La actriz Bella Thorne destapó un secreto guardado por años: durante el tiempo que compartió grabaciones con Zendaya en el canal Disney, ambas vivieron una dinámica de rivalidad que no nació de ellas, sino del entorno que las rodeaba. Según Thorne, esa tensión escaló hasta volverse insostenible, y fueron ellas mismas quienes, por iniciativa propia, decidieron darle un giro a la situación con una conversación privada que sostuvieron a escondidas mientras filmaban un episodio especial.
“La cosa se puso bastante fea”, confesó en el pódcast Call Her Daddy, al recordar el clima que se respiraba en el set de Shake It Up, la serie que protagonizaron juntas entre 2010 y 2013. “Y luego tienes a tus familias y tienes al resto del set y todo eso”, añadió la artista de 28 años, dejando claro que el problema no era solo entre ellas dos, sino que había más actores involucrados en esa tensión.
El punto de inflexión, según relató Thorne, ocurrió mientras grababan el episodio crossover con ¡Buena suerte, Charlie! Fue entonces cuando ambas decidieron apartarse del rodaje para poder hablar sin testigos. La actriz describió aquella acción como un acto de rebeldía: “Nos escapamos a otro set en medio de una grabación en vivo, lo cual es muy atrevido, muy rebelde”, señaló durante la entrevista.
Ahondando en los detalles, Thorne precisó: “‘Escapamos’ es una palabra graciosa. No escapamos, pero nos escabullimos. Sabíamos que teníamos tres escenas antes de que nos tocara de nuevo y dijimos: ‘Vamos a hablar’. Y lo hicimos. Nos escondimos en otro set que no estaba en uso, en otro estudio”. Esa decisión, aunque arriesgada, marcó un antes y un después en su relación.

La producción no tardó en notar su ausencia. Según Thorne, “se quedaron buscándonos para la siguiente escena”. A pesar de la breve ventana de tiempo, el encuentro resultó ser más que suficiente para limar asperezas. “Nos pusimos a hablar, lo resolvimos y fue muy bonito”, confesó la artista, visiblemente emocionada al recordar ese momento.
La actriz describió aquella conversación como una vivencia que la marcó profundamente: “Fue mi primera experiencia —de chica a chica— en la que realmente puedes hablar y las dos pueden ser escuchadas sobre las diferentes cosas que has vivido, lo que la gente dice y cómo intentan hacerte esto. Y puedes salir de ahí viéndose la una a la otra”. Para Thorne, esa instancia fue una lección sobre la importancia del diálogo y la empatía entre mujeres.
Bella Thorne también repasó sus primeras impresiones sobre Zendaya, a quien conoció en las pruebas de pantalla para el show. “Creo que me agradó de inmediato. Creo que nuestra química era la mejor”, dijo, y no dudó en señalar las diferencias que notó desde el arranque: “Ella puede bailar y yo no soy bailarina”. Esa admiración inicial, sin embargo, se vio opacada por la presión externa.

Para poder estar a la altura, Thorne reveló que se preparó intensivamente: “Tomé tres clases de baile al día durante siete meses. Me dije: ‘Voy a poder hacer esto’”, recordó. Su dedicación fue total, pero no evitó que la rivalidad se instalara en el set por causas ajenas a ellas.
Al analizar lo sucedido, Thorne apuntó directamente a una dinámica estructural que las superaba: “La gente no puede con que las mujeres lideren juntas un programa. El patriarcado lleva haciéndolo desde el principio de los tiempos. Pero vuelves atrás y piensas: ‘Dios mío, tenían 12 años. ¿Qué te pasa? Eres adulto’”, señaló con dureza hacia los responsables de ese ambiente.
No es la primera vez que Thorne se refiere a este episodio. En una entrevista con Us Weekly en 2024, ya había adelantado algo: “Uno de mis recuerdos favoritos es el de Zendaya y yo acercándonos mucho en el episodio de ¡Buena suerte, Charlie!”, rememoró. Y agregó: “Tuvimos una lucha en nuestra relación antes de eso y nos sentamos durante unas dos horas en un set cerrado, en un escenario diferente, y nos pusimos muy personales la una con la otra”. Sus declaraciones actuales complementan aquella versión.

El pesar de Zendaya por su paso en la TV
Antes de convertirse en una de las figuras más relevantes de su generación —con proyectos como Euphoria, Challengers, The Drama y Dune—, Zendaya también enfrentó experiencias que hoy mira con una perspectiva distinta. Una de ellas fue su incursión en el programa Dancing With the Stars, al que llegó con 16 años como la participante más joven en la historia del certamen.
La actriz quedó en segundo lugar, detrás de la cantante country Kellie Pickler, un desenlace que reconoció que todavía le genera cierta molestia. “Escucha, todavía me queda un poco de rencor por eso”, admitió en declaraciones a la revista W Magazine. Sin embargo, más allá del resultado, lo que más lamenta es la exigencia que se impuso a sí misma durante ese período.

“Lo tomé muy en serio, lo cual, en retrospectiva, desearía no haber hecho. Ojalá lo hubiera disfrutado un poco más y simplemente hubiera dicho: ‘¿Y qué?’. Pero me estaba estresando mucho. Realmente lo pasé mal en eso”, confesó la ganadora del Emmy. Su paso por el programa de baile ocurrió poco después del éxito de Shake It Up, cuando todavía era vista como una actriz ligada al entretenimiento infantil.
La presión de presentarse en vivo cada semana resultó abrumadora para alguien de su edad. “Estar en televisión en vivo todas las semanas es muy aterrador”, reconoció. Una declaración que se suma al retrato de una industria que, tanto para Zendaya como para Bella Thorne, impuso desafíos que marcaron sus carreras.
Fuente: Infobae