Cristian Castro vivió en las últimas horas uno de los momentos más significativos de su vida al celebrar su graduación del nivel medio en un teatro al sur de la Ciudad de México. El evento, que reunió a cerca de 500 personas entre graduados y familiares, estuvo marcado por la emoción y por una imagen que acaparó la atención: la llegada de su madre, Verónica Castro, apoyada por un tanque de oxígeno.
Para el cantante, este logro no fue un simple trámite académico. La ceremonia se convirtió en un símbolo de perseverancia tras décadas dedicadas a la música y a la vida pública. Aunque en su juventud había cursado el primer año de bachillerato, las exigencias de la carrera artística lo llevaron a suspender sus estudios. Retomar la formación académica a través de una institución privada y bajo un modelo de educación a distancia representó un desafío considerable que se extendió durante aproximadamente dos años y medio.
Durante ese tiempo, el intérprete tuvo que compaginar su agenda de presentaciones y grabaciones con materias, tareas, trabajos y exámenes. No ocultó las dificultades: reconoció que hubo momentos en los que pensó en abandonar nuevamente sus estudios, pero el acompañamiento de sus profesores fue clave para completar el ciclo.
“Vamos a hacer una licenciatura en Diseño Industrial. Es algo que me ha interesado. Me gustan mucho los productos. Me gusta mucho, cada vez que veo un champú, cada vez que veo una pasta de dientes, algún cereal, arroz… Todo lo que veo en el supermercado me llama muchísimo la atención. Así que bueno, diseño industrial”, expresó el cantante, al anticipar que su regreso a las aulas no termina aquí.
La presencia de Verónica Castro como invitada de honor fue uno de los momentos más emotivos de la ceremonia. La reconocida actriz y conductora reapareció en público acompañando a su hijo, pese a las dificultades de salud que enfrenta y que la obligaron a usar un tanque de oxígeno portátil durante el evento. Vestida con una blusa elegante y una sonrisa constante, recibió el cariño de los asistentes y dirigió unas palabras cargadas de sinceridad y recuerdos.
Verónica compartió con los presentes la alegría y el orgullo por el logro de su hijo, pero también rememoró los obstáculos personales que vivió para terminar sus propios estudios: “La verdad, es un momento, una noche que no esperaba. La soñé, la imaginé en algún momento de mi vida cuando mi hijo creció, pero no se me dio hasta ahora. Estoy feliz, porque realmente él tenía una comezón, que tenía hermanos, primos, tíos, todos recibidos. Y él dijo que ‘Hasta que no termine, no voy a estar a gusto’”.
Tras ello, continuó: “Yo lo felicito a mi hijo con todo mi corazón. No es fácil estudiar la preparatoria. Da miedo. Me acuerdo cuando entré a la prepa, hace mil años, daba miedo precisamente esa cosa, como que siento como que va a doler algo, me duele estudiar la prepa. Y sí, es mucho dolor. Esos años de estudio dan mucho dolor, mucha tristeza, mucho cansancio. Pero cuando la terminas, ay, Dios mío, qué alegría. Y esta noche es de pura alegría porque terminaron. Nuestros hijos están aquí, los papás, los primos, los tíos. Ay, Dios mío, cómo abre los ojos el estudio”.
La salud de la actriz fue motivo de atención y preocupación. La imagen de Verónica asistida por oxígeno dejó en evidencia la dificultad de su estado, aunque no impidió que participara activamente en el evento. Su testimonio cobró especial valor al recordar que también ella debió compatibilizar la carrera artística con su formación universitaria, logrando titularse en Relaciones Internacionales a principios de la década de 1970, cuando ya era una figura reconocida en televisión y estaba embarazada de su primer hijo.
Cristian Castro no ocultó los obstáculos que implica regresar a los estudios tras una prolongada pausa. Admitió que hubo ocasiones en las que pensó en abandonar debido al cansancio y la presión de sus compromisos profesionales. Sin embargo, el apoyo de sus profesores resultó decisivo para que lograra concluir el bachillerato. El cantante fue reconocido como Graduado de Honor y compartió la ceremonia con sus compañeros de generación.
La ceremonia, cargada de emociones y significados, reflejó el valor simbólico de la educación en la vida de una familia de artistas. La imagen de madre e hijo celebrando juntos la culminación de una etapa, con Verónica Castro sorteando sus propias dificultades de salud para acompañar a Cristian, se convirtió en el centro de todas las miradas.
Fuente: Infobae