Kashe Quest: la niña prodigio con IQ de 146 que asombró al mundo

A los dos años, Kashe Quest logró una hazaña poco común: un coeficiente intelectual (CI) de 146 puntos, colocándola en el 2% más inteligente del mundo. Su puntuación la acerca a la de Albert Einstein, cuyo CI estimado es de 160. Esta pequeña nacida en Los Ángeles, California, cautivó a la comunidad educativa al romper los moldes del desarrollo infantil típico.

Lo que hace único su caso no es solo el resultado de la evaluación cognitiva, sino también cómo su familia y su escuela decidieron apoyar su crecimiento. A sus seis años, Kashe Quest combina una educación a su medida con actividades propias de su edad, como la lectura, el tenis y la cocina.

Descubrimiento temprano de sus habilidades

La primera en notar que algo excepcional ocurría fue su madre, Sukhjit Athwal, quien es educadora. Aproximadamente a los 17 meses, la niña ya reconocía el alfabeto completo, los números, los colores y las figuras geométricas. Su pediatra le sugirió documentar estos avances con videos y fotos, lo que permitió a la familia ver que no solo tenía una memoria prodigiosa, sino también la capacidad de absorber, retener y aplicar nueva información.

La confirmación llegó cuando los padres decidieron hacer una evaluación formal. Los especialistas en Los Ángeles le asignaron un CI de 146, muy por encima del promedio estadounidense de 98. Este resultado llevó a su ingreso en Mensa, la organización internacional para personas con alto coeficiente intelectual, donde se convirtió en la miembro más joven de la filial de Estados Unidos.

Mensa fue fundada en el Reino Unido en 1946, agrupa personas con coeficientes intelectuales superiores al 98% de la población general (kashequest)

Los psicólogos que la evaluaron destacaron tres áreas clave: memoria, pensamiento lógico y resolución de problemas. Según los informes, Kashe Quest ya contaba hasta 100, identificaba los 50 estados de EE.UU. en un mapa, reconocía elementos de la tabla periódica, y se comunicaba en inglés, español y 50 señas del lenguaje de señas americano. Estas capacidades superaban con creces los estándares de su edad.

Mensa y el significado del reconocimiento

Mensa fue fundada en el Reino Unido en 1946 y agrupa a personas con CI superior al 98% de la población. El único requisito es demostrar un alto puntaje en una prueba de inteligencia reconocida. La organización brinda un entorno intelectual y social de apoyo para sus miembros y sus familias, que a menudo enfrentan desafíos para identificar y estimular a niños con altas capacidades.

El director ejecutivo de Mensa Estados Unidos, Trevor Mitchell, declaró:

Los dones de Kashe fueron reconocidos muy pronto en su vida. Sus padres podrán ayudarla con algunos de los retos particulares que enfrentan los jóvenes con altas capacidades”.

Mitchell subrayó que la organización valora la importancia de desafiar a sus miembros y brindar acompañamiento especializado.

El proceso de admisión en Mensa varía según la filial nacional, pero generalmente requiere un puntaje igual o superior a 131 en la escala de Wechsler, 133 en la de Stanford-Binet o 149 en la de Cattell. Estas escalas corresponden a distintas pruebas de inteligencia reconocidas internacionalmente. Superar esos valores significa estar dentro del 2% de la población con mejores resultados, equivalente a un nivel de capacidad intelectual considerado excepcional, como en el caso de Kashe Quest.

El presente de Kashe Quest: educación, aficiones y vida en familia

La experiencia de Kashe Quest evidencia la importancia de estimular el desarrollo intelectual y proteger el bienestar emocional de los niños con altas capacidades (kashequest)

A sus seis años, Kashe Quest asiste a The Modern Schoolhouse, una institución fundada por su madre en 2020 para ofrecer enseñanza personalizada y adaptada a las necesidades de cada estudiante. Este modelo educativo surgió porque era difícil encontrar un entorno adecuado para el desarrollo de la niña, según explicó Sukhjit Athwal.

La familia prioriza que su hija conserve experiencias propias de la infancia. Athwal afirmó:

“En el fondo todavía tiene dos años y necesita estar con niños de su edad, sin la presión de ser mayor de lo que debe ser”.

Entre las actividades que más disfruta Kashe Quest están la lectura, el tenis y la cocina. Sus padres comparten en redes sociales imágenes de la niña junto a su biblioteca personal y participando en torneos infantiles de tenis, así como en campamentos de repostería.

A pesar de la atención mediática, la madre de Kashe Quest destacó que la pequeña comparte muchas características con otros niños de su edad, incluyendo las negociaciones y los berrinches. La diferencia, explicó, está en la profundidad con la que entiende lo que se le dice, algo que la distingue pero no la aleja de la experiencia cotidiana de la niñez.

Los especialistas que siguen su caso coinciden en que el principal desafío es mantener un equilibrio entre estimular el desarrollo intelectual y proteger el bienestar emocional. La experiencia de Kashe Quest demuestra la importancia de detectar y acompañar a tiempo a niños con altas capacidades, pero también de asegurar que crezcan en un entorno que fomente tanto el aprendizaje como el juego y la integración social.

Fuente: Infobae

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