El primer ministro de Líbano, Nawaf Salam, sostuvo este viernes una reunión con una delegación de Estados Unidos en la que reiteró la urgencia de que el Ejército de Israel ponga fin a sus ataques contra el sur del país. Durante el encuentro, Salam subrayó la necesidad de ampliar las denominadas zonas «piloto» establecidas en el marco del acuerdo de alto el fuego, así como la definición de un «cronograma claro» para la retirada total de las tropas israelíes del territorio libanés.
En la cita participaron también el embajador estadounidense en Líbano, Michel Issa, y Joseph Clearyfield, jefe del Grupo de Coordinación Militar para Líbano (MCG4L), que es la comisión trilateral encargada de supervisar el cumplimiento del acuerdo marco de alto el fuego. Según informó la oficina del primer ministro, se abordaron los últimos acontecimientos registrados sobre el terreno.
Además, la delegación estadounidense se reunió con el presidente del Parlamento libanés, Nabih Berri, quien también exigió presionar a Israel para que detenga sus ataques y abandone el sur del país, según reportó la agencia NNA.
«Israel no ha cesado sus violaciones y ataques contra Líbano y el sur desde noviembre de 2014, y estos ataques son continuos y sistemáticos, destruyendo aldeas, arrasando campos y tierras agrícolas, e incendiando zonas boscosas, sin mencionar los ataques contra sitios patrimoniales y patrimonio cultural», lamentó Berri.
Las reuniones se producen luego de que esta semana el Ejército de Israel violentara nuevamente el alto el fuego vigente desde junio, bombardeando varios puntos del sur de Líbano y realizando labores de demolición en otras áreas.
Salam condenó las «agresiones, incursiones y operaciones sistemáticas» israelíes, que incluyen la destrucción de «viviendas, barrios residenciales, infraestructuras, sedes gubernamentales y lugares de culto». A su juicio, esto «constituye una grave violación de los principios y normas del Derecho Internacional y del Derecho Humanitario».
«Decir que aldeas y localidades, con sus viviendas, barrios, sedes gubernamentales, instalaciones públicas, lugares de culto e infraestructuras, son en su totalidad ‘instalaciones militares’ es una afirmación que no atiende a ninguna lógica y no puede servir de pretexto para su destrucción, el desplazamiento de sus habitantes y la prohibición de su regreso a ellas», afirmó el primer ministro libanés.
Fuente: Infobae