El caso judicial por la muerte de Liam Payne, ocurrida el 16 de octubre de 2024 en el hotel CasaSur de Palermo, aún no está cerrado. Casi dos años después, dos acusados esperan ser juzgados: Braian Paiz, ex camarero, y Ezequiel Pereyra, ex trabajador del hotel, quienes están procesados por presunta venta de drogas al cantante. La fecha del juicio no se ha fijado y una probation es altamente probable, dado que ambos estuvieron un año en prisión preventiva sin antecedentes. El mes pasado, la jueza Karina Andrade autorizó una decena de pericias a sus teléfonos y pendrives, solicitadas por la fiscalía UFEIDE.
Nuevas revelaciones del expediente permiten conocer con mayor precisión lo ocurrido ese día en la habitación 310, desde cuyo balcón el cantante cayó a su muerte. Una serie de imágenes del reporte de la escena, realizadas por la Unidad Móvil Criminalística de la Policía de la Ciudad, ilustran esta nota.

En el suelo, junto a la puerta, los investigadores encontraron una botella de vino tinto rota. En el minibar quedaban una lata de cerveza y dos mini botellas de scotch y gin. Junto al televisor destrozado a golpes, en medio del desorden, estaba una de las dos botellas de whisky que Payne había pedido al hotel ese día, valorada en más de 300 mil pesos cada una, según un ticket recuperado por la Justicia. Los forenses vaciaron la botella y descubrieron que todavía quedaba poco más de la mitad.
Un mes antes de su muerte, una psiquiatra estadounidense que trataba a Payne por su adicción a las drogas le había advertido que no consumiera alcohol mientras tomaba el antidepresivo sertralina, hallado en su sangre. Esta información proviene de una carta de la especialista, entregada por Geoff Payne, el padre de Liam, al fiscal Andrés Madrea. En esa carta, la psiquiatra renunciaba a atender a Payne. El fiscal rastreó a la especialista para que declare como testigo.
El consumo de alcohol del cantante comenzó ese 16 de octubre, al menos a las 10:30 AM, según una factura de room service que indicaba la compra de una botellita de scotch. El análisis toxicológico posterior reveló que el ex One Direction murió con 2,7 gramos de alcohol por litro en su orina, junto a trazos de cocaína en su nariz y estómago.


Junto a la botella de whisky, una frappera con hielo derretido todavía contenía la botella de champagne Zuccardi que Payne le había ofrecido a ambas trabajadoras sexuales, traída a la habitación poco después de las 12 AM, media hora después de que llegaran.
Se encontraron pastillas: melatonina para conciliar el sueño, clonazepam y Vigorcín Potencia Plus, un suplemento energizante común en farmacias.
En el patio del hotel, los forenses recuperaron el bolso cruzado marca Sprayguard que el ex One Direction se había colgado al cuerpo antes de caer. Allí hallaron la notebook de Payne, que sería peritada más de un año después, a pesar de su pantalla rota. En sus contenidos se encontró, por ejemplo, el historial de navegación que demostró su búsqueda de escorts en sitios argentinos.



En el morral también se hallaron sus lápices de colores. Junto al cuerpo se recuperó la gorra de los New York Yankees con la que, por ejemplo, deambuló por los pasillos del primer piso del CasaSur una hora antes de su muerte. Con esa misma gorra recibió dos noches antes a Braian Paiz para un supuesto delivery de cocaína. Paiz llegó al CasaSur a las 3 AM del lunes y se fue cinco horas después, según registros de cámaras.
La habitación estaba totalmente destrozada: Payne comenzó a arrojar objetos al suelo, rompió sillas y muebles a golpes después de que las prostitutas abandonaran el lugar. Varios objetos tenían manchas de sangre, por ejemplo, las sábanas de la cama. También se halló un preservativo usado.

En su declaración judicial, Lucila G., una de las trabajadoras sexuales, afirmó que Payne “estaba consumiendo algo como cristal”. Un chat previo con su compañera, Aldana S., reveló que el cantante les pidió “cinco gramos” para cocinar crack y así fumarlo para un efecto de droga más intenso.
El hallazgo de bicarbonato, necesario para cocinar crack, se vuelve relevante. El análisis toxicológico también reveló la presencia de metilecgonidina, la molécula que se forma en el cuerpo al fumar cocaína.
Al momento de tomar las fotos forenses, la investigación recién comenzaba bajo el rótulo de “averiguación de suicidio”. Esta hipótesis cambiaría con el correr de las horas. Bajo la mezcla encontrada en el cuerpo de Payne, determinó el fiscal Madrea, el cantante no podría tomar ninguna determinación de quitarse la vida. Las marcas de sus manos fueron encontradas en el vidrio principal de la habitación 310.

Fuente: Infobae