Los insurgentes de Yemen llevaron a cabo un ataque con drones contra una refinería de Aramco en la zona de Jizán, al suroeste de Arabia Saudita. Este nuevo episodio marca un capítulo más en la escalada que protagoniza el movimiento rebelde frente a Riad, y que ha vuelto a afectar infraestructura energética cerca de la línea fronteriza entre ambas naciones.
Según reportaron los medios afines al grupo insurgente, la ofensiva apuntó a una instalación de la petrolera saudita en la región de Jizán. La agencia Saba, controlada por los hutíes, difundió declaraciones de una fuente militar que aseguró que las llamadas Fuerzas Armadas yemeníes atacaron “con varios drones” la refinería de Aramco, destacando que la operación se ejecutó con precisión.
La misma fuente indicó que el ataque fue una respuesta a las violaciones del espacio aéreo yemení en provincias del norte, como Saada y Hayah. En sus palabras:
“una respuesta a la violación del espacio aéreo yemení”
Hasta el cierre de esta edición, ni el gobierno saudita ni la compañía estatal habían emitido una reacción pública sobre la versión difundida por los insurgentes.
El incidente se registró pocos días después de que los hutíes reivindicaran otro ataque contra instalaciones de Aramco en Najrán, también en el sur de Arabia Saudita. La repetición de estos hechos evidencia una intensificación de las operaciones contra objetivos petroleros sauditas en sectores adyacentes al límite con Yemen.

Un conflicto que se profundiza
La nueva ofensiva se inscribe en un deterioro más amplio del escenario regional. El mes pasado, la tregua que regía desde 2022 entre los hutíes y el gobierno yemení, respaldado por Arabia Saudita, llegó a su fin. Esto reabrió un foco de inestabilidad en una guerra que comenzó en 2014 y que ha dejado cientos de miles de muertos, además de una profunda crisis humanitaria en el país más pobre de la península arábiga.
En este contexto, los insurgentes anunciaron hace semanas un bloqueo marítimo contra la flota saudita en el mar Rojo, al presentarlo como una represalia por las restricciones impuestas en las zonas bajo su control. Desde entonces, han lanzado ataques con misiles y drones contra buques mercantes e infraestructura saudita, en una ruta que ha ganado relevancia para el comercio de hidrocarburos debido al bloqueo iraní del estrecho de Ormuz.
La presión sobre ese corredor marítimo ha generado preocupación internacional. El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, pidió el lunes a las partes que “cesen inmediatamente” las ofensivas, ante el riesgo de un retorno a un “conflicto a gran escala” en Yemen.
El conflicto también se ha agravado por su cruce con la disputa regional entre Estados Unidos e Irán, país señalado como respaldo de los hutíes.
En respuesta a las agresiones, Riad ha actuado mediante la coalición militar que lidera, con bombardeos sobre áreas controladas por los rebeldes, y ha anunciado la creación de una fuerza marítima multinacional para reforzar la seguridad en el mar Rojo y el estrecho de Bab al Mandeb.
Fuente: Infobae