Olivia Newton-John: el amor platónico con Travolta, la extraña desaparición de una pareja y su batalla contra el cáncer

Es imposible olvidar su figura esbelta moviéndose al compás de You’re The One That I Want. Con pantalón negro, un top ajustado de hombros descubiertos y zapatos de tacón rojo, más una mirada llena de picardía que solo ella, Olivia Newton-John, podía dirigir a un joven John Travolta que traspasaba la pantalla. La película era Grease, estrenada en 1978. Y desde entonces, el rostro de aquella chica de rizos rubios conquistó al mundo entero.

La actriz y cantante, nacida en Inglaterra y criada en Australia, falleció hace cuatro años, el 8 de agosto de 2022. Pero tras su partida, salió a la luz una biografía titulada A Little More Love: The Life and Legacy of Olivia Newton-John, escrita por Matthew Hild. En ella se confirma, de algún modo, la fantasía que por años tuvo el público sobre una posible historia de amor entre ella y Travolta. Según los testimonios recogidos por el autor, John sentía una atracción real hacia su coprotagonista. Y de acuerdo con lo expresado por Didi Conn, otra integrante del elenco, el apasionado beso que ambos se dieron en el final alternativo de la cinta no fue actuado, sino real.

Olivia y Travolta en Grease, película de 1978 (EFE /INTERFOTO. /Archivo)

Sin embargo, para ese entonces ambos ya tenían sus propias relaciones y siempre negaron los rumores que los vinculaban. O al menos, evitaron responder a las preguntas al respecto. Porque para muchos, esta dupla que volvió a compartir set en la película Tal para cual de 1983, bien podría haber sido la pareja perfecta. Aunque en la vida real, las historias de amor difícilmente tienen un final feliz como en la ficción. De todas formas, ambos mantuvieron un gran cariño a lo largo del tiempo. La amistad que los unió solo se interrumpió con la muerte de la actriz, a los 73 años.

Más allá de ese flechazo real o imaginario, la vida sentimental de Olivia fue mucho más tranquila que la de otras estrellas de su época. En 1980, mientras filmaba Xanadu, conoció a su primer marido: Matthew Vincent Lattanzi. El actor estaba feliz de haber sido convocado para esa película, pero lejos estaba de imaginar que terminaría formando pareja con su protagonista. De hecho, cuentan que al principio ella se negaba a aceptar lo que sentía por él. Sin embargo, las charlas entre escenas y los encuentros en los camarines fueron forjando una relación.

Finalmente, después de cuatro años de noviazgo, en 1984 Matt y Olivia se casaron. Y el 17 de enero de 1986 trajeron al mundo a Chloe Rose Lattanzi. Pero aunque no hubo escándalos mediáticos, el matrimonio se fue desgastando. Once años después de haber dado el “sí”, en 1995, decidieron divorciarse. No obstante, volvieron a mostrarse juntos en varias ocasiones acompañando a su hija, quien con el tiempo también se dedicó a la actuación, siguiendo los pasos de sus padres.

Olivia y su hija Chloe

Tras la separación, Olivia conoció al fotógrafo Patrick McDermott. Para entonces, ya había vencido su primera batalla contra el cáncer de mama, que le fue diagnosticado en 1992, y se había volcado a la filosofía budista. Así que estaba dispuesta a darse una nueva oportunidad en el amor. En 1996, apostó por la convivencia con este hombre, a pesar de los malos augurios de la prensa. Pero en 2005 ocurrió algo insólito, que con el tiempo se volvió tragicómico.

McDermott había salido a una expedición de pesca por la costa de California. Cuando el barco regresó al puerto, él ya no estaba. Simplemente había desaparecido, sin que ninguno de los presentes lo viera caer al agua. Para Newton-John fue un golpe muy duro. Lo buscó durante tres años, relegando su vida y su carrera por él, hasta que lo dio por muerto. Pero lo increíble fue que, tiempo después, el fotógrafo habría aparecido en México. Según se dijo en la prensa de ese país, todo habría sido una estrategia para poder huir de los acreedores que lo presionaban para pagar sus deudas.

La decepción fue mayúscula. Pero, por suerte, Olivia no se había dado por vencida. Y para entonces, la vida ya había puesto en su camino al que sería el hombre definitivo: el magnate John Easterling. Aunque hacía quince años que se conocían por amigos en común, la relación entre ambos comenzó cuando coincidieron en un viaje al Amazonas. En 2007, se casaron en secreto en Perú. A él le decían “el gurú de la salud”, por ser el fundador de la empresa Amazon Herb Company, dedicada a productos naturales para el bienestar. Fue el encargado de acompañarla en cada campaña que Newton-John emprendió sobre prevención y tratamiento del cáncer. Según palabras de la propia actriz, era su “alma gemela”.

Olivia y John Easterling se casaron en el 2007 en Perú (Foto: Difusión)

En 1972, Easterling había sufrido una grave hepatitis que casi le cuesta la vida. Tras su recuperación, le quedaron molestos síntomas de los que solo se pudo liberar gracias a unos remedios que unos indígenas le dieron en la selva amazónica. Fue entonces cuando comenzó a interesarse en las propiedades curativas de las plantas, lo que lo llevó a crear su propio negocio. “Mi esposo me da todas estas hierbas todas las mañanas y me prepara una bebida de algas verdes”, contaba Olivia sobre la ayuda que recibía de John.

En sus últimos años, Olivia se había retirado de los medios y disfrutaba de la vida de ama de casa junto a su esposo, quien cultivaba algunas especies medicinales especialmente para ella. Easterling estuvo a su lado para sostenerla hasta el último minuto, hasta que su cuerpo dijo basta. Fue él quien anunció su partida con un conmovedor mensaje que destacaba su entereza frente a la enfermedad, al definirla como “un símbolo de triunfos y esperanza durante más de 30 años compartiendo su viaje con el cáncer de mama”.

Fuente: Infobae

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