Petróleo al alza por incertidumbre en el estrecho de Ormuz

Los precios del petróleo arrancaron la semana con ganancias, impulsados por la incertidumbre que rodea al estrecho de Ormuz, cuyo tráfico marítimo sigue restringido en medio del conflicto entre Irán y Estados Unidos. Durante la sesión asiática del lunes, el crudo Brent experimentó un incremento del 0,6%, situándose en 84,04 dólares por barril, mientras que el WTI (West Texas Intermediate) avanzó un 0,5%, hasta los 78,56 dólares por barril.

El repunte en las cotizaciones coincidió con la confirmación desde Teherán de que las pláticas con Omán para establecer nuevas condiciones y corredores de navegación en el estrecho están en su fase final. No obstante, Irán sostiene que la reapertura de esta vital vía marítima está supeditada al cumplimiento de otras demandas dirigidas a Washington.

El canciller iraní, Abbas Araghchi, declaró que las negociaciones con Omán respecto al tránsito y la administración del paso estratégico “se acercan a su etapa final”. Sin embargo, no se ha especificado una fecha concreta para la reapertura de Ormuz, una ruta fundamental para el transporte global de petróleo y gas.

Las exigencias de Teherán incluyen el fin de las hostilidades contra su territorio y sus aliados, el levantamiento de las sanciones económicas, la liberación de activos congelados y una compensación por los daños ocasionados durante el conflicto. Estas condiciones forman parte de la postura iraní para avanzar hacia la normalización del tránsito en el estrecho.

El domingo, los Guardianes de la Revolución de Irán ratificaron que el paso permanecerá bloqueado hasta que Estados Unidos acepte “todas nuestras condiciones”. Asimismo, la fuerza iraní advirtió que “el estrecho es ahora para nosotros un verdadero escenario de guerra”, elevando la tensión en la región.

Frente a estas declaraciones, el presidente estadounidense, Donald Trump, restó importancia a las demandas iraníes y descartó la necesidad de una respuesta inmediata. En una entrevista con Axios, afirmó: “Nos lo estamos tomando con calma”, y agregó: “Solo estamos negociando a medias con ellos”. Además, vinculó la presión sobre Irán con la situación económica interna, mencionando la elevada inflación y las restricciones de financiamiento.

El conflicto en torno al estrecho de Ormuz tiene repercusiones directas en el comercio internacional de hidrocarburos. El tránsito marítimo por la zona se ha reducido a niveles mínimos, mientras que los ataques contra embarcaciones han generado una creciente incertidumbre sobre las rutas disponibles para los cargamentos de crudo.

Omán, por su condición de país ribereño y su rol como mediador, ocupa un lugar central en las conversaciones. La cancillería omaní calificó el proceso como “positivo y constructivo” e instó a evitar cualquier acción que pueda perjudicar los avances alcanzados hasta el momento.

La tensión marítima escaló aún más durante el fin de semana, cuando Emiratos Árabes Unidos denunció un ataque con misil contra un buque petrolero de la estatal ADNOC mientras atravesaba el estrecho. Posteriormente, la agencia marítima británica UKMTO reportó que otra nave recibió el impacto de un proyectil frente a las costas de Omán. El incidente provocó un incendio que fue controlado sin que se reportaran víctimas. Hasta el momento, no se ha confirmado si ambos hechos están relacionados.

Este escenario se enmarca en un memorando posterior a la tregua fallida de abril. El entendimiento, firmado en junio, estableció una hoja de ruta para negociaciones más amplias y asignó a Irán y Omán la tarea de definir futuras reglas de navegación, en coordinación con otros países del Golfo y bajo el marco del derecho internacional. No obstante, dicho acuerdo enfrenta el desafío de la intención iraní de imponer un peaje para el tránsito por el estrecho, una medida que ha generado discrepancias entre las partes.

Paralelamente, los rebeldes hutíes de Yemen, aliados de Irán, anunciaron el domingo un ataque contra una instalación petrolera saudita ubicada en la costa del mar Rojo, otra ruta clave para el comercio mundial de hidrocarburos.

En los mercados financieros, la evolución del petróleo también estuvo ligada a las expectativas sobre las tasas de interés en Estados Unidos. La probabilidad de una suba por parte de la Reserva Federal en septiembre se redujo a aproximadamente el 45%, frente al 67% de una semana antes, luego de que un informe laboral estadounidense moderara las expectativas de un incremento en los costos de financiamiento a corto plazo.

Los inversores se mantienen a la espera del informe de inflación de Estados Unidos correspondiente a julio, cuya publicación está prevista para el miércoles. Los analistas consultados proyectan un aumento del 0,1% en el índice general y del 0,2% en el indicador subyacente.

Mientras tanto, el mercado petrolero sigue atento a cualquier anuncio sobre la navegación por Ormuz. La ausencia de una fecha para la reapertura y las condiciones planteadas por Teherán mantienen la incertidumbre sobre el tránsito de buques y, en consecuencia, sobre la trayectoria de los precios internacionales del crudo.

Fuente: Infobae

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