El proceso administrativo que derivaría en una declaratoria de ruina y, con ello, abriría el camino para una eventual demolición o subasta del edificio Multicomercio, en la Bahía de Guayaquil, avanza.
En febrero pasado, este predio sufrió un incendio que dejó graves daños en sus torres. Dos de estas colapsaron y otras tres quedaron con afectaciones. Desde ese entonces, el lugar permanece deshabitado.
Álex Anchundia, gerente general de Segura EP, informó que el 80 % de los expedientes relacionados con el edificio ya está culminado y que los informes correspondientes recomiendan la declaratoria de ruina del predio.
El principal retraso, explicó, está relacionado con la notificación a los propietarios.
Según Anchundia, los propietarios no han podido ser notificados en su totalidad debido a que las direcciones registradas para ese trámite corresponden precisamente al edificio Multicomercio.
El funcionario dijo que se espera que este mes se complete la notificación de los propietarios restantes y, posteriormente, el Municipio pueda pronunciarse sobre la recomendación de declarar el inmueble en ruina.
Demolición o subasta como alternativas para el predio
Con una declaratoria de ruina se abriría la posibilidad de que el cabildo continúe con un proceso de enajenación forzosa, que podría derivar en una subasta.
Otra alternativa sería una declaratoria de utilidad pública, tras la cual el predio pasaría a manos del Municipio de Guayaquil y podría ejecutarse su demolición.
Anchundia sostuvo que la demolición es la salida que actualmente se considera necesaria para el edificio.
La autoridad espera que durante este 2026 se inicien las acciones relacionadas con la demolición o la subasta.
El deterioro también genera problemas en el entorno
Anchundia señaló que el deterioro del inmueble continúa generando impactos en su entorno. En los últimos días, por ejemplo, el edificio ha sido objeto de grafitis y también se ha observado a personas retirando partes de su infraestructura, incluso con el uso de sierras y combos.
“Es una zona que nos está generando diferentes situaciones: atrae delincuencia; fallas en el comercio, que ha bajado; el tema del tránsito”, señaló.
La Policía ha intervenido en ocasiones cuando se han detectado personas dentro o alrededor del inmueble. Sin embargo, Anchundia explicó que no es posible mantener una presencia policial permanente como si se tratara de una guardianía privada.
El control, por ahora, se mantiene mediante rondas y atención de las alertas que se generen en el lugar.
En el perímetro del edificio se han colocado muros plásticos para tratar de limitar el paso peatonal, mientras el tránsito vehicular se ha retomado por la calle Eloy Alfaro. (I)
Fuente: El Universo