Este sábado, Mumbles, una localidad al sur de Gales, fue testigo de una multitudinaria despedida a Bonnie Tyler, la emblemática cantante que marcó los años 80 con su inconfundible voz rasposa y baladas inolvidables.
El cortejo fúnebre avanzó por Newton Road mientras los asistentes estallaban en aplausos y coreaban de manera espontánea “Total Eclipse of the Heart”, el sencillo que la catapultó a la fama mundial.
El féretro, envuelto en la bandera galesa y acompañado por una fotografía enmarcada de la artista, fue trasladado hasta su antigua residencia en Blackpill, cerca de Mumbles, con vistas a la bahía de Swansea. Los seguidores arrojaron flores al coche fúnebre a su paso.
La intérprete, cuyo nombre real era Gaynor Sullivan, falleció inesperadamente el 8 de julio en un hospital de Portugal, a los 75 años.
Entre las personalidades que le rindieron homenaje se encuentran la actriz Catherine Zeta-Jones, el músico Bryan Adams y el cantante Rod Stewart. El entonces primer ministro Keir Starmer la describió como “una figura de referencia” y “una de las mejores artistas discográficas de Gran Bretaña”.

La convocatoria superó todas las expectativas. Admiradores llegaron desde diversos puntos del Reino Unido y de Europa para ser parte de este último adiós.
Sabine Neumann y su hijo Enrico viajaron desde Berlín el viernes exclusivamente para asistir al homenaje. “Es muy especial estar aquí con mi madre”, declaró Enrico a la BBC. Ambos tenían boletos para ver a Tyler en un concierto programado para noviembre en la capital alemana.
Carys Edwards, de 18 años, esperó entre la multitud para despedirla. “Su música tocó a mucha gente, especialmente a mí. Estoy bastante sorprendida por cuánta gente vino hoy, pero tampoco tanto, porque era todo un referente”, comentó a la agencia PA Media.
Y agregó: “Siempre volvía a casa y se aseguraba de regresar a sus fans en Gales. Cuando nos enteramos de que había fallecido, fue un golpe enorme para todos nosotros. Lloramos y todo”.
Michael Bone, de 58 años, viajó desde Derby junto a su pareja Alan Hawkins, de 54. “Pensamos que sería bonito rendir nuestros respetos. Para mí, su música fue muy prolífica en mi adolescencia. Su período más representativo fue el de los años 80”, señaló a PA Media.
Angela Powell, una de las primeras en llegar, describió a la cantante como “una amiga que hubieras conocido de toda la vida”. “La he visto varias veces, en Marks and Spencer y en un vuelo a Portugal”, añadió.

La celebración de la vida de Bonnie Tyler continuará este lunes 17 de agosto desde el mediodía en la iglesia de St Mary’s de Swansea. El servicio se retransmitirá en una pantalla gigante en la plaza de St David’s para aquellos que no tengan invitación.
Posteriormente, el féretro recorrerá Skewen, el pueblo donde creció, antes de una reunión privada para familiares y amigos.
La funeraria William Pressdee Funeralcare, en nombre de la familia, la recordó como “una artista cálida y generosa cuya música llegó a generaciones y sigue llenando pistas de baile y cabinas de karaoke en todo el mundo”.
Tyler creció en una casa de protección oficial en Skewen con cinco hermanos mayores. “Me considero una chica de clase trabajadora y nunca he dejado de trabajar”, declaró en 2013 al The Guardian.
En sus memorias escribió: “Puede que haya hecho cosas extraordinarias… pero en muchos sentidos sigo siendo esa chica joven de Gales que bailaba alrededor del piano con su familia, y siempre lo seré”.

Detalles sobre la muerte de Bonnie Tyler
El fallecimiento de Tyler fue el resultado de una serie de complicaciones médicas que se prolongaron durante meses. Todo comenzó cuando la cantante viajó a Portugal, donde poseía una segunda residencia, y empezó a experimentar un fuerte dolor abdominal.
Estudios previos realizados en Londres no habían logrado identificar el origen de sus síntomas.
Fue trasladada de emergencia a un hospital de Faro, donde los médicos diagnosticaron una perforación intestinal que requirió una cirugía urgente. La intervención derivó en una serie de complicaciones.
En mayo, representantes de Tyler confirmaron que permanecía hospitalizada, y fuentes locales indicaron que había sido inducida a un coma mientras estaba en la unidad de cuidados intensivos.
El 15 de junio, Tyler despertó del coma, pero continuó en estado delicado debido a una grave infección posoperatoria. Su portavoz señaló entonces que seguía “muy enferma”.

Algunos reportes de la prensa portuguesa apuntaron a que habría sufrido un paro cardíaco durante uno de los intentos por retirarle el coma inducido, aunque esa información no fue confirmada oficialmente por su familia ni por su equipo médico.
La familia comunicó su fallecimiento el 9 de julio con un breve mensaje: “La familia y el equipo de Bonnie están desconsolados al anunciar que Bonnie falleció inesperadamente anoche en un hospital de Portugal como resultado de la enfermedad por la que estaba siendo tratada”.
Su último concierto tuvo lugar el 19 de marzo en el Shepherd’s Bush Empire de Londres. Después de esa actuación, el resto de las fechas de su gira fue cancelado o pospuesto.
Fuente: Infobae