El próximo 21 de agosto se cumplirán tres meses de un ofrecimiento presidencial que, según los propios voceros gubernamentales, no debía pasar de las tres semanas.
La noticia de una gran compra de medicinas a la India apareció el pasado 24 de mayo de 2026, en plena rendición de cuentas del jefe de Estado, Daniel Noboa.
“La buena noticia” que la actual administración tenía sobre el tema se fue diluyendo con el pasar de los días y requirió de constantes anuncios de que la llegada de las medicinas se encontraba bien encaminada, como sostuvo Noboa en esta entrevista radial del 27 de julio último.
¿La causa?: un problema de traducción. Esto a pesar de que en la India, como ex colonia inglesa, ese idioma es la segunda lengua, sobre todo en temas de orden diplomático y de negocios.
Siguiendo con una visión retrospectiva, tres días antes del último 24 de mayo, el Gobierno publicó una carta en la que topó el tema en el segundo punto.
La misiva trataba de ser como una especie de compromiso personal del mandatario por aclarar algunos puntos o por solucionar asuntos pendientes.
Hay más antecedentes. Dos meses después, el 21 de julio, ante la pregunta sobre cuándo vendrán las medicinas, el recién nombrado ministro de Salud, Juan Carlos Aveiga, respondió: “Eso está todavía activo, estoy revisando constantemente, todos los días estamos trabajando fuertemente para hacer nuestra primera compra, pero en eso estamos. Todavía no hay una fecha…”.
Más preguntas que respuestas
La información del tema es escasa y, mucho más allá de los aplazamientos, persisten algunas preguntas:
- ¿Cómo será la distribución?
- ¿Será una sola compra o varias?
- ¿Traerán genéricos?
- ¿Qué compuestos no se incluyeron en el cuadro?
- Y, sobre todo: ¿esta vez sí se cumplirá el plazo?
El inventario no lo es todo
Dotar al sistema de medicinas en un porcentaje superior al 60%, como aseguró el Gobierno, no soluciona todos los problemas del sector, ni el tema de los inventarios.
Gremios médicos y organizaciones sociales han señalado que el sistema público padece de problemas adicionales. Entre ellos, la situación de los hospitales públicos, la atención externa, el azote de enfermedades transmitidas por vectores o de orden zoonótico, la escasa ejecución del sector, el despido del personal médico como de otros actores del sistema.
Radio Pichincha
LV