Desde hace varios meses, los fabricantes de equipos de cómputo vienen lidiando con el encarecimiento de piezas esenciales como la memoria RAM, las unidades de estado sólido (SSD) y los procesadores. A esta situación se suma ahora un ajuste en el precio de las licencias OEM de Windows, el sistema operativo insignia de Microsoft.
De acuerdo con el reporte del medio taiwanés Economic Daily News, el incremento entró en vigor desde el mes de julio y se ubica en un rango de entre el 7 % y el 10 %. Este porcentaje representa una desviación notoria respecto a los ajustes anuales que Microsoft aplica, los cuales históricamente han sido más moderados.
Subida superior a la habitual
Cada año, Microsoft actualiza las tarifas de las licencias OEM que vende a los fabricantes de equipos originales. Una fuente ejecutiva del sector señaló que, si bien las revisiones anuales son práctica común, la magnitud del alza observada el mes pasado resulta inusual.

El dato no fue difundido mediante un comunicado oficial de Microsoft, ya que la compañía maneja estos acuerdos de manera privada con cada fabricante. Por ello, los pormenores han sido revelados por fuentes anónimas de la industria.
Fabricantes trasladan el nuevo costo al precio final
Los ensambladores de computadoras ya están incorporando el encarecimiento de las licencias Windows OEM en los precios de venta al público. Sin embargo, este costo extra se agrega a otras alzas, como las de la memoria RAM y el almacenamiento, que también presionan la estructura de costos de los equipos.
Esta coyuntura pone a los fabricantes frente a un dilema: definir qué porcentaje del aumento absorben para mantener su competitividad y cuánto transfieren al comprador final. Si bien la licencia de Windows es solo un componente dentro del costo total de producción, el incremento impacta de lleno en los márgenes de ganancia y exige reajustes en otras áreas.

Incluso antes de que Economic Daily News diera a conocer la información, la compañía Framework, especializada en laptops modulares, ya había anunciado la subida en las licencias de Windows.
El 22 de julio, Framework publicó una actualización de precios en la que indicaba que los nuevos pedidos de su modelo Framework Laptop 13 Pro reflejaban incrementos anticipados en los procesadores Intel Core Ultra Series 3, así como un alza en el costo de la licencia de Windows y en otros componentes como la memoria y el almacenamiento.
¿Qué implica para el usuario final?
El ajuste en las tarifas impacta directamente en las licencias que los fabricantes compran para preinstalar Windows en los equipos que ensamblan. Esto no implica que el precio de venta al público suba en el mismo porcentaje, ya que la licencia representa solo una fracción del costo de manufactura. No obstante, los fabricantes ya están transfiriendo una porción de ese aumento al consumidor.

Es probable que los usuarios perciban variaciones en el precio de las computadoras, especialmente en aquellos segmentos donde los márgenes comerciales ya eran reducidos antes de este encarecimiento general de componentes.
El anuncio del aumento en las licencias de Windows se añade a una cadena de incrementos que vienen golpeando al sector tecnológico en los últimos meses. El costo de la memoria RAM y de las unidades SSD se ha disparado a causa de la fuerte demanda de infraestructura para inteligencia artificial. Esta presión sobre los costos de producción ha obligado a los fabricantes a replantear sus estrategias y a considerar nuevos aumentos de precio en sus productos.
Con múltiples factores incidiendo al mismo tiempo, la industria se enfrenta a la probabilidad de que los consumidores empiecen a notar estas alzas en los próximos meses, sobre todo en las gamas de productos donde los márgenes ya eran estrechos antes de esta coyuntura.
Fuente: Infobae