NASA acelera su plan para una base lunar permanente hacia 2028

La NASA impulsa con celeridad la edificación de una Base Lunar en las proximidades del Polo Sur de la Luna. Este ambicioso proyecto se sustenta en una arquitectura que integra ciencia, tecnología y futuras misiones tripuladas. La agencia espacial estadounidense confía en una red de módulos de aterrizaje desarrollados por compañías privadas, los cuales deben estar listos para 2028 y servirán como cimiento para una presencia humana continua en el satélite natural.

La fase inicial del plan se prolonga hasta 2029 y contempla más de 20 aterrizajes robóticos. Estas misiones tendrán la responsabilidad de desplegar instrumentos científicos, poner a prueba tecnologías novedosas y comenzar a ensamblar la infraestructura básica antes de que los astronautas pisen la superficie lunar.

De acuerdo con la actualización divulgada el martes por la agencia, los envíos periódicos que forman parte de la iniciativa de Servicios Comerciales de Carga Lunar (CLPS) buscan establecer una cadena de suministro confiable hacia la Luna. La NASA sostiene que este planteamiento resultará fundamental para garantizar una presencia permanente tanto de humanos como de robots.

Cuatro empresas desarrollan los módulos de aterrizaje previstos para 2028

Blue Origin avanza en la construcción del módulo Blue Moon MK1, destinado a su próxima misión lunar, denominada Endurance. Se trata de una nueva generación de vehículos comerciales diseñados para transportar grandes cargas útiles hasta la superficie lunar.

La NASA afirmó que IM-3 será la primera misión en explorar la superficie de un remolino lunar en la anomalía magnética Reiner Gamma (Europa Press)

El módulo ya ha superado una campaña de pruebas ambientales, que incluyó una evaluación en condiciones de vacío térmico en el Centro Espacial Johnson de la NASA, en Houston. Dicha prueba confirmó su capacidad para operar en entornos similares a los lunares.

La estructura, los elementos de propulsión y los sistemas de aviónica se encuentran completamente ensamblados. Las próximas evaluaciones se centrarán en verificar las conexiones del cableado para integrar la carga útil, luego de que el vehículo superara pruebas de comunicación con el Sistema de Retransmisión de Datos y Seguimiento por Satélite y con la Red del Espacio Profundo.

La siguiente etapa consistirá en la carga de propelentes criogénicos antes de la integración final para el lanzamiento. La misión Endurance deberá demostrar un aterrizaje de precisión, caracterizar el entorno lunar y probar sistemas autónomos para misiones futuras.

Firefly Aerospace se encuentra desarrollando la misión Blue Ghost 2, basada en su primer alunizaje exitoso. La nueva configuración combina el módulo Blue Ghost con Elytra, una nave orbital, formando un sistema de 6,7 metros de altura. Esto representa casi el triple del tamaño del módulo utilizado en la misión Blue Ghost 1 en 2025.

La NASA afirmó que IM-3 será la primera misión en explorar la superficie de un remolino lunar en la anomalía magnética Reiner Gamma (Imagen Ilustrativa Infobae)

La misión está diseñada para operar en la cara oculta de la Luna. Si se concreta según lo previsto, sería el primer alunizaje de Estados Unidos en esa región. La NASA indicó que el entorno de radio extremadamente silencioso permitirá estudiar la geología local y la Edad Oscura cósmica, el período en que las estrellas recién formadas comenzaban a hacerse visibles.

Con tres instrumentos de la NASA a bordo, Blue Ghost 2 busca expandir la investigación científica y validar tecnologías para infraestructura y habitabilidad. La secuencia de aterrizaje autónomo demostrada en la primera misión y la reutilización de subsistemas también apuntan a reducir riesgos y acelerar el desarrollo.

Sistemas para carga, datos y movilidad en fase de prueba

Intuitive Machines prepara la misión IM-3, el tercer alunizaje de su vehículo Nova-C. La misión incorpora además Altus-1, descrito por la compañía como su primer satélite lunar de retransmisión de datos, que volará junto al módulo Trinity.

La cubierta superior del aterrizador ya está alineada y el cableado interno atraviesa pruebas antes del cierre final de paneles. La empresa completó además ensayos de vacío térmico de largo alcance junto con el equipo de la Instalación Criogénica de Rayos X del Centro Espacial Marshall de la NASA, en Huntsville, Alabama. El objetivo fue verificar la precisión de sus sensores en los extremos térmicos previstos durante el descenso.

La iniciativa CLPS busca construir una cadena de suministro fiable hacia la Luna para sostener una presencia permanente de humanos y robots (NASA vía AP, Archivo)

En las próximas semanas se completarán la integración del motor y las pruebas de encendido. La misión llevará cinco cargas útiles de la NASA, seis comerciales y una civil a la superficie, mientras que Altus-1 desplegará tres cargas útiles en órbita lunar.

El objetivo científico está centrado en Reiner Gamma, una anomalía magnética de la superficie lunar. La NASA afirmó que IM-3 será la primera misión en explorar la superficie de un remolino lunar.

Voyager Technologies somete su módulo Griffin-1 a pruebas en el Laboratorio de Pruebas Ambientales del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, en el sur de California. La agencia explicó que estos ensayos verifican la precisión y la durabilidad necesarias para el funcionamiento de futuras bases lunares.

Griffin-1 está concebido como un módulo de aterrizaje de infraestructura y tiene lanzamiento previsto para fines de 2026. Transportará la mayor carga útil comercial enviada hasta ahora a la superficie lunar y llevará cinco cargas útiles de la NASA instaladas en el rover Astrolab FLIP (sigla de FLEX Lunar Innovation Platform).

La misión está orientada a ampliar la movilidad en la superficie, ejecutar demostraciones tecnológicas y sostener operaciones lunares de larga duración. El módulo ya completó pruebas de propiedades de masa, claves para guía, navegación, control y dinámica de vuelo.

Cuando terminen las pruebas ambientales, la nave volverá a las instalaciones del sistema lunar de Voyager en Pittsburgh para su ensamblaje final. Después pasará por la preparación final de lanzamiento antes de su envío a Cabo Cañaveral.

Vista de la Luna retroiluminada por el Sol durante un eclipse solar, fotografiada por una de las cámaras de los paneles solares de la nave Orión (REUTERS)

La NASA reutiliza tecnología para acelerar el proceso

La agencia también trabaja con Northrop Grumman en tres cargas útiles de demostración tecnológica para la superficie lunar. Estos desarrollos reutilizan hardware de energía y aviónica creado para el módulo HALO del programa Gateway.

La decisión responde al cambio de estrategia de la NASA, que pasó de priorizar la órbita lunar a concentrarse en operaciones de superficie. Las primeras demostraciones probarán sistemas capaces de sobrevivir a la noche lunar y de resistir condiciones extremas, incluidos períodos de sombra de varios días.

También se ensayará una infraestructura de energía compartida en superficie para dar soporte a cargas útiles críticas y otros activos de la base, junto con capacidades esenciales de aviónica y energía. Según la NASA, ese conjunto de misiones robóticas, envíos científicos y aterrizadores comerciales es la plataforma elegida para establecer una presencia humana sostenida en la Luna.

Fuente: Infobae

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