Las plataformas de pago en línea como Mercado Pago, Nequi y otras aplicaciones bancarias se han convertido en herramientas cotidianas para millones de ecuatorianos, pero también en el blanco favorito de los ciberdelincuentes. Estos estafadores crean falsas capturas de pantalla para simular transacciones de dinero exitosas que realmente nunca se hicieron, aprovechándose de la confianza que generan estos registros visuales.
La facilidad para manipular imágenes con inteligencia artificial, sumada a la credibilidad que inspiran estos pantallazos entre los usuarios, crea un terreno fértil para que los delincuentes logren su cometido: apropiarse de dinero o bienes valiéndose de pruebas digitales falsas.
¿Cómo operan las estafas con capturas de pantalla falsificadas?
Una captura de pantalla puede imitar con precisión el comprobante de un pago, una transferencia o incluso una conversación; sin embargo, no ofrece garantías sobre la autenticidad de la operación ni la identidad de quien la presenta. Desde la firma de ciberseguridad ESET advierten que las capturas, por sí solas, carecen de valor probatorio real frente a registros originales, números de referencia o la información sistematizada de una plataforma oficial. El peligro es doble: los consumidores pueden ser víctimas de estafas, mientras que las empresas enfrentan pérdidas económicas, problemas normativos y daños en su reputación.

Las capturas de pantalla falsas se han convertido en la ruta favorita de los estafadores para suplantar comprobantes de transferencias, pagos o reservas. Utilizan imágenes recortadas, editadas o generadas desde cero, valiéndose de programas accesibles y de la creciente sofisticación de la inteligencia artificial generativa.
Uno de los fraudes más comunes ocurre en plataformas de compraventa, como los marketplaces de redes sociales. El comprador envía al vendedor una supuesta prueba de transferencia exitosa, mostrando una captura que simula el pago desde una aplicación bancaria o billetera virtual. Al confiar en la imagen, el vendedor entrega el producto, pero descubre más tarde que el dinero nunca ingresó a su cuenta.
También existen variantes donde el supuesto comprador exige el pago de un cargo adicional, mostrando capturas que prometen liberar los fondos solo después de abonar este extra. En otros casos, los estafadores simulan reembolsos o devuelven falsas pruebas de transferencias para convencer a sus víctimas de que han cumplido con el trato.
Según reportes de la Policía Metropolitana de Bogotá (Mebog), un método en auge es el uso de comprobantes digitales manipulados en transferencias con Nequi o con cheques sin fondos.

Aprovechando los horarios del sistema bancario y los días no hábiles, los delincuentes presentan notificaciones de ingreso de dinero que aún no están disponibles en la cuenta, lo que lleva a que la víctima entregue bienes sin el respaldo real del pago.
El caso del “falso Nequi” y la suplantación en Mercado Pago
En el caso de Nequi, la modalidad conocida como “falso Nequi” implica el envío de comprobantes falsificados que simulan una transferencia exitosa. Los estafadores se aprovechan de la confianza que inspira la apariencia del comprobante digital y de la falta de verificación directa por parte del receptor.
Si la víctima no consulta el ingreso en su cuenta o no utiliza la función de QR Verificador de la app, puede perder el dinero o el producto.
En Mercado Pago, los delincuentes acostumbran mostrar capturas de pantalla editadas o comprobantes de otras fechas para simular que el pago ya fue realizado.

La única forma segura de confirmar la operación es ingresar desde el propio dispositivo del comercio a la app o plataforma y verificar el historial de movimientos, cotejando el monto, el nombre del pagador, la hora y el número de referencia. Mercado Pago ofrece notificaciones instantáneas en la app cada vez que entra un pago, lo que elimina la necesidad de confiar en comprobantes externos.
Señales de alerta para detectar capturas de pantalla falsas
Reconocer un comprobante fraudulento requiere atención a detalles específicos. Entre las señales de alerta más comunes se encuentran:
- Fecha y hora inconsistentes con el momento de la compra.
- Monto diferente al acordado.
- Número de referencia inexistente o genérico.
- Logotipos, tipografías o colores alterados.
- Nombre del destinatario incorrecto.
La combinación de dos o más de estas señales debería ser suficiente para detener la entrega del producto o servicio hasta confirmar la veracidad de la operación. Ninguna de estas señales, por sí sola, garantiza el fraude, pero su presencia justifica profundizar la verificación.
El método más seguro consiste en comprobar el ingreso del pago directamente en la plataforma oficial, nunca desde el dispositivo o la pantalla que muestre el comprador. En el caso de Nequi, el escaneo del QR desde la app es determinante para validar la operación.
Fuente: Infobae