Eclipse lunar ‘Luna de Sangre’ de agosto 2026: fechas, horarios y cómo verlo

Agosto se consolida como el mes de los fenómenos celestes. Tras el eclipse solar del 12 de agosto, ahora le toca el turno a un eclipse lunar parcial que ocurrirá durante la noche del 27 al 28 de agosto de 2026. Este evento transformará la apariencia de la Luna y será visible para millones de personas en América, Europa, África y parte de Medio Oriente, brindando un espectáculo astronómico inolvidable.

Conocido popularmente como “Luna de Sangre” por el tono rojizo que adquiere el satélite, este fenómeno no requiere equipos especiales para ser observado. Tanto entusiastas como curiosos podrán apreciarlo desde distintos puntos del planeta.

Una infografía describe el eclipse lunar parcial de agosto de 2026, presentando datos clave sobre su visibilidad en América y Europa, cobertura del 96,2% y el efecto

La Tierra, el Sol y la Luna se alinearán de manera que la sombra terrestre cubrirá casi por completo la superficie lunar. Según análisis de agencias espaciales como la NASA, el eclipse alcanzará una magnitud umbral de 0.93, lo que implica que aproximadamente el 93% del diámetro de la Luna quedará sumergido en la zona más oscura de la sombra terrestre.

Toda Sudamérica tendrá una vista privilegiada del eclipse lunar

En Buenos Aires, el porcentaje alcanzará el 94%. Esta cobertura profunda suele asociarse a eclipses totales, aunque en este caso la Luna no quedará completamente sumergida en la umbra. La fase más visible se extenderá durante tres horas y 18 minutos, tiempo suficiente para que los observadores en toda América puedan seguir el fenómeno en detalle.

A medida que la sombra avance, la Luna cambiará de aspecto: primero adquirirá una tonalidad cobriza y, en el punto máximo, un rojo intenso que da origen al apodo “Luna de Sangre”.

Horarios clave del eclipse en América, Europa y África

El eclipse lunar parcial de agosto cubrirá hasta el 96 por ciento de la Luna en Buenos Aires y será visible durante más de tres horas en toda América (NASA)

El eclipse lunar parcial será especialmente favorable para los países de América, ya que el máximo del fenómeno coincidirá con la noche completa en todo el continente. En Argentina, el máximo se alcanzará a la 1:14 a.m. del 28 de agosto. En México, el mejor momento será a las 22:14 del 27 de agosto, mientras que en Colombia y Perú se verá a las 23:14 del mismo día.

En Europa, la franja horaria será menos favorable, ya que el eclipse se observará cerca del amanecer, reduciendo el tiempo de visibilidad y la altura de la Luna sobre el horizonte. No obstante, aún será posible apreciarlo en lugares como España a las 6:14 a.m. y Londres a las 5:12 a.m.

El fenómeno comenzará con una fase penumbral, donde la Luna entra lentamente en la sombra externa de la Tierra. Este cambio es sutil y difícil de distinguir a simple vista. Luego, la fase parcial se volverá evidente cuando la umbra terrestre avance sobre el disco lunar. En Buenos Aires, la penumbra comenzará a las 22:23 hs del 27 de agosto, el máximo se situará a la 1:12 a.m. y la fase parcial concluirá a las 2:50 a.m. En México, la secuencia irá desde las 19:23 hasta la 1:01 a.m. del 28 de agosto.

Planetario Galileo Galilei abre sus puertas para el evento

El uso de binoculares o telescopios permite apreciar los relieves de cráteres y los matices cobrizos en el área sombreada durante el eclipse - REUTERS/Jose Cabezas

Para que miles de personas puedan disfrutar del eclipse parcial de Luna, el jueves 27 de agosto a las 23:00 hs, el Planetario de la Ciudad de Buenos Aires, Galileo Galilei, abrirá sus puertas con una actividad gratuita. El evento incluirá explicaciones de expertos y hasta 10 telescopios para observar el fenómeno astronómico. La actividad es gratuita y por orden de llegada. En caso de lluvia o nubosidad densa, se suspende; si hay poca nubosidad, el evento se realiza con normalidad.

El eclipse no solo será observable desde grandes ciudades, sino también desde zonas rurales y suburbanas. No se requiere protección ocular especial ni instrumentos avanzados, aunque el uso de binoculares o telescopios básicos permite apreciar detalles como los relieves de cráteres y los matices del color en la zona sombreada.

