Hay vínculos que la muerte no logra disolver del todo. Gustavo Bermúdez vivió una de esas experiencias que marcan la vida de cualquier hijo: encontrar, después del fallecimiento de su padre Manuel, una carta que había quedado oculta entre sus pertenencias. El hallazgo ocurrió cuando su hermano Gabriel buscaba el documento de identidad para los trámites sucesorios. Allí estaba la misiva, aguardando el momento de ser descubierta.
“Lloré, lloré mucho con esa carta”, confesó el actor en una entrevista con el periodista uruguayo Orlando Petinatti, durante la promoción de la obra La cena de los tontos en Montevideo. En ese montaje teatral, Bermúdez comparte escenario con Martín Bossi y Laurita Fernández. En la carta, Manuel se dirigía a su esposa, a sus hijos y a sus nueras. El mensaje central era la unión familiar. “Nos decía ‘cuídense mucho, visítense, quiéranse, que ese lazo familiar, si lo cuidan, es inquebrantable’. Y le dimos bastante bola a eso”, recordó emocionado.
En el programa Malos pensamientos, el conductor le señaló que aquella carta era “lo mejor que te podía haber pasado en la vida”, y Bermúdez coincidió plenamente. Para él, ese papel escrito por su padre logró cerrar un ciclo que de otra manera habría quedado inconcluso para siempre.
La dura adaptación de Manuel tras un infarto
Durante la charla, Bermúdez reveló detalles sobre la vida de Manuel. Su padre fue viajante de comercio y amaba profundamente ese estilo de vida. Sin embargo, a los 45 años sufrió un infarto que cambió su destino. Los médicos le prohibieron continuar trabajando en esas condiciones. A partir de ahí, tuvo que adaptarse a depender de otras personas para realizar actividades cotidianas. El actor señaló que su padre nunca terminó de aceptar esa nueva realidad. “Se cayó bastante anímicamente”, afirmó Bermúdez, quien atribuyó esa depresión al enfoque médico de la época, que limitaba la actividad de los pacientes cardíacos sin considerar el impacto emocional que eso generaba.
Otro recuerdo que marcó al actor desde su infancia fue una frase visionaria de Manuel. “El sistema quiere gente sola, porque eso es más consumo: son dos autos, son dos casas, dos heladeras, dos televisores”, solía decir su padre, adelantándose a una realidad que hoy resulta familiar. “Yo no entendía, después lo fui entendiendo”, reconoció el actor, quien terminó dando sentido a aquellas palabras con el paso de los años.
Señales de sus padres desde el más allá
La entrevista también tocó un tema más espiritual: Bermúdez asegura tener la certeza de que existe vida, o al menos energía, después de la muerte. El actor relató su experiencia con una médium, a través de quien afirma haber recibido mensajes de su madre Isabel, fallecida antes que Manuel. La mujer no tenía información previa sobre la madre del actor. Sin embargo, lo primero que le dijo fue: “Acá está Isabel y pregunta qué hiciste con las plantas”, haciendo referencia a la colección de macetas que Isabel tenía detrás de su casa.
“No había manera que esta persona sepa ni de mi mamá ni de nada”, sentenció Bermúdez. En otra sesión, el actor recibió un mensaje en el que su padre se refería a su hermano con el apodo “Gabito”, un diminutivo que solo Manuel utilizaba. “La única persona en el planeta que le decía ‘Gabito’ era mi viejo”, aseguró el actor. Bermúdez contó que comparte estas vivencias con personas que atraviesan duelos, convencido de que sus padres de alguna manera siguen presentes. “Se lo digo también a amigos cuando pierden a un ser querido”, concluyó.
Fuente: Infobae