¿Tienes una computadora con más de una década de uso? Aún puede cumplir una nueva misión: convertirse en una consola de juegos retro. Con algunos ajustes simples, ese viejo equipo puede transformarse en un centro de emulación que reúne cientos de videojuegos de varias épocas: desde los clásicos de 8 bits hasta la legendaria Nintendo 64.
No necesitas piezas modernas ni costosas. La meta es ajustar el hardware para que opere como una consola emuladora: mejorar la unidad de almacenamiento, instalar un sistema operativo liviano y configurar un entorno que administre los juegos y los emuladores desde un solo menú.
La cifra exacta de títulos disponibles varía según el hardware, pero con una configuración adecuada, una máquina de hace años puede superar los 600 juegos si se enfoca en consolas de generaciones previas.

El primer paso: renovar el almacenamiento
Una PC del año 2005 suele traer un disco duro mecánico obsoleto. Además de ser mucho más lento que un disco sólido, el tiempo de uso puede provocar que empiece a fallar.
Por ello, se recomienda sustituir o complementar ese disco con una opción moderna que sea compatible con la placa madre. Según los puertos disponibles, se puede usar un SSD, una tarjeta SD o una memoria CompactFlash con su respectivo adaptador.
Este reemplazo no incrementa la capacidad del procesador ni vuelve moderna una computadora vieja. Simplemente reduce los tiempos de espera y permite instalar un sistema operativo de bajo consumo de recursos.

Transformación en consola retro
Con el almacenamiento listo, toca instalar un software especializado en emulación. Plataformas como Batocera o Lakka convierten el equipo en una interfaz muy parecida a la de una videoconsola.
Se acabó el arrancar Windows y abrir un programa para cada juego; ahora, el sistema ofrece un menú principal donde eliges la consola y luego el título que quieres jugar.
La gran ventaja es que un mismo equipo puede simular varias consolas a la vez. Dependiendo de su potencia, se pueden emular sistemas como NES, SNES, Game Boy, Game Boy Color, Game Boy Advance, Sega Genesis, Atari, PlayStation y Nintendo 64.

En computadoras más modernas se podrían emular consolas posteriores, pero una máquina del 2005 tendrá restricciones notables.
Nintendo 64, una de las metas principales
La Nintendo 64 es especialmente atractiva porque sus juegos exigen más poder que los de 8 y 16 bits. Si el CPU, la RAM y la tarjeta gráfica acompañan, se pueden ejecutar esos títulos con un emulador adecuado.
Así, un solo dispositivo reúne juegos que originalmente necesitaban varias consolas. No hace falta conectar por separado una NES, una SNES, una Nintendo 64 y otras; la PC se convierte en el centro de entretenimiento único.
También puedes conectar mandos USB que recuerden a los controladores originales, pero la compatibilidad dependerá del sistema operativo y del emulador.

Las consolas que emula esta PC
La lista exacta varía con el hardware, aunque una PC antigua se orienta mejor a generaciones que exigen poco procesamiento.
Plataformas como Atari 2600, NES, Super Nintendo, Sega Genesis, Game Boy, Game Boy Color, Game Boy Advance y PlayStation son opciones viables. Con ciertas configuraciones se podría sumar Nintendo 64 y otras máquinas de esa era.
Cada sistema pide recursos distintos. Jugar NES o SNES no suele ser problema, pero la Nintendo 64 puede requerir un ajuste más fino para lograr una experiencia fluida.

Preparativos para una PC que estuvo almacenada
Antes de empezar, verifica que todas las partes funcionen bien. Una computadora guardada por mucho tiempo suele acumular polvo y puede tener fallas en los ventiladores, la fuente de poder o la refrigeración.
Es recomendable limpiar el interior, inspeccionar los cables y controlar la temperatura del CPU. Si la pasta térmica está reseca, reemplazarla previene que el equipo se sobrecaliente al jugar.
También hay que revisar la RAM, el procesador y la gráfica para saber hasta qué consolas puedes emular de verdad.

Títulos que puedes emular: del fontanero a Mega Man
Según las condiciones del equipo, podrás usar emuladores de varias generaciones. Clásicos como Super Mario Bros., The Legend of Zelda y Mega Man pueden estar en tu biblioteca, entre muchos otros.
- NES: Super Mario Bros., The Legend of Zelda, Mega Man, Metroid y Castlevania.
- Super Nintendo: Super Mario World, The Legend of Zelda: A Link to the Past, Super Metroid y Donkey Kong Country.
- Game Boy y Game Boy Color: Pokémon Red/Blue, The Legend of Zelda: Link’s Awakening y Super Mario Land.
- Game Boy Advance: Pokémon Ruby/Sapphire, The Legend of Zelda: The Minish Cap y Metroid Fusion.
- Sega Genesis: Sonic the Hedgehog, Streets of Rage y Mortal Kombat.
- PlayStation: títulos de la primera generación de la consola de Sony, siempre que el hardware de la PC pueda ejecutarlos correctamente.
- Nintendo 64: juegos como Super Mario 64, The Legend of Zelda: Ocarina of Time, Mario Kart 64 y Super Smash Bros., aunque esta generación exige más recursos y el rendimiento dependerá especialmente del procesador y la tarjeta gráfica.
Al juntar varias plataformas, la colección puede sobrepasar los 600 juegos, siempre que uses títulos que tengas permitido emular. La compatibilidad real dependerá de la potencia del PC y de cómo configures cada emulador.
Fuente: Infobae