ONU pide moderación a Rusia y Japón por visita de Putin a Islas Kuriles

La Organización de las Naciones Unidas instó este jueves a Rusia y Japón a actuar con mesura y responsabilidad después de que el presidente ruso Vladimir Putin visitara las Islas Kuriles, un archipiélago cuya soberanía es reclamada por ambas naciones. En una conferencia de prensa, la portavoz del secretario general de la ONU, Daniela Gross, subrayó que se trata de “una cuestión bilateral entre Estados miembros”, pero instó a las partes a evitar acciones que puedan intensificar las tensiones diplomáticas.

“Se trata de una cuestión bilateral entre Estados miembros, pero animamos a todas las partes implicadas a que actúen con moderación, de forma responsable, y a que eviten cualquier acción que pueda agravar aún más las tensiones”, declaró Gross ante los periodistas.

Rusia y Japón cruzaron duras críticas el jueves tras la primera visita de Putin al archipiélago de las Kuriles, una zona disputada desde el término de la Segunda Guerra Mundial. El diferendo bilateral se centra en cuatro islas del Pacífico Norte que fueron ocupadas por el ejército soviético en 1945.

Durante su recorrido por Iturup —conocida como Kuriles del Sur por Moscú y Territorios del Norte por Tokio—, Putin visitó una escuela, una fábrica de procesamiento de pescado y probó caviar. En un video difundido por el Kremlin, el mandatario comentó: “Qué buen clima tienen aquí, es como un resort”. Se trata del primer viaje de un presidente ruso a la zona desde la visita de Dmitri Medvédev en 2010.

La reacción del gobierno nipón fue inmediata. La primera ministra Sanae Takaichi consideró el viaje como “absolutamente inaceptable” y afirmó que “hiere los sentimientos del pueblo japonés”. El canciller Toshimitsu Motegi convocó al embajador ruso en Japón, Nikolái Nozdrev, para presentarle una “enérgica protesta”.

La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, habla con los medios de comunicación sobre la visita del presidente ruso, Vladímir Putin, a Iturup —una isla reclamada por Japón situada en el extremo de la cadena de las Kuriles, cerca de la isla de Hokkaido— en su residencia oficial de Tokio (Japón), el 13 de agosto de 2026 (Kyodo vía REUTERS)

Moscú réplicó sin demora. La portavoz de la diplomacia rusa, María Zajárova, calificó las críticas de Tokio como “jurídicamente infundadas” y acusó al gobierno japonés de llevar a cabo una “política antirrusa rayana en la hostilidad”. Zajárova aseveró: “Tokio vuelve a estar obsesionado con discursos revisionistas”.

El conflicto por la soberanía de las islas se recrudeció tras el inicio de la ofensiva rusa en Ucrania en 2022. Ese año, Japón declaró por primera vez desde 2003 que la porción más meridional de las Kuriles estaba “ocupada ilegalmente”.

Putin llegó a la isla de Iturup un día después de visitar Sajalín, donde la Marina rusa llevaba a cabo maniobras militares. Durante su estadía en Sajalín, el mandatario ruso encabezó una reunión sobre “la garantía de la seguridad de las fronteras orientales de Rusia”, según reportaron medios estatales.

Los vínculos entre Japón y Rusia se deterioraron aún más desde que Tokio impuso sanciones a Moscú por la invasión en Ucrania, medidas que Putin tildó de “injustificadas”. El jefe de Estado ruso sostuvo: “Japón ha identificado a Rusia como una gran fuente de amenazas. Me gustaría señalar que no estamos amenazando a Japón (…) Por el contrario, (Japón) tiene reclamos territoriales contra nuestro país”.

En este contexto, Rusia ha fortalecido su cooperación militar con China. Las fuerzas navales y aéreas de ambos países realizan maniobras conjuntas en zonas cercanas a Japón, lo que obligó a la aviación nipona a responder con despegues de alerta en numerosas ocasiones cada año. De manera paralela, Corea del Norte criticó este mes el reforzamiento militar de Tokio y suministró soldados y municiones para respaldar el esfuerzo bélico ruso en el conflicto con Ucrania.

Desde 1945, Tokio fundamenta sus reclamos en el tratado de 1855, por el cual la Rusia zarista y Japón fijaron la frontera justo más allá de las cuatro islas en disputa: Iturup, Kunashir, Shikotan y Habomai. Rusia, en cambio, reivindica el acuerdo adoptado en la conferencia de Yalta de febrero de 1945, donde los Aliados pactaron la cesión de las Kuriles a la Unión Soviética a cambio de su entrada en guerra contra Japón.

En la actualidad, cerca de 20.000 ciudadanos rusos residen en las Kuriles, un archipiélago con yacimientos de oro y plata y amplias zonas de pesca, cuya importancia estratégica se incrementó durante la Guerra Fría.

Fuente: Infobae

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