Panamá y Colombia unen fuerzas en el Darién contra el Clan del Golfo

Las autoridades de Panamá y Colombia pusieron en marcha una operación coordinada en la espesura del Darién con el objetivo de contener al Clan del Golfo y resguardar las labores de erradicación de cultivos de coca en las inmediaciones del Puesto Binacional de Alto Limón. Esta zona limítrofe es clave para impedir que la principal organización criminal de Colombia cruce hacia territorio panameño, especialmente después del recrudecimiento de la seguridad en el país vecino.

La intervención se centra en un área donde se extienden aproximadamente 500 hectáreas de hoja de coca en suelo colombiano, a escasa distancia del puesto binacional. Esta acción se enmarca en un plan mayor que contempla la movilización de más de 700 efectivos de las fuerzas especiales del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) de Panamá, distribuidos en puntos tácticos y estratégicos del límite fronterizo, según informó la entidad.

Según reportó la agencia EFE, los soldados colombianos ejecutan la erradicación de las plantaciones, mientras que los policías panameños brindan protección ante una posible agresión de grupos armados. El punto de operaciones es Alto Limón, uno de los tres puestos binacionales establecidos a lo largo de los 266 kilómetros de frontera selvática compartida.

El subteniente Miguel Vega, perteneciente a la Dirección Antinarcóticos de la Policía Nacional de Colombia, señaló a EFE que estos procedimientos se realizan con efectivos, herramientas y cooperación panameña, aunque en un contexto complicado debido a la lejanía de los centros de mando, las dificultades de acceso y la persistencia de grupos armados en la zona.

Fotografía de archivo de migrantes mientras descienden de una canoa antes de llegar a la Estación de Recepción Migratoria (ERM) de Lajas Blancas luego de atravesar la selva del Darién (Panamá). EFE/ Bienvenido Velasco

La plantación de coca está a pasos del puesto fronterizo

Durante un sobrevuelo coordinado por Senafront, la agencia pudo verificar que el sembradío se halla muy próximo al enclave fronterizo. De acuerdo con Vega, los campesinos locales son responsables del mantenimiento de los cultivos, pero la labor de erradicación requiere escolta armada por la existencia de organizaciones ilegales en el sector.

El oficial colombiano explicó que al lugar arriban helicópteros Black Hawk con entre 15 y 20 ocupantes, quienes llevan glifosato para llevar a cabo la destrucción de las plantas. Asimismo, indicó que los cultivos permanecen en el sitio justamente por lo complicado que resulta operar en esa geografía.

Vega calificó la colaboración panameña como un respaldo de seguridad esencial en la misión. Así lo expresó:

“Entonces ahí es donde entran los hermanos panameños y nos ayudan con el tema de seguridad. Mientras nosotros hacemos la misión de erradicación, ellos nos prestan cobertura ante estos grupos armados, que son del Clan del Golfo como le decía a mi general”

El grupo que genera mayor inquietud en ambas naciones es el Clan del Golfo, catalogado como la principal organización criminal de Colombia. Sus operaciones abarcan, sobre todo, el narcotráfico, pero también el tráfico de migrantes, la minería ilegal y la extorsión.

Más de 700 agentes del Senafront fueron desplegados en puntos tácticos y estratégicos de la frontera entre Panamá y Colombia. (Photo by Luis ACOSTA / AFP)

Por su parte, el subdirector general del Senafront de Panamá, comisionado Héctor De Sedas Cedeño, declaró a EFE que la presencia del Clan del Golfo en el lado colombiano determina toda acción ilegal en la frontera. En ese sentido, manifestó:

“Ahí nadie realiza actividades ilícitas si no tiene el control el Clan del Golfo desde el territorio colombiano”

Los puestos binacionales buscan evitar el avance del clan hacia Panamá

Aparte de apoyar las labores de erradicación, estos puntos fronterizos buscan evitar que la organización ingrese a Panamá. Vega aseguró que, después del cambio de gobierno en Colombia y la asunción del presidente Abelardo de la Espriella, quien ofreció una política de mano firme contra el crimen organizado, estructuras como el Clan del Golfo procuran vías de escape fuera del país, y una de ellas sería el territorio panameño.

Ante ello, el militar subrayó:

“Entonces estamos trabajando desde la unión con Panamá para que estos individuos no puedan salir del país”

Actualmente, en Alto Limón hay 19 funcionarios colombianos de diversas fuerzas, quienes colaboran en labores de seguridad y protección con los agentes panameños.

Un grupo de migrantes cruza la selva del Darién de Colombia a Panamá el martes 9 de mayo de 2023, con la esperanza de llegar a Estados Unidos. (AP Foto/Iván Valencia)

De Sedas aseguró que, bajo las nuevas directrices en Colombia, no hay indicios de que el Clan del Golfo pretendiera cruzar hacia Panamá, pero aclaró que se sostienen medidas preventivas para desalentar cualquier intento de ingreso. El comisionado añadió que, además de los tres puestos binacionales, operan cuatro bases intermedias adicionales que conforman una red de resguardo en la frontera.

El recorrido por Alto Limón se llevó a cabo dentro del plan de fortalecimiento de la seguridad en el límite panameño. Cabe recordar que Panamá eliminó su Ejército en 1990, por lo que la defensa nacional recae en la Fuerza Pública, conformada por el Senafront, Servicio Nacional Aeronaval, Servicio de Protección Institucional, Policía Nacional y Servicio Nacional de Migración.

Fuente: Infobae

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