Las normas que Mourinho ha impuesto en el Real Madrid y los castigos si no se cumple: de la puntualidad a la dieta

La llegada de José Mourinho al Real Madrid solo podía suponer una cosa: cambios. Su fichaje tenía dos objetivos claros, volver a unir a un vestuario completamente roto y romper la hegemonía azulgrana que lleva instalada en terreno nacional desde hace dos años. Sabe lo que tiene que hacer para cambiar las cosas, lo consiguió durante su primera etapa en el club blanco y está dispuesto a repetirlo. De momento, ha instalado una serie de normas aplicables a todos los jugadores antes de pasar a los cambios en el terreno de juego.

Las últimas semanas de la temporada pasada no fueron sencillas en las filas blancas. El viaje de Mbappé con Ester Expósito, la confesión de Álvaro Carreras sobre el tortazo de Rüdiger, el altercado entre Valverde y Tchouaméni que acabó con el uruguayo en el hospital, la foto del francés durante el Clásico y sus polémicas palabras hacia Arbeloa o la rueda de prensa de Florentino y la convocatoria de elecciones a la presidencia. Una larga lista de hechos que tensaron la cuerda blanca hasta casi romperla.

Era necesario un cambio drástico para poder reconstruir el equipo desde dentro. José Mourinho fue el hombre elegido. No tiró ni de cargo ni de mano dura, solo de “sentido común”, como él mismo calificó. Necesitaba cambiar las dinámicas que los jugadores habían establecido, primando las individualidades por encima del equipo. Un cambio que se ha traducido en nuevas normas y rutinas dentro de la ciudad deportiva de Valdebebas.

El entrenador del Real Madrid, José Mourinho (REUTERS/Alejandro Martinez Velez)

Durante el arranque de esta nueva etapa en el Real Madrid, una de las imágenes más llamativas ha sido la de la plantilla y el cuerpo técnico sentados juntos en una misma mesa en las instalaciones de Valdebebas. Esta escena rompe con la dinámica habitual del club y responde a una costumbre que José Mourinho ya había instaurado en su paso por el Benfica, con el objetivo de fortalecer la cohesión interna del grupo.

Dieta, puntualidad y trabajo en el gimnasio

En relación a la alimentación, el papel del nutricionista ha pasado a ser determinante. Ahora no solo asesora, sino que fija de manera estricta qué se sirve en los desayunos y meriendas. El propósito es que la dieta esté completamente alineada con las exigencias del alto rendimiento y no responda a los gustos particulares de cada jugador, como sí ocurría anteriormente. Esta nueva política alimentaria se complementa con la rutina de comidas colectivas, en las que tanto futbolistas como miembros del cuerpo técnico comparten tiempo y espacio.

En cuanto a la organización diaria, Mourinho ha reformulado las normas de puntualidad en el equipo. Todos los jugadores están obligados a llegar a la ciudad deportiva al menos una hora antes del comienzo de cada entrenamiento, sin hacer distinción entre los integrantes del plantel. Si alguno incumple este horario, la consecuencia no será una sanción económica, sino la obligación de realizar ejercicios físicos en el gimnasio de manera individual, alejándose así de la dinámica grupal del entrenamiento principal.

Respecto a la recuperación de los lesionados, el cuerpo técnico ha establecido que, aunque los futbolistas pueden contar con preparadores personales, todo el proceso de rehabilitación debe desarrollarse en las instalaciones de Valdebebas, bajo la supervisión del club, y con sesiones tanto en el turno matutino como en el vespertino. No se permite recurrir a tratamientos externos no autorizados por la dirección deportiva. Unos cambios encaminados a instaurar la rutina en la cuidad deportiva del Real Madrid y volver a unir a un equipo resquebrajado para poder poner fin al dominio azulgrana.

Fuente: Infobae

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