Todo surgió por una necesidad. Hace 25 años, el ganador del premio Oscar, Morgan Freeman, estaba en Clarksdale, Mississippi, cuando unos turistas preguntaron dónde podían escuchar blues. Había muchos músicos, pero pocos lugares para hacerlo.
“No había ningún lugar donde pudiéramos garantizar que se pudiera entrar y escucharlo”, declaró Freeman a esta agencia. “Así que tuvimos que establecer eso”.
El actor se asoció con el entonces alcalde Bill Luckett y Howard Stovall para abrir el Ground Zero Blues Club. Más tarde, crearon Morgan Freeman’s Symphonic Blues Experience, una agrupación itinerante que fusiona el blues sureño con composiciones clásicas y sinfónicas. Este viernes lanzarán un álbum con el mismo nombre.
En este proyecto, Freeman participa como productor y narrador, no como intérprete. Los artistas incluyen a Taj Mahal, Keb’ Mo’, Shemekia Copeland, Tiernii Jackson, el Coro de la Academia de Música Stax y la Orquesta Chineke! de Londres, entre otros.
“Me gusta el blues. Me gusta la música. No puedo decir que sea un experto. No me corresponde”, dice Freeman. “Soy un entusiasta, pero eso es necesario”.
De las presentaciones en vivo al disco
Las actuaciones itinerantes de Morgan Freeman’s Symphonic Blues Experience surgieron de una idea simple: ¿cómo llevar esta música al mundo? Eric Meier, socio de Freeman y coproductor del proyecto, quien se unió al club en 2018, afirmó: “El blues es una importante historia estadounidense nacida en el delta del Mississippi a raíz de las dificultades, pero que obviamente resuena en personas y culturas de todo el mundo, tanto por su buen sonido como por el mensaje que transmite”. Y añadió: “Concebimos este concepto para llevar esta música a nuevas geografías y a nuevas audiencias”.

Convertir la actuación en directo en un álbum implicó reducir un espectáculo de casi dos horas a unos 45 minutos, repartidos en 12 temas. La esencia se mantiene, con videos cortos y narración cinematográfica a cargo de Freeman, grabada en el club de Clarksdale.
“Ofrecemos una historia musical, un arco argumental de 100 años desde la década de 1930 hasta la actualidad, es decir, la evolución de la música blues”, dice Meier.
La peculiar voz de Freeman abre el disco describiendo el género con poesía, sobre una conmovedora interpretación del clásico de Blind Willie Johnson de 1927, “Dark Was the Night, Cold Was the Ground”.
“Esta es la música que dio voz a un pueblo, a su dolor, a su esperanza y a su resiliencia”, recita Freeman. “La música no es solo melodía, ¿sabes? Es memoria, es historia envuelta en un lazo, los ecos de vidas vividas y perdidas, desamor y esperanza entrelazados. Y en ningún otro género es esto más cierto que en el blues”.
Freeman quiere mantener vivo el blues
La última canción del álbum presenta al sobrino nieto de Muddy Waters, Keith Johnson, interpretando “I Lied to You” de Raphael Saadiq y Ludwig Göransson, incluida en la película ganadora del Oscar de 2025, Sinners. Con esto, el disco cierra los cien años de historia del blues y recuerda el poder del cine para poner el género en el debate público.
Freeman también espera lograrlo y evitar que el blues caiga en el olvido.
“Es una responsabilidad que hemos asumido. Y la esperanza es que, como todo lo que se populariza, eche raíces. Saben, el blues es la música de Estados Unidos”, dice. “Así que es nuestra obligación cuidarlo, nutrirlo, mantenerlo vivo, que siga adelante”.

Meier añade que el proyecto discográfico es anterior a Sinners. El director Ryan Coogler le comentó que el local de blues de la película, ambientada en Clarksdale, se inspiró parcialmente en el Ground Zero Blues Club. Aun así, ha sido “una maravillosa coincidencia” que ambas obras acerquen el blues a las masas.
Y quizás el álbum reciba elogios de la crítica: es candidato a los premios Grammy de 2027.
“Presentaremos candidaturas en varias categorías”, adelanta Meier. “¿Tienes espacio en tu estante de trofeos, Morgan?”
“Sí, sí. Lo quiero”, sonríe Freeman.
¿Añadir el título de ganador del Grammy al de ganador del Oscar? “Me parece una muy buena idea”.
Fuente: Infobae