Un equipo de académicos de la Universidad de Guadalajara (UdeG) ha logrado un hallazgo sin precedentes en México: la identificación y documentación de seis especies de “hongos zombi”. Estos organismos tienen la capacidad de infectar hormigas, tomar el control de su sistema nervioso y llevarlas a la muerte. Como tributo al cineasta tapatío, una de las variedades fue nombrada Ophiocordyceps deltoroi, en honor a Guillermo del Toro.
El anuncio oficial del descubrimiento se realizó a través de la Gaceta UDG, el medio institucional de esa casa de estudios, y también fue reportado por la agencia internacional EFE.
¿Quién está detrás de la investigación?
El responsable de esta investigación es César Ballesteros Aguirre, científico adscrito al Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA) de la UdeG. El trabajo de campo se llevó a cabo en los bosques tropicales del estado de Jalisco.
Ballesteros explicó a EFE que estos microorganismos pertenecen al grupo de los “entomopatógenos”, es decir, agentes biológicos que atacan a insectos como hormigas y arañas. Su ciclo de manipulación puede durar cerca de un año antes de que el huésped muera.
El macabro proceso del hongo zombi
El investigador detalló el mecanismo de infección paso a paso:
- El hongo penetra en el cuerpo de la hormiga y genera metabolitos especializados.
- Estas sustancias químicas interfieren directamente con el sistema nervioso del insecto.
- Como resultado, la hormiga empieza a desplazarse sin control.
- El parásito la guía hacia sitios con condiciones exactas de luz y humedad, conocidos como “cementerios”.
- Allí, la hormiga se sujeta firmemente con sus mandíbulas y patas a una corteza, hoja o roca, y finalmente fallece.
- El hongo brota del cadáver y libera esporas para continuar el ciclo infeccioso.
Ballesteros subrayó que este proceso natural se ha repetido durante cientos de años, siendo una estrategia evolutiva de los hongos del género Ophiocordyceps para asegurar su reproducción.

¿Por qué Guillermo del Toro tiene un hongo con su nombre?
De las seis especies identificadas, Ballesteros decidió bautizar una como Ophiocordyceps deltoroi. La elección no fue casual: es un homenaje al director de cine originario de Jalisco.
En declaraciones a la Gaceta UDG, el científico manifestó que el hongo le parece “monstruoso y bello a la vez”, una descripción que, según sus palabras, encaja perfectamente con la estética visual que Del Toro ha plasmado en sus películas.
Ballesteros amplió su argumento ante EFE, destacando que Del Toro es originario de Jalisco, es egresado de la Universidad de Guadalajara y ha forjado una carrera cinematográfica centrada en el terror y la fantasía. El científico encontró similitudes entre las criaturas del cineasta y el proceso biológico del hongo.
Hasta la fecha, Guillermo del Toro no ha emitido ninguna declaración pública sobre este reconocimiento científico.
El vínculo con “The Last of Us”
Ballesteros también vinculó este descubrimiento con la fiebre cultural por los “hongos zombis” que desató el videojuego y la serie televisiva The Last of Us, cuya trama se inspira en organismos del género Cordyceps.
El científico señaló que, tras el éxito del videojuego, se multiplicaron los artículos científicos que popularizaron el término “hongos zombis” para describir a estos parásitos.

Un avance significativo para la ciencia mexicana
El hallazgo cobra especial relevancia porque, como explicó Ballesteros, antes de este estudio solo se conocía una especie documentada en México: la Cordyceps mexicana, que afecta a mariposas. Ahora, con esta investigación, se confirma la existencia de seis especies endémicas del país.
La Gaceta UDG informó que el equipo de investigación ya se encuentra documentando otras especies presentes cerca del Área Metropolitana de Guadalajara, así como hongos que atacan a mariposas y avispas.
Posibles aplicaciones médicas
Más allá de la clasificación biológica, Ballesteros vislumbra un potencial beneficio para la salud humana. En su entrevista con EFE, indicó que algunos de estos hongos generan compuestos que podrían servir para desarrollar tratamientos contra:
- Cáncer
- Tuberculosis
- Esclerosis múltiple
No obstante, el investigador advirtió que todavía se requiere una extensa investigación antes de que dichos compuestos puedan ser utilizados en la práctica médica.
Fuente: Infobae