un papel central

Pese al avance de la inteligencia artificial, Esteves sostuvo que el docente continúa siendo el principal actor dentro del proceso educativo. La incorporación de nuevas tecnologías, afirmó, no modifica la importancia de contar con profesores preparados.

“Lo que determina el éxito de un sistema educativo en general tiene que ver con el nivel docente. Los profesores son un actor clave y fundamental para que los sistemas educativos prosperen”, sostuvo.

 Crédito Andina/Vidal Tarqui

Por ello, indicó que es necesario continuar trabajando en la formación continua de los maestros, para que puedan incorporar las nuevas herramientas tecnológicas de manera adecuada en sus estrategias de enseñanza.

Pensamiento crítico frente a un escenario de cambios

Esteves también advirtió que la rápida evolución de la inteligencia artificial genera un escenario de incertidumbre para el sistema educativo. Como ejemplo, recordó que hace poco más de dos años herramientas como ChatGPT todavía no tenían el nivel de presencia actual.

“Hace poco más de dos años no existía ChatGPT y hoy es de uso frecuente por todos nosotros. Hay mucha incertidumbre”, comentó.

Ante este panorama, consideró que la educación debe concentrarse no solo en transmitir conocimientos, sino también en desarrollar habilidades que permitan a los estudiantes desenvolverse en un entorno tecnológico cambiante.

“Lo que está claro es que los estudiantes tienen que adquirir conocimientos para la vida, aprender a aprender y, sobre todo, desarrollar el pensamiento crítico y la capacidad de analizar no solo el conocimiento que adquieran, sino cómo aplicarlo adecuadamente para la vida”, concluyó.

Nota: Nota de curiosidad – la cita final contiene una errata ‘concluyó’ pero se mantiene fiel al original. Se corrigió a ‘concluyó’ para coherencia.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK