El gobierno de Estados Unidos ha sumado a más de 2.000 jugadores de videojuegos a su plan para paliar la escasez de controladores de tráfico aéreo. La iniciativa, lanzada en abril por el Departamento de Transporte (USDOT) y la Administración Federal de Aviación (FAA), busca captar talento con habilidades ya desarrolladas en el mundo del gaming.
De acuerdo con el secretario de Transporte, Sean Duffy, esos 2.000 candidatos equivalen al 94% de la meta anual de contratación. La FAA destacó que el proceso de selección fue el más rápido registrado en la zona, lo que permitió agilizar la entrada de los nuevos trabajadores a la academia técnica de formación.

Adicionalmente, la FAA continúa evaluando a otros 2.000 postulantes como parte de esta campaña para reforzar su personal.
¿Por qué los gamers son el objetivo?
La estrategia se basa en que ciertas destrezas adquiridas en los videojuegos son aplicables al control aéreo, entre ellas:
- Percepción espacial
- Pensamiento estratégico
- Toma rápida de decisiones
- Procesamiento simultáneo de información
Para atraer a este público, la campaña empleó un lenguaje inspirado en títulos como Fortnite y Microsoft Flight Simulator. El mensaje central fue:
“Te has estado entrenando para esto…”
Estas capacidades resultan útiles para supervisar aeronaves, orientar a pilotos, gestionar cambios de ruta y responder a condiciones meteorológicas.

Antecedentes: la FAA ya había utilizado esta estrategia
No es la primera vez que la FAA recurre al gaming. En 2021 lanzó la campaña Level Up, también con elementos de videojuegos para atraer nuevos perfiles y diversificar su plantilla. La actual iniciativa retoma ese enfoque en un momento en que la falta de personal es uno de los mayores retos de la aviación estadounidense.
Para hacer más atractiva la profesión, el programa resalta beneficios como:
- Capacitación remunerada
- Prestaciones federales
- Salario anual promedio superior a 155.000 dólares después de tres años de servicio

La escasez de controladores presiona al sistema
Esta campaña responde a una reducción del 6% en el número de controladores activos durante la última década. Factores como las jubilaciones, los cierres gubernamentales, las interrupciones en la capacitación por la pandemia y los problemas de estabilidad salarial han agravado la situación.
En abril, la FAA contaba con unos 11.000 controladores activos y 4.000 aprendices, cifras que se consideran insuficientes para cubrir las necesidades operativas de los aeropuertos. La escasez ha convertido esta labor en una de las más exigentes y estresantes del país.

En este contexto, la FAA busca ampliar el número de candidatos y acelerar su incorporación. La campaña dirigida a los gamers no implica que puedan asumir directamente el control de aeronaves, sino que pretende atraer personas cuyas habilidades sirvan como punto de partida para su formación profesional. El objetivo final es cubrir los puestos vacantes mediante capacitación especializada y reforzar una plantilla esencial para la red aérea estadounidense.
Fuente: Infobae