La magnitud del fenómeno alcanzará 0.96 lo que significa que casi todo el diámetro lunar se sumergirá en la zona más oscura de la sombra terrestre - REUTERS/Maxim Shemetov

El color rojizo o anaranjado de la Luna durante el eclipse no es un simple capricho visual. Según la NASA, la explicación reside en cómo la luz solar atraviesa la atmósfera terrestre antes de llegar al satélite. Parte de la luz, especialmente la de ondas azules, se dispersa y queda retenida en la atmósfera, mientras que los tonos rojos y naranjas logran alcanzar la superficie lunar.

“Es como si todos los amaneceres y atardeceres del mundo se proyectaran sobre la Luna”, detalla la agencia espacial estadounidense.

Esta refracción y dispersión produce el efecto óptico que tiñe la Luna de rojo o cobre. La intensidad del color dependerá de las condiciones atmosféricas y del punto de observación. En situaciones de mayor contaminación o presencia de partículas en suspensión, el tono puede volverse más oscuro y profundo.

Consejos y recomendaciones para una observación óptima

El evento podrá observarse sin equipos especiales y no representa ningún riesgo visual a diferencia de los eclipses solares
- GALO CAÑAS/CUARTOSCURO.COM

Una de las ventajas principales del eclipse lunar es que puede disfrutarse a simple vista y sin riesgos para la salud visual. A diferencia de los eclipses solares, no se necesita ningún tipo de protección. Sin embargo, existen recomendaciones que pueden mejorar la experiencia:

  • Alejarse de fuentes intensas de contaminación lumínica, como luces urbanas, para apreciar con mayor claridad los cambios en la superficie lunar.
  • Buscar un patio, terraza, plaza o espacio abierto con buena visibilidad del cielo. En ciudades muy luminosas, puntos elevados o zonas con menos luz artificial marcan la diferencia.
  • La fase parcial es la más notoria y se extiende durante varias horas. Seguir el eclipse desde los primeros minutos permite ver cómo la sombra de la Tierra avanza progresivamente hasta cubrir casi todo el disco lunar.

La fase máxima del eclipse ocurrirá la madrugada del 28 de agosto cuando la Luna adquiera una tonalidad rojiza conocida como Luna de Sangre
 (Imagen Ilustrativa Infobae)

El uso de binoculares mejora la experiencia, ya que permite distinguir cráteres, montañas y relieves en la frontera entre la zona iluminada y la sombreada. Unos binoculares de 7 aumentos resultan suficientes, mientras que con mayores aumentos puede ser útil emplear un trípode. Los telescopios, aunque no son obligatorios, ofrecen la posibilidad de examinar con mayor precisión la transición de la sombra sobre la superficie lunar.

Durante el máximo del eclipse, la disminución del brillo lunar facilita la observación de estrellas y constelaciones en el cielo circundante. Se recomienda apartar la vista de la Luna durante algunos minutos para contemplar el conjunto del cielo, ya que la oscuridad temporal permitirá distinguir objetos estelares que normalmente pasan inadvertidos.

La “Luna de Sangre” de agosto de 2026 coincide además con el plenilunio conocido en América del Norte como “Luna de Esturión”, una denominación tradicional de las comunidades originarias de los Grandes Lagos. Esta luna llena marcaba el fin del verano y la temporada óptima para la pesca del esturión, especie que hoy se considera vulnerable por la alteración de sus hábitats fluviales.

El eclipse será visible desde grandes ciudades y zonas rurales siempre que las condiciones meteorológicas permitan ver el cielo despejado
 - REUTERS/Victor Medina

El fenómeno de la “Luna de Sangre” no tiene implicaciones para la salud, ni sobre la Tierra ni sobre la propia Luna. Se trata de un espectáculo visual fruto de una coincidencia astronómica. La observación del eclipse lunar parcial también puede convertirse en una actividad educativa y familiar, sin requerir equipamiento costoso ni desplazamientos largos, permitiendo que niños, adultos y aficionados participen y compartan la experiencia.

La cobertura tan profunda del eclipse parcial de agosto de 2026 lo convierte en uno de los eventos astronómicos más destacados del año. Según la NASA, “durante el instante de máxima alineación cerca del 96.2 % del área aparente del disco lunar queda sumergida en la umbra terrestre”. En términos astronómicos, una magnitud de 0.96 indica que el fenómeno roza los parámetros de un eclipse total, aunque técnicamente no lo sea.

La Luna, al perder parte de su brillo habitual, se convierte en un espejo de los cambios atmosféricos y de la dinámica del sistema Tierra-Luna-Sol. El espectáculo no solo invita a mirar hacia arriba, sino también a reflexionar sobre la conexión entre procesos físicos, tradiciones culturales y la fascinación humana por los eventos celestes.

Fuente: Infobae

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