Ferrari F40 falsos en Google Maps: la odisea de un youtuber

Una pista anónima, coordenadas imprecisas en la pantalla de un celular y la ilusión de cualquier amante de los autos: encontrar una pieza única abandonada en un lugar remoto. Lo que inició como una simple exploración de imágenes satelitales en Google Maps —enviadas por sus seguidores— se convirtió en una aventura de más de mil kilómetros llena de dudas, maleza, personajes singulares y un desenlace completamente inesperado para el youtuber español que está detrás del canal Georgesmithgood.

La propuesta era tan atractiva como difícil de creer: dos Ferrari F40 —cuyo valor en el mercado supera los cuatro millones de euros— aparentemente descuidados y a la intemperie en dos puntos alejados de la península ibérica. Sin dudarlo, luego de asistir a un evento automovilístico en Galicia, el creador de contenido y su equipo se subieron al auto con una sola meta: verificar personalmente si aquellas imágenes pixeladas eran reales.

La primera escala los llevó hasta una finca apartada en la frontera con Portugal. Luego de sortear caminos de tierra, lograron divisar el automóvil detrás de un muro de piedra alto. Tras escalarlo, apareció la silueta emblemática. Sin embargo, la emoción duró solo unos instantes. El vehículo, cubierto de musgo, vegetación y dañado por el clima, resultó ser una réplica fabricada de manera artesanal sobre el chasis de un Pontiac Fiero.

“Evidentemente, muchos nos temíamos que era fake”, lamentó el creador de contenido.

Un youtuber encuentra dos Ferrari abandonados gracias a Google Maps y decide ir a verlos. (Georgesmithgood)

Un taller repleto de sorpresas en la costa alicantina

Lejos de rendirse tras ese primer golpe de realidad, el equipo emprendió un agotador recorrido de más de 700 kilómetros a través de la península hasta la costa de Alicante, donde se encontraba la segunda pista del mapa. Mientras esperaban para ser atendidos por el dueño del vehículo, el azar los llevó a descubrir un taller lleno de creaciones sorprendentes, como:

  • Limusinas hechas a mano.
  • Un Rolls-Royce clásico en plena restauración.
  • Una réplica a escala real de la Taberna de Moe de la serie Los Simpson.

Tras este paréntesis, llegó el momento clave. Jean Pierre, propietario de la segunda ubicación, los recibió en su casa frente al mar para revelar el enigma que guardaba celosamente en el garaje. Ante las cámaras apareció otra réplica del F40, esta vez en un estado de conservación mucho mejor: interior impecable, carrocería completa y acabados muy logrados, también construida sobre un Pontiac Fiero.

La gran sorpresa se produjo cuando Jean Pierre giró la llave de contacto: después de diez años detenido y cubierto de polvo, el motor V6 encendió al primer intento, soltando una ligera humareda pero funcionando correctamente.

No menos de treinta y cinco mil euros, es el precio justo y no es negociable”, sentenció el dueño sin dejar espacio a regateos.

El elevado costo por un vehículo que seguía siendo una imitación llevó al youtuber a rechazar la oferta, cerrando así una travesía inolvidable en la que las falsas expectativas de los mapas dieron paso a una historia memorable.

Fuente: Infobae

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