IA: entre el amor y el odio, una relación inevitable

En 1980, la periodista Patricia Perea, quien colaboraba con la revista de rock Expreso Imaginario, publicó una crítica muy severa sobre un concierto que Charly García y su banda Serú Girán ofrecieron en Córdoba. La respuesta del músico no se hizo esperar: con su característica ironía, compuso Peperina, cuyo estribillo contiene una frase que se ha vuelto emblemática:

“Te amo, te odio, dame más”.

Cuando el autor de este texto comenzó a explorar la inteligencia artificial (IA) a principios de 2023, esa misma frase resonó en su mente. Las soluciones veloces pero imperfectas que ofrecía la tecnología despertaban una sensación ambivalente: te amo, te odio, dame más.

Si bien no se considera un especialista en IA, sí se define como un analista del fenómeno. En su rol de consultor en relaciones públicas, estudia a los públicos y sus comportamientos para diseñar estrategias desde las organizaciones. Esta labor, en los últimos tres años, ha estado cada vez más influida por la IA, lo que lo llevó a sumergirse en este universo.

El empleo en la era de la IA

Discutir si la inteligencia artificial eliminará o no puestos de trabajo es, según el autor, un debate bizantino. La realidad es que ya ha suprimido empleos y continuará haciéndolo. Por ejemplo, cuando una modelo realiza una sesión fotográfica de quince minutos y luego el cliente usa esa misma imagen para generar, mediante una máquina, nuevas poses y vestimentas, el trabajo de la modelo y del fotógrafo se reduce drásticamente.

Collage de imágenes generadas con inteligencia artificial (Meta)

Algo similar ocurre con la creación de jingles a través de Mureka u otras aplicaciones: el músico que deja de ser convocado quizás no lo sabe, pero está siendo reemplazado.

En el ámbito de las relaciones públicas, si una consultora cuenta con cuatro personas para redactar gacetillas de prensa, no necesariamente prescindirá de todas, pero para la redacción básica requerirá menos personal. Bastará con quedarse con quien mejor interprete cómo presentar las noticias; para el resto, la IA es suficiente.

Lecciones de la historia

No obstante, el autor sugiere que no hay que alarmarse en exceso. Esto ya ocurrió antes en la historia de la humanidad.

Cuando aparecieron los automóviles, ¿qué pasó con los conductores de carruajes? ¿Qué sucedió con los empleados de Blockbuster cuando nació Netflix? ¿Y con los instructores de mecanografía de las academias Pitman? ¿Qué ocurrió con quienes realizaban tareas que hoy ejecutan las computadoras?

¿Qué sucedió con los empleados de Blockbuster cuando nació el streaming?REUTERS/Rick Wilking/

El mundo se transforma y la adaptación es inevitable. Quizás el gran desafío de esta revolución —que el autor prefiere llamar tecnología del siglo XXI— es que avanza a una velocidad mucho mayor que las anteriores y, además, es irreversible. Sin embargo, el hecho de que sea irreversible es una buena noticia, porque evita que gastemos energía cuestionándola y, obligados a convivir con ella, podemos extraer lo mejor.

El valor diferencial frente a la IA

En el ámbito laboral, dominar la inteligencia artificial se está convirtiendo en una condición necesaria pero no suficiente, similar a lo que representó el título secundario décadas atrás. Hoy es un commodity. A partir de ahí, hay que preguntarse: “¿qué cosas puedo hacer yo que la IA no puede?” Allí reside el valor agregado que nos diferenciará de la competencia. Cada persona debe analizar esto en su propio rubro.

Como ejemplo, las aplicaciones actuales son cada vez más hábiles para procesar, analizar información y redactar textos. Sin embargo, es muy difícil que alguna de ellas pueda vincular el avance tecnológico actual con un estribillo de una canción escrita hace 46 años.

Espero haber sido claro.

El autor durante su intervención en el Primer Foro de Inteligencia Artificial de la Universidad de Palermo

[Nota: este texto está basado en mi reciente exposición en el panel de apertura del Primer Foro de Inteligencia Artificial de la Universidad de Palermo – IA Forum 2026]

Fuente: Infobae

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