En el corazón de Manhattan, un equipo de especialistas del centro médico NYU Langone ha puesto en marcha un conjunto de innovaciones basadas en inteligencia artificial dirigidas a personas con discapacidad visual. El objetivo central es claro: facilitar tareas cotidianas como desplazarse, hacer compras o ubicarse dentro de edificios, devolviendo autonomía a quienes enfrentan barreras en estos ámbitos. Un reportaje reciente dio a conocer varios de estos desarrollos creados en ese laboratorio neoyorquino.
El proyecto es liderado por el doctor John-Ross Rizzo, un médico que vive con ceguera legal. Junto a su equipo, impulsa sistemas diseñados para resolver problemas de orientación y acceso en entornos urbanos. La idea central es llevar la inteligencia artificial a situaciones cotidianas, mediante dispositivos y aplicaciones que ofrezcan asistencia en tiempo real a los usuarios.
Un sistema para comprar en supermercados sin depender de terceros

Uno de los desarrollos más llamativos es Shopscout, un dispositivo portátil con cámara integrada que se carga como una mochila. Está diseñado para ayudar a personas ciegas o con baja visión a localizar productos específicos dentro de un supermercado. Funciona con señales auditivas que guían la mano del usuario hasta el artículo deseado.
Rizzo señaló que las opciones de compra por internet no cubren del todo la necesidad de independencia. En sus palabras:
“Hay quienes dicen que, con servicios de entrega como Instacart, las personas ciegas deberían comprar por internet, pero eso no respalda la autonomía ni la capacidad de decidir”.
Y añadió: “A mí me gusta elegir mi propia fruta y verdura”.
El médico comparó el funcionamiento del sistema con un juego de aproximación por sonido. Las señales auditivas se modifican a medida que la persona se acerca al producto correcto, permitiendo localizarlo sin ayuda externa. La herramienta responde a una demanda recurrente entre la comunidad con discapacidad visual: realizar compras de forma autónoma y con pleno control sobre cada decisión.
Aplicaciones para moverse en el subte y dentro de edificios

Otra herramienta presentada es Commute Booster, una aplicación para teléfonos inteligentes capaz de leer carteles del sistema de transporte y guiar a los usuarios dentro del metro de Nueva York. El equipo se centró en un problema común: la complejidad de las estaciones, donde el ruido, la señalización y el flujo de personas dificultan la orientación.
El doctor Giles Hamilton Fletcher, miembro del laboratorio, explicó que el metro supone un reto especial para viajeros ciegos o con baja visión. Para probar la aplicación, el equipo construyó una estación simulada. Con solo tomar una foto con el celular, la app indica al usuario su ubicación y la dirección que debe seguir.
Fletcher afirmó que los participantes en las pruebas lograron completar sus trayectos un 33% más rápido usando Commute Booster. Este dato se destaca como uno de los resultados más tangibles del laboratorio hasta la fecha.
A estos desarrollos se suma Unav, una aplicación de navegación en interiores que actúa como un GPS para edificios. No requiere señal celular: el usuario toma una foto del lugar y recibe indicaciones sobre su ubicación y la ruta hacia su destino. La herramienta podría ser útil en hospitales, oficinas, centros comerciales y otros espacios con recorridos complejos.
Tecnología accesible con impacto más amplio
El impacto de estas innovaciones no se restringe a la población con discapacidad visual. Se prevé que en el futuro también beneficien a adultos mayores o a cualquier persona que tenga dificultades para orientarse en espacios interiores complejos.
Rizzo señaló que muchas tecnologías de uso masivo tuvieron su origen en soluciones de accesibilidad. En sus palabras:
“La comunidad ciega muchas veces experimenta el futuro antes que el resto”.
Citó ejemplos como los sistemas de dictado por voz y el cepillo de dientes eléctrico, que surgieron en laboratorios enfocados en necesidades de accesibilidad.
La filosofía del equipo, según resumió Rizzo, es que cuando se diseña para la discapacidad, se diseña para todos. Esta idea condensa el enfoque de un trabajo que busca ampliar la independencia personal mediante tecnología aplicada a problemas reales de movilidad, orientación y acceso.
Fuente: Infobae