“Forma calculada de humillación”: Rachel Cusk y su novela con una protagonista que se parece mucho a Natalie Portman

Rachel Cusk publica el 25 de agosto de 2026 su decimotercera novela, Life of M, con una polémica ya instalada antes de que el libro llegue a las librerías: la protagonista, una actriz conocida solo como M, comparte con Natalie Portman una serie de paralelos biográficos tan precisos que la crítica literaria Johanna Thomas-Corr, del diario The Times de Londres, calificó el libro de “calculada forma de humillación”.

M vive en París, como Portman. Fue catapultada a la fama en la infancia a través de un papel con carga sexual, como Portman en El perfecto asesino (1994). Es la cara de una marca de lujo, como Portman lo es de Dior. Protagonizó una película sobre una bailarina atormentada —una referencia transparente a El cisne negro (2010), por la que la actriz ganó el Oscar—. En el libro, M recuerda ese rodaje con estas palabras: “Parecía que ser hecha sentir insuficiente era violentamente estimulante. Estaba llena de adrenalina, como si tuviera una aventura amorosa consigo misma.”

Rachel Cusk no confirmó ni desmintió que M sea Natalie Portman. Tampoco lo hizo la actriz, cuyo silencio fue interpretado por los círculos literarios como una confirmación tácita. Fuentes cercanas a Portman dijeron al diario inglés The Telegraph que la actriz está “horrorizada” y que el equipo de la escritora “ciertamente alienta” los rumores. Otras fuentes, citadas por la columna de chismes Page Six del New York Post, señalaron que Portman encuentra las similitudes “molestas”. Un ejecutivo de la industria editorial dijo al Daily Mail que las dos mujeres “nunca fueron amigas” y que se vieron apenas cinco veces.

La novela, publicada por la editorial Farrar, Straus and Giroux, sigue a una narradora sin nombre —una escritora con rasgos autobiográficos de Cusk— que propone a M escribir su biografía. “¿Lo inventarías todo?”, responde la actriz en las primeras páginas. Esa pregunta estructura el libro entero: lo que sigue no es una vida narrada sino un argumento sobre si la vida de otra persona puede representarse.

Thomas-Corr, en su reseña para The Times, señaló que los primeros capítulos son los más logrados. M aparece como una figura “serenamente robótica” que se desplaza entre ventanas tintadas, jardines de hoteles que se reabren a su llegada y habitaciones selladas. “La realidad parece reorganizarse a su alrededor”, escribió la crítica. Pero a medida que avanza el texto, la novela pierde fuerza: los juegos metaficcionales de Cusk, que en la trilogía Outline generaban una ambigüedad estimulante, aquí funcionan, “como manierismos disfrazados de profundidad”.

La reseña del The Times ubica Life of M dentro de la trayectoria de una escritora que lleva dos décadas redefiniendo los límites de la autoficción. Cusk publicó en 2001 Un trabajo para toda la vida: Sobre la experiencia de ser madre, una memoria sobre la maternidad que desató acusaciones de misantropía. En 2012, Despojos. Sobre el matrimonio y la separación —un relato sobre su divorcio del fotógrafo Adrian Clarke— fue descripta en ese mismo diario como la obra de “una narcisista sin par”. La trilogía formada por A contraluz, Tránsito y Prestigio la consagró como una de las renovadoras más radicales de la novela contemporánea: eliminó la psicología explicativa, disolvió el personaje en la anécdota y convirtió la conversación en el único motor narrativo.

Life of M llega después de Desfile (2024), una novela ambientada en París que The Times describió como tan abstracta que “hacía que Sartre sonara como un orador motivacional”. Para la crítica del diario británico, Cusk necesitaba un nuevo sujeto, y lo encontró —o lo construyó— en la figura de una estrella de Hollywood.

El final de la novela intenta desactivar la identificación: la narradora le dice a M que no ha escrito la biografía de nadie real. “M no es nadie”, afirma. Pero ese gesto, según la crítica del The Times, no alcanza para borrar lo que el libro construyó en las páginas anteriores. La actriz de ficción sigue siendo, para cualquier lector con conocimiento básico de la cultura contemporánea, inconfundiblemente reconocible.

Fuente: Infobae

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