Comprar un vehículo está por volverse mucho más claro. La Unión Europea prepara un pasaporte digital para automóviles que, a través de un código QR, permitirá acceder a datos que antes no siempre estaban disponibles para los conductores. Desde la homologación y las emisiones hasta el consumo, la autonomía y, en el caso de los electrificados, el estado de la batería.
Este sistema se conoce como Environmental Vehicle Passport (EVP), o pasaporte medioambiental del vehículo, y forma parte de la normativa Euro 7 que ya fue aprobada en Bruselas. No se trata de un documento físico que llevar en la guantera, sino de un registro digital vinculado a cada unidad, pensado para ofrecer una visión más completa de su desempeño ambiental y energético.
La idea es que la información sea uniforme en todo el bloque comunitario. Así, un comprador podrá revisar los mismos tipos de datos tanto si adquiere el coche en Ecuador como si lo hace en cualquier país de la UE, sin depender exclusivamente de las cifras que cada fabricante publica.
¿Qué datos incluirá?
El pasaporte identificará de forma única cada vehículo. Entre los elementos que recogerá figuran el fabricante, el modelo, el número VIN y la fecha de fabricación, además de la información sobre su homologación y la potencia del motor, ya sea de combustión o eléctrico.
Pero lo más relevante para el usuario viene después. El EVP incorporará datos de emisiones contaminantes y de CO₂, el consumo de combustible o electricidad y, en los eléctricos, la autonomía cuando corresponda.
No se trata solo de añadir otra etiqueta. La información quedará atada a la unidad específica, de modo que el pasaporte funcionará como una ficha digital del automóvil. Esto será especialmente útil cuando el vehículo cambie de dueño, ya que permitirá acceder a datos clave para evaluar sus características y eficiencia energética.

Un punto que ganará peso a medida que crezcan los eléctricos e híbridos enchufables es la batería. Su duración genera muchas dudas al comprar un electrificado, sobre todo en el mercado de segunda mano. Euro 7 fija requisitos mínimos de durabilidad que los fabricantes deberán cumplir.
Durante los primeros cinco años o 100.000 kilómetros (lo que ocurra antes), la batería deberá conservar al menos el 80% de su capacidad energética original. Luego, entre ese momento y los ocho años o 160.000 kilómetros, el mínimo exigido será del 72%. Estos valores no significan que todas las baterías tengan exactamente esa capacidad al cumplir esos plazos; son umbrales mínimos que los fabricantes deben garantizar en los modelos bajo Euro 7.
Además, el sistema permitirá acceder a información actualizada sobre el estado de la batería generada por los propios sensores del vehículo. Un dato valioso para quien quiera comprar un eléctrico usado y conocer algo más que los kilómetros del odómetro.
Un código QR sin complicaciones
Acceder al pasaporte no será un trámite engorroso. La normativa contempla que la información se consulte mediante un código QR, que podrá estar en distintos puntos del coche o integrado en sus sistemas electrónicos. El conductor no necesitará instalar una aplicación ni crear una cuenta previa; la consulta será directa y sencilla, sin barreras adicionales.
Los datos no desaparecerán rápidamente. El sistema deberá garantizar que la información del pasaporte esté accesible durante al menos 20 años desde la fecha de fabricación del vehículo.
¿Cuándo empezará a funcionar?
El pasaporte no llegará de inmediato a todos los coches en Europa. Su implantación será progresiva y estará ligada al calendario de Euro 7. La primera fecha clave es el 29 de noviembre de 2026. A partir de ese día, los modelos de nuevo lanzamiento que obtengan su homologación deberán cumplir los requisitos de la nueva normativa.
El siguiente hito será exactamente un año después: el 29 de noviembre de 2027. Para entonces, la obligación se extenderá a todos los vehículos nuevos matriculados en la Unión Europea que entren en el ámbito de Euro 7. Desde esa fecha, los automóviles afectados no podrán comercializarse sin el correspondiente pasaporte digital.
La medida, eso sí, solo aplica hacia adelante. No tiene carácter retroactivo. Los vehículos ya matriculados bajo normativas anteriores, como los actuales Euro 6, no recibirán automáticamente un pasaporte medioambiental. Tampoco se podrá solicitar después para añadirlo a la documentación de un coche que no esté sujeto a las nuevas obligaciones.
Por lo tanto, los dueños de los autos que ya circulan por las carreteras europeas no tendrán que hacer ningún trámite cuando el sistema entre en vigor. Su vehículo seguirá con la documentación de la normativa bajo la que fue homologado y matriculado.
Fuente: Infobae