Corría enero de 2013 cuando el nombre de Charlie Morgan se coló en todos los titulares deportivos de Inglaterra. Con apenas 13 años y cumpliendo funciones de alcanzapelotas en el partido de la Copa de la Liga entre Swansea City y Chelsea, protagonizó el momento que lo inmortalizó de la noche a la mañana, según detalló el medio Sky News.
Durante el encuentro, Morgan se rehusó a devolver el balón a Eden Hazard después de que este cruzara la línea de fondo. El adolescente se tiró sobre el esférico con el objetivo de ganar tiempo para su equipo, que en ese momento ganaba en el marcador. La reacción del delantero belga fue fulminante: le propinó una patada al alcanzapelotas, acción que le costó la expulsión directa del campo de juego.
Este incidente provocó consecuencias inmediatas dentro de la cancha. Sin el futbolista belga, el Chelsea no logró remontar el resultado y el Swansea lo eliminó del torneo. Fuera del terreno de juego, Morgan pasó en cuestión de horas de ser un desconocido a una figura de alcance nacional.
Las cámaras de televisión exhibieron la escena al mundo entero y su nombre circuló en todos los titulares deportivos del país durante varios días. El propio club galés salió en su defensa públicamente, y la Federación Inglesa de Fútbol abrió una investigación disciplinaria contra Hazard. Finalmente, el belga recibió una sanción de tres partidos.
De alcanzapelotas a emprendedor: el génesis de Au Vodka

Lejos de quedarse atrapado en ese fugaz instante de fama, Morgan supo capitalizar su notoriedad para forjar un proyecto empresarial. En 2015, dos años después del altercado con Hazard, fundó junto a su amigo Jackson Quinn la marca Au Vodka, una línea de bebidas espirituosas premium orientada a un mercado aspiracional.
La compañía creció de manera sostenida hasta alcanzar una valuación estimada de 200 millones de euros (USD 233,30 millones). Con sede en el Reino Unido, la empresa se posicionó como una de las marcas de alcohol de mayor crecimiento en el mercado europeo, destacándose por su identidad visual basada en envases dorados y una estrategia de distribución enfocada en consumidores jóvenes con alto poder adquisitivo.

Morgan impulsó el proyecto cuando aún era un veinteañero, siguiendo los pasos de su padre, un empresario de renombre vinculado al entorno del fútbol inglés. En poco más de una década, la marca pasó de ser una startup desconocida a una firma con presencia consolidada en el mercado. Su crecimiento se apoyó en una fuerte presencia en redes sociales y en colaboraciones con figuras del entretenimiento y el deporte en el Reino Unido.
Una venta histórica: 580 millones de euros en juego
De acuerdo con información de Sky News, Morgan y Quinn están a punto de cerrar un acuerdo para vender Au Vodka a Sazerac Company, el gigante estadounidense del sector de bebidas espirituosas. La operación está valuada en 580 millones de euros (USD 676,45 millones), cifra que casi triplica la valuación previa de la empresa.

Según lo reportado, el cierre del trato sería inminente. Esta transacción marcaría un hito tanto para los fundadores como para el sector de bebidas premium en el Reino Unido, donde operaciones de esta magnitud entre marcas locales y grupos internacionales de primer nivel son poco frecuentes.
Sazerac es una corporación con presencia en más de 100 países, propietaria de marcas como Buffalo Trace y Fireball. El medio de noticias señaló que la compañía busca con esta adquisición fortalecer su posición en el segmento de vodkas de lujo dentro del mercado europeo. De concretarse, la operación convertiría a Morgan en uno de los empresarios más jóvenes en cerrar una venta de esta envergadura en el sector de bebidas del país británico.
Fuente: Infobae