Los crímenes incrementaron 13,3% en Guayaquil, luego de que el Gobierno tomara el control de las cámaras de Segura EP

Bajo una narrativa de lucha contra el crimen organizado, el Gobierno de Daniel Noboa ha extendido su control sobre los sistemas de videovigilancia municipales, llegando esta semana a la capital.

Sin embargo, el espejo en el que se mira esta medida es el ocurrido en Guayaquil, en el cual la intervención de la empresa Segura EP, en febrero de 2026, no logró frenar la criminalidad, sino que precedió a uno de los periodos más violentos en la historia de la ciudad.

Este lunes 10 de agosto, el ministro del Interior, John Reimberg, anunció que la Policía Nacional tomaría el control operativo de las 632 cámaras del COE Metropolitano de Quito. La justificación del funcionario se basó en la supuesta existencia de instalaciones clandestinas.

Desde la municipalidad, la respuesta fue inmediata. Adriana Moreira, gerenta general subrogante de Emseguridad, desmintió las acusaciones ante el Concejo Metropolitano. “Categóricamente digo, no tenemos salas espejo”.

Por su parte, el alcalde Pabel Muñoz aclaró que los dispositivos siempre han operado desde la infraestructura del ECU 911, administrada por el Gobierno, subrayando que “ninguna entidad de la corporación municipal ha hecho un uso que no sea el que corresponde” de la red tecnológica.

Guayaquil y una estrategia que no detuvo las balas

La estrategia aplicada en Quito es una réplica exacta de lo ocurrido el 15 de febrero de 2026 en Guayaquil. En ese entonces, Reimberg también justificó la intervención de Segura EP alegando que la información estaba en manos privadas que podrían favorecer a grupos criminales.

No obstante, los datos estadísticos contradicen la efectividad de esta acción. Este medio de comunicación revisó los reportes de criminalidad en Guayaquil emitidos por el Ministerio del Interior, durante el periodo de intervención, y descubrió que en los 15 días previos a la toma estatal (del 1 al 15 de febrero del 2026), se registraron 90 homicidios en Guayaquil.

Mientras que en los 15 días posteriores al control del Gobierno (del 16 de febrero al 2 de marzo de 2026), la cifra ascendió a 102 crímenes, representando un incremento del 13,3%.

El tercer año más violento en la historia

Al revisar las cifras anuales proporcionadas por el Ministerio del Interior, el panorama es igual de desolador. El año 2026 se sitúa como el tercero más violento de la historia de Guayaquil, con 808 homicidios registrados entre el 15 de febrero y el 30 de junio de 2026, periodo en el cual las cámaras de videovigilancia pasaron al control del Gobierno.

Antes de la intervención, el sistema de Segura EP bajo mando municipal fue clave para esclarecer delitos que incomodaron al poder central. Las cámaras municipales revelaron, por ejemplo, el momento en que militares detuvieron a los cuatro niños en las Malvinas, en diciembre de 2024.

Además, captaron el vehículo Porsche vinculado a la familia presidencial en el marco de investigaciones por atentados con bombas en Guayaquil.

La alcaldesa subrogante de Guayaquil, Tatiana Coronel, defendió en su momento la transparencia de la gestión local indicando que, gracias a las cámaras municipales, “se han expuesto casos relevantes en materia de seguridad nacional, puestos en conocimiento de las instancias competentes del Gobierno Nacional para su respectiva investigación”.

Las cifras de homicidios sugieren que el cambio de administrador en el control de las cámaras de videovigilancia no se traduce, necesariamente, en paz en las calles.

Radio Pichincha

LV

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