Anthropic, la empresa detrás del asistente de inteligencia artificial Claude, se ha consolidado como un actor clave en el sector tecnológico. Su cofundador, Ben Mann, compartió en una reciente entrevista su visión sobre cómo debería cambiarse la educación de los niños frente al avance imparable de la IA.
En el podcast de Lenny Rachitsky, Mann reveló que junto a su esposa decidieron no enfocarse en las materias académicas tradicionales al educar a sus hijas. En su lugar, priorizaron tres valores fundamentales: la curiosidad, la creatividad y la amabilidad.

El ejecutivo explicó que estas cualidades actúan como una base para que los menores puedan aprender por sí mismos y adaptarse a un entorno donde la inteligencia artificial cobrará cada vez más relevancia en la vida diaria y profesional.
“Hace 10 o 20 años, tal vez sí estaría intentando prepararlas para que fueran las mejores en la escuela y apuntarlas a todas las actividades extracurriculares y todo eso. Pero en este momento, no creo que nada de eso importe”, afirmó Mann.
De esta manera, el enfoque tradicional queda relegado en su hogar, un modelo que se refleja en herramientas como Claude, donde los usuarios pueden explorar y aprender sin restricciones conservadoras.
¿Por qué la curiosidad, creatividad y amabilidad en la era de la IA?
Mann destacó la curiosidad como el pilar central. Insistió en que la disposición a preguntar, explorar y buscar respuestas de manera independiente es la habilidad más importante para aprender sin depender de un currículo fijo.

El segundo eje fue la creatividad, vinculada al modelo educativo Montessori que reciben sus hijas. Según Mann, este enfoque promueve que los niños exploren sus propios intereses y aprendan mediante la experiencia, con mayor iniciativa personal que en los esquemas convencionales.
El tercer valor fue la amabilidad. Mann señaló que es esencial que sus hijas crezcan siendo personas amables, incluso al interactuar con herramientas de inteligencia artificial, como una forma de mantener el componente humano en la relación con la tecnología.
Otros consejos del cofundador de Anthropic
Además de su enfoque educativo, Mann compartió recomendaciones para enfrentar el auge de la IA:

- Ser ambicioso con el uso de las herramientas.
Mann sostuvo que la diferencia entre avanzar o quedar rezagado en el trabajo radica en cómo se emplea la IA. Recomendó no tratar las nuevas herramientas como las anteriores: hay que pedirles cambios complejos y, si no funciona a la primera, insistir varias veces, ya que estos modelos son estocásticos.
- Adoptar una mentalidad de “descanso en movimiento”.
Inspirado en el libro Replacing Guilt, planteó que no hay que esperar un estado de ocio total para actuar.

En su lugar, propuso la idea de “descansar en movimiento”: mantener una actitud activa y resolutiva frente a los desafíos, asumiendo que el cambio constante es la nueva normalidad.
- Prepararse mentalmente para la extrañeza.
Mann sugirió aceptar que vivimos un período inusual y que, en cierto sentido, esto es “lo más normal que será”. Por eso, aconsejó mentalizarse para un futuro que, según su visión, se volverá pronto más extraño y acelerado.
- Explorar el uso de agentes.
Señaló que las interfaces están evolucionando hacia agentes capaces de ejecutar tareas complejas (como usar una computadora). La clave, dijo, es mantenerse abierto a esas nuevas formas de interacción con el software, incluso si al principio resultan intimidantes.

El libro que Bill Gates recomienda para entender la IA
Bill Gates suele señalar que el libro que más sugiere para comprender la inteligencia artificial es La ola que viene (The Coming Wave), de Mustafa Suleyman, cofundador de DeepMind y alto cargo en Microsoft. Según Gates, el texto explica con claridad tanto las grandes oportunidades como los riesgos concretos que la IA plantea a escala global.
Fuente: Infobae