Los arbustos se han convertido en elementos esenciales para dotar de volumen, color y vitalidad a jardines y terrazas sin necesidad de plantar árboles de gran porte. Su resistencia y adaptabilidad los convierten en opciones populares entre aficionados y expertos en jardinería.
En este contexto, Ángel Illescas, floricultor que comparte su conocimiento a través de redes sociales, ha llamado la atención con un video en el que destaca una especie en particular. “Este arbusto hace magia por la noche. ¿Por qué? Porque es cuando abre sus flores”, afirma al inicio de su publicación.
Se trata del galán de noche, también conocido como dama de noche, una planta de origen tropical. Sus pequeñas flores, de tonalidades blanquecinas o verdosas, se agrupan en racimos y liberan su fragancia al caer el sol. Esta característica convierte a este arbusto en una elección especialmente llamativa para patios, terrazas y jardines.
Cuidados esenciales del galán de noche
Uno de los aspectos más importantes a considerar es su sensibilidad al frío. Al ser una especie propia de climas cálidos, puede cultivarse en regiones donde las temperaturas descienden en invierno, pero requiere protección contra las heladas. En climas fríos, especialmente cuando la planta es joven, se recomienda cultivarla en maceta para poder trasladarla a un lugar resguardado durante los meses más fríos.
En cuanto a la ubicación, el galán de noche puede crecer tanto a pleno sol como en semisombra. Sin embargo, en zonas muy calurosas, agradece cierta protección durante las horas de mayor intensidad. Si se cultiva en maceta, situarla en un lugar protegido del sol extremo ayuda a evitar daños. El sustrato debe contar con un buen drenaje y mantenerse húmedo sin llegar a encharcarse.
Otro de sus grandes atractivos aparece precisamente al anochecer. Las flores del galán de noche desprenden un perfume dulce e intenso, mucho más perceptible que durante el día. Esta fragancia nocturna está vinculada a su estrategia de polinización: el aroma atrae a los animales que visitan sus flores durante la noche.
En zonas donde las temperaturas pueden caer por debajo de cero y producirse heladas, Ángel Illescas recomienda prestar especial atención a la protección invernal. Los ejemplares jóvenes plantados directamente en el suelo deben cubrirse durante los episodios de frío, mientras que los cultivados en maceta pueden trasladarse a un porche o espacio resguardado.
Finalmente, la poda debe realizarse teniendo en cuenta el clima y el momento de floración. El experto aconseja podar después de las floraciones, evitando hacerlo en invierno. De esta forma, se previene que los tallos recién cortados queden expuestos a las bajas temperaturas y se favorece una estructura adecuada para las siguientes floraciones.
“¿Tú tienes galán de noche? Y quiero saber una cosa: ¿eres de los que esperan a que llegue la noche para disfrutar de su perfume, o todavía no conocías esta maravilla?”
Fuente: Infobae