El Gobierno ejecuta una serie de acciones para fortalecer el sistema eléctrico de Ecuador y, al mismo tiempo, prepararlo para enfrentar el estiaje y la posible llegada del fenómeno del Niño.
En lo que va de agosto, la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec) ha informado de varios trabajos de mantenimiento programados y preventivos que realiza en diferentes centrales térmicas e hidroeléctricas, labores que se complementan con las ya realizadas a lo largo del año. A eso se suma lo que se ejecuta en el sistema de transmisión.
Uno de los mantenimientos preventivos que recientemente culminó Celec fue en los equipos de la unidad TG5, de 96 megavatios (MW), de la central termoeléctrica Enrique García, en Guayaquil, a través de la Unidad de Negocio Electroguayas.
De acuerdo con la empresa pública, las labores incluyeron “trabajos mecánicos, eléctricos, de conservación y de control en los sistemas principales y auxiliares de la unidad para optimizar su desempeño y garantizar la eficiencia y la disponibilidad del equipamiento de generación eléctrica”.
Además, permiten preservar la vida útil de los equipos y asegurar su continuidad operativa. Destacó que las labores se desarrollaron sin afectar el suministro de energía eléctrica a la ciudadanía y los sectores productivos.
En cuanto a las hidroeléctricas, en Tungurahua, la semana pasada, el gerente de Celec, Antonio Jácome, supervisó los trabajos de mantenimiento programado de la unidad 2 de la central Agoyán, de 156 MW de potencia instalada, correspondientes a las 8.000 horas de operación.
Como parte de las labores que realizan, según el jefe de la central Agoyán, Daniel Paredes, están la reparación de la turbina y el mantenimiento general, así como las pruebas eléctricas de los generadores.
Otra de las hidroeléctricas intervenidas en las últimas semanas fue Manduriacu, de 65 MW de potencia, que se encuentra entre las provincias de Pichincha e Imbabura. Del 25 de julio al 3 de este mes, su unidad de generación 2 estuvo en mantenimiento programado.
Como parte de las labores realizadas por el equipo especializado de Celec, se hicieron inspecciones detalladas en el equipamiento primario (generador y turbina) y en los sistemas eléctricos y electrónicos, así como intervenciones integrales en los sistemas auxiliares, considerados indispensables para la operación segura de la unidad 2, según la empresa pública.
Por otro lado, el sistema de transmisión también toma relevancia, principalmente por la construcción de nuevas infraestructuras.
Una de las más recientes que Celec dio a conocer, el pasado 7 de agosto, fue el avance de la construcción del sistema de transmisión Delsitanisagua-Cumbaratza-Los Encuentros-Bomboiza para fortalecer el transporte de electricidad para Zamora Chinchipe y parte de las provincias de Loja y Morona Santiago.
Tiene una inversión de $ 39,26 millones, cuyos recursos son propios de la Celec. Hasta finales del mes pasado registraba un avance global del 62,57 %.
En tanto, en Tungurahua, se construye la nueva línea de transmisión Tisaleo-Totoras a 230 kilovoltios (kV), que tiene una inversión de $ 5 millones con financiamiento de la Celec. Registra un avance global del 76 %.
Asimismo, a inicios de este mes, Celec informó de la ampliación de la subestación Baba, ubicada en Buena Fe, provincia de Los Ríos, y de esta manera fortalecer el suministro de electricidad para más de 200.000 habitantes de Quevedo. Tiene una inversión de $ 10,8 millones (sin IVA) y el avance de la obra hasta entonces era del 30 %.
El viceministro de Electricidad y Energía, Javier Medina, comentó que además de los mantenimientos en las etapas de distribución y transmisión, también es importante considerar la generación.
“Hemos estado haciendo constantemente mantenimientos de generación, que no conllevan algún impacto al sistema, ya que el Operador Nacional de Electricidad (Cenace), en conjunto con Celec y todos los participantes del sector eléctrico, siempre busca que no haya impacto en el sistema (con apagones)”, dijo Medina en el espacio de Altavoz el pasado 6 de agosto.
Asimismo, indicó que ante los posibles efectos del fenómeno del Niño, en el sector eléctrico trabajan “para el peor escenario”. Por ello, las instituciones correspondientes realizaron un análisis para verificar qué infraestructura está susceptible a temas de inundación, deslave, etc., y ante eso están actuando con la construcción de un muro de contención, moviendo redes, incluso subestaciones, para que no se vea afectado el suministro de energía y, en el caso de darse, la afectación sea mínima.
Al hacer una comparación entre la actualidad y cuando el Gobierno recién asumió la administración del país, el viceministro comentó que el factor clave es la disponibilidad del parque térmico antes de entrar al estiaje.
“Si bien tenemos una gran generación hidroeléctrica, que en una etapa lluviosa se cubre hasta el 90 % de la demanda del país, pero comienzan a disminuir los aportes y nuestro freno para no usar la energía del embalse Mazar es la generación térmica. Hoy estamos en una mejor condición, estamos haciendo mantenimientos para tratar de llegar con la mayor disponibilidad de generación térmica a septiembre”, explicó.
Fuente: El Universo
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