Las renuncias de varios asambleístas que buscan participar como candidatos en las próximas elecciones seccionales abrieron un nuevo frente de negociación dentro de la Asamblea Nacional.
Las salidas dejan vacantes en las directivas de tres comisiones especializadas permanentes: Gobiernos Autónomos, Descentralización, Competencias y Organización Territorial; del Derecho a la Salud y Deporte; y, la Comisión de Fiscalización, lo cual obliga a reacomodar fuerzas entre el oficialismo y la oposición.
El mayor problema se concentra en la Comisión de Gobiernos Autónomos, cuya presidencia queda vacante una vez que se formalice la renuncia de la asambleísta Lucía Pozo, de ADN. La legisladora deja el cargo para participar en las elecciones seccionales como candidata a la Prefectura de Carchi, pero su salida genera una dificultad adicional: por el principio de paridad, su reemplazo debería ser una mujer.
Las opciones dentro de la comisión son limitadas. Entre las legisladoras que podrían asumir la presidencia están Patricia Núñez y Sandra Figueroa, ambas pertenecientes a Revolución Ciudadana (RC), la principal bancada de oposición. La posibilidad de que una de ellas llegue a dirigir la mesa abre un escenario incómodo para ADN, que busca mantener el control de una comisión estratégica y evitar que la oposición gane espacios de conducción.
La alternativa de recurrir a los suplentes de Pozo tampoco ofrece una salida sencilla. El primer suplente, Diego Rosero, fue designado gobernador de Carchi el 13 de agosto de 2026, por lo que no podría asumir la curul. El segundo alterno, Diego Tarupi Reina, renunció el 5 de agosto, lo cual facilita que asuma una mujer como legisladora principal, quien podría ser nombrada presidenta o vicepresidenta de la comisión. Ella es Jennifer Guillén Rodríguez (ADN), suplente del renunciante Tarupi Reina. Guillén al momento se desempeña como asistente en la casa legislativa de Carchi.
La Comisión de Salud y del Deporte también enfrenta un proceso de reestructuración. Su presidente, Juan José Reyes, de ADN, renunció para participar como candidato a concejal en Guayaquil. La salida obliga a elegir a un nuevo presidente en una mesa que también ha perdido a otro de sus integrantes, Andrés Guschmer, quien buscará la candidatura a la Prefectura del Guayas.
Con ese escenario, dentro de ADN se analiza la posibilidad de que Jorge Fabricio Tamayo asuma la presidencia de Salud. La decisión, sin embargo, no estaría definida, debido a que la actual vicepresidenta de la comisión, Diana Blacio Carrión, también de ADN, podría ocupar el puesto y se tendría que nombrar a un vicepresidente de la mesa.
El tercer movimiento se produce en la Comisión de Fiscalización. La renuncia de su vicepresidenta, Ana Belén Tapia, legisladora de ADN que buscará la Prefectura de Napo, obliga igualmente a designar a su reemplazo y para ello se reunió y nombró a María Paula Villacreses (ADN), representante de la provincia de Tungurahua.
Las tres vacantes tienen un denominador común: las aspiraciones electorales de los legisladores están provocando una reconfiguración de las comisiones justo cuando la Asamblea mantiene una disputa política entre ADN y Revolución Ciudadana por el control de los espacios de decisión.
El caso de la mesa de Gobiernos Autónomos es el más complejo porque la aplicación del principio de paridad reduce las opciones del oficialismo. En la Comisión de Salud, en cambio, el oficialismo intenta encontrar un nombre que garantice la continuidad de su control, mientras que en la de Fiscalización ya se ocupó la vacante dejada por Tapia.
Las elecciones seccionales no solo empiezan a mover el escenario electoral fuera de la Asamblea, sino que provocan cambios dentro del Legislativo.
En los próximos días, esas negociaciones definirán si ADN logra conservar el control de las comisiones afectadas o si las renuncias de sus legisladores terminan abriendo nuevos espacios para Revolución Ciudadana en las mesas desde las que se tramitan y fiscalizan asuntos clave del país.
Fuente: El Universo
ra