El lunes 10 de agosto de 2026, un fuerte movimiento telúrico de 7,4 grados estremeció a Colombia, provocando escenas de pánico en diversas regiones del país, especialmente en ciudades como Cali, Pereira, Armenia y Quibdó.
Numerosas viviendas y establecimientos comerciales sufrieron daños en su estructura, mientras cientos de personas optaron por permanecer en las calles para resguardarse.
Desde el inicio, las autoridades pusieron en marcha los protocolos de emergencia y reportaron afectaciones en barrios vulnerables, donde la incertidumbre se apoderó de la población. Hasta el momento, se contabilizan 202 fallecidos en todo el territorio y más de 1.600 heridos, según cifras oficiales.
Mientras los equipos de rescate atendían la crisis, comenzaron a difundirse denuncias sobre robos en las zonas más castigadas por el temblor. Residentes manifestaron su indignación al detectar a personas que, aprovechando el desorden, intentaron sustraer pertenencias de automóviles y hogares.
“No tienen nada de misericordia”
, señaló un usuario en redes sociales, quien además pidió medidas drásticas contra los responsables.
Uno de los videos más compartidos en la plataforma X muestra a un individuo dentro de un vehículo estacionado.
“Varios vecinos cuando lo descubrieron e inmediatamente lo sacaron del vehículo”
, se lee en la descripción, generando una ola de rechazo entre quienes observaron la escena. La grabación se volvió viral, acompañada de exigencias de castigos ejemplares para los delincuentes.
“Correcto momento para darle de baja a unas rata asquerosa de esas y pasarlo como víctima del terremoto”
, escribió otro usuario, reflejando la creciente frustración social.
Otro comentario apuntó que, en emergencias como esta,
“se lo hace pasar por muerte por el terremoto” si atrapan a un ladrón
. Las opiniones circularon rápidamente y evidenciaron la tensión reinante.
Algunos mensajes politizaron el hecho, señalando a seguidores de ciertas fuerzas políticas.
“Esos son los desagradables petristas caleños. Roban, vándalos, y le tiran piedras al Alcalde. Ser petrista es tener una condición mental enferma”
, publicó otro usuario, lo que mostró cómo la emergencia también abrió paso a acusaciones y enfrentamientos ideológicos.

Hasta las alcancías se estarían llevando: denuncian robos en medio de rescates por terremoto en Cali
Mientras los equipos de socorro y voluntarios continúan las labores de búsqueda, han surgido denuncias sobre presuntos robos en las zonas más afectadas.
Un video difundido en redes sociales por el creador de contenido vallecaucano Juan Felipe Marín muestra a varias personas retirando objetos, incluidas alcancías llenas de monedas, de una de las áreas golpeadas por el desastre. El material audiovisual se viralizó y generó rechazo, pues evidencia cómo, en medio de la emergencia, algunos intentan apropiarse de bienes entre los escombros.
“Hasta las alcancías se estarían llevando”, denunció un usuario tras ver las imágenes. Otros comentarios lamentaban que “mientras rescatistas y familias buscan sobrevivientes, hay quienes solo piensan en robar”.
Las imágenes no permiten identificar a quienes aparecen llevándose los objetos ni confirmar detenciones o procesos judiciales, por lo que el hecho permanece como denuncia en investigación, según reportes periodísticos.
Informes adicionales han documentado alertas similares en diferentes puntos de la ciudad. Vecinos y afectados advierten sobre personas que, aprovechando el caos, buscan sustraer pertenencias durante las evacuaciones o entre los restos de edificios derrumbados.
Las autoridades han insistido en la importancia de reportar cualquier hecho sospechoso y reforzaron la vigilancia en zonas críticas.

Ejército refuerza la seguridad en Cali con 1.400 uniformados tras el terremoto
Debido a las situaciones de saqueo que se han presentado tras el terremoto, el gobierno decidió militarizar 40 zonas estratégicas en Cali, donde mil efectivos del Ejército Nacional patrullan constantemente. Además, el despliegue fue fortalecido con 400 soldados adicionales enviados luego de la reunión entre el presidente Abelardo De La Espriella y el alcalde Alejandro Eder.
El objetivo principal es evitar saqueos, proteger a los habitantes y mantener el orden en medio de la crisis. Paralelamente, brigadas de rescate intensifican sus operaciones en los sectores más afectados, removiendo escombros y buscando sobrevivientes.
De igual manera, las labores continúan enfocadas en salvar vidas y brindar apoyo a las familias que lo perdieron todo por el terremoto.
Fuente: Infobae