El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha desarticulado una red de casas de cambio y empresas fachada que le permitía a Irán mover cientos de millones de dólares a través del sistema financiero internacional, en abierta violación de las sanciones vigentes. Así lo anunció el portavoz del Departamento de Estado, Thomas “Tommy” Pigott, en el marco de la estrategia de presión máxima impulsada por la administración de Donald Trump contra el régimen de Teherán.
De acuerdo con el comunicado oficial, estas redes actuaron como canal para que Irán obtuviera ingresos provenientes del petróleo y esquivara las restricciones impuestas por Washington. Los fondos se movían mediante intermediarios que funcionaban como pantalla, facilitando al régimen el lavado y el retorno de divisas sin dejar huellas visibles en el sistema bancario formal.
La acción fue ejecutada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Tesoro y se inscribe en el Decreto Ejecutivo 13902, que faculta la imposición de sanciones a quienes operen en los sectores financiero y petrolero iraníes.
“Aquellos que ayuden a Irán a evadir sanciones enfrentarán consecuencias graves”, advirtió el portavoz en el comunicado oficial.
Con esta, la OFAC suma su octava acción en 2026 contra el entramado bancario no oficial de Irán. Anteriormente se ha castigado a bancos iraníes y a sus compañías fachada llamadas rahbar, a casas de cambio y sus dirigentes, a financistas de gran envergadura y a importadores y exportadores que utilizan estos conductos para lavar dinero y enviarlo de regreso a Irán.

La medida impulsa además el Memorando Presidencial de Seguridad Nacional 2 (NSPM-2), que instruye al gobierno estadounidense a ejercer presión máxima sobre Irán y a privar al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de los recursos que financian sus operaciones desestabilizadoras.
El ritmo de acciones de la OFAC se ha acelerado durante este año. En los últimos meses se ha procedido a congelar unos 474 millones de dólares en criptoactivos ligados al Banco Central de Irán mediante la red TRON, a designar cuatro plataformas de intercambio digital iraníes —Nobitex, Wallex, Bitpin y Ramzinex— y a imponer sanciones a empresas navieras que utilizan el estrecho de Ormuz y aceptan pagos en bitcoin.
Desde el Departamento de Estado se destacó que “la mala gestión económica y la corrupción del régimen se vuelven cada vez más evidentes para el pueblo iraní” y se añadió que acciones como la anunciada este viernes ahondan el alejamiento de Teherán del sistema financiero global.
Finalmente, Washington reafirmó su determinación de colaborar con aliados regionales e internacionales para bloquear todos los canales de financiación de Irán, incluyendo el respaldo al terrorismo y el fortalecimiento de sus capacidades militares.
Fuente: Infobae