La plataforma digital X decidió suspender la cuenta de Yahya Sarea, vocero castrense de los hutíes en Yemen, quien empleaba ese espacio para difundir las acciones bélicas del grupo insurgente en el mar Rojo, además de los ataques contra el gobierno reconocido y Arabia Saudita.
Al intentar acceder al perfil @Yahya_Saree, que acumulaba 121.000 seguidores, ahora aparece el aviso: “Cuenta suspendida. X suspende las cuentas que infringen nuestras normas”. Hasta ahora se desconoce la razón exacta.
La suspensión ocurre en el peor momento de tensión desde 2022 entre los hutíes y las fuerzas gubernamentales yemeníes, respaldadas por Arabia Saudita, que comanda una coalición militar contra los rebeldes desde 2015. El enviado de la ONU para Yemen, Hans Grundberg, alertó la semana pasada sobre un posible reinicio de la contienda iniciada en 2014, después de una tregua pactada en 2022 que se mantenía hasta ahora.

El martes, las Fuerzas Armadas yemeníes reportaron un ataque con misiles balísticos ejecutado por los hutíes contra la ciudad y el puerto de Moca, en el mar Rojo, controlado por el gobierno. El lunes, el Ejército yemení bombardeó posiciones rebeldes en la provincia oriental de Marib, como respuesta a los ataques del domingo contra el puerto de Moca, que incluyeron decenas de misiles y varios drones lanzados desde territorios bajo control hutí en la provincia de Taiz.
Sarea confirmó que sus unidades realizaron la siguiente acción:
“una operación militar a gran escala y de alta precisión contra concentraciones de tropas saudíes y depósitos de armas en la zona de Moca”
Moca, un puerto histórico en la provincia de Taiz y cercano al estrecho de Bab al Mandeb, es un punto estratégico que une el mar Rojo con el golfo de Adén.
Grundberg advirtió en su declaración:
“Yemen enfrenta hoy un riesgo mayor de reanudación de un conflicto a gran escala que en cualquier otro momento desde la tregua negociada por la ONU en abril de 2022”
El enviado especial señaló que en las últimas semanas sostuvo “un diálogo intenso” con las partes enfrentadas y otros actores regionales —sin precisar nombres— para “explorar opciones concretas de desescalada”. Grundberg subrayó que la vía diplomática sigue abierta siempre que exista voluntad política y compromiso de los implicados.
Ante el aumento de las hostilidades, el funcionario de la ONU instó a las partes a actuar “con la máxima moderación”, a cesar las acciones militares y a participar en negociaciones para lograr “una solución negociada”.

Los hutíes, respaldados por el régimen de Irán, mantienen desde el 20 de julio un bloqueo marítimo contra Arabia Saudita en el estrecho de Bab el Mandeb. Además, los insurgentes culparon al gobierno saudita por el bombardeo al aeropuerto internacional de Saná ocurrido a mediados de julio.
Por su parte, el Ministerio de Defensa yemení afirmó que sus fuerzas atacaron la pista después de que, según su versión, las milicias hutíes impidieran el aterrizaje de aviones nacionales yemeníes en el aeropuerto de la capital.
El ministerio explicó en un comunicado:
“La milicia hutí terrorista, respaldada por el régimen iraní, impidió que aviones nacionales yemeníes aterrizaran en el aeropuerto de la capital, Saná, mientras insistía en permitir que un avión iraní violara el territorio yemení; en consecuencia, la pista del aeropuerto fue atacada”
El conflicto en Yemen comenzó en 2014, cuando los hutíes tomaron la capital, Saná. La guerra se intensificó en 2015 con la intervención militar saudita, sumiendo al país en una de las peores crisis humanitarias del mundo, según la ONU.
Fuente: Infobae