Mascotas superan a niños en Buenos Aires: el nuevo rol familiar

En Argentina, de acuerdo con la Encuesta Anual de Hogares de la Dirección General de Estadísticas y Censos de la Ciudad de Buenos Aires, existen más de 493.000 perros de compañía frente a aproximadamente 394.000 niños menores de diez años. Si se contabilizan perros y gatos, la cantidad de mascotas duplica a la de infantes.

Para el doctor Marcos Díaz Videla, psicólogo, doctor en psicología con especialización en Antrozoología y director académico de Filosofía Animal, estas cifras no implican que los animales sustituyan a los hijos. Más bien reflejan una sociedad que ha modificado sus prioridades y, al mismo tiempo, ha legitimado un vínculo con los animales que existe desde tiempos prehistóricos.

Esa transformación en la mirada no se queda solo en el hogar. Ha modificado el espacio urbano, redefinido las profesiones vinculadas al cuidado animal y generado un mercado de servicios —incluidas las prepagas para mascotas— que busca asistir a los tutores ante gastos veterinarios imprevistos. Díaz Videla, consultado por Infobae, analizó cada uno de estos fenómenos con rigor académico y una mirada práctica.

Más animales, menos hijos: dos fenómenos que coexisten sin causarse

Según Marcos Diaz Videla el cambio de vocabulario refleja una relación menos centrada en la propiedad y más en obligaciones cotidianas, con rutinas familiares (@marcosdiazvidela)

“Son dos fenómenos que hacen a la sociedad actual, pero ninguno de los dos está causando el otro”, afirmó Díaz Videla en diálogo con Infobae. A nivel nacional, según la firma de investigación de mercados Mordor Intelligence, Argentina posee cerca de 30 millones de mascotas: aproximadamente 20 millones de perros y 10 millones de gatos. El 80% de los hogares argentinos convive con al menos un animal de compañía.

El especialista señaló que las exigencias del mundo actual postergan la paternidad, mientras que el vínculo con los animales se fortalece por razones distintas: la validación social de ese lazo. “Antes se desconfiaba de la salud mental de quien trataba al perro en términos familiares. Hoy se considera que habla bien de la persona: de una actitud compasiva, amorosa, de dedicación al cuidado de un otro”, explicó. Además, advirtió que la educación canina responde mejor al bienestar del animal desde un estilo parental que desde el clásico modelo de dominación.

De adiestradores a educadores: el nuevo lenguaje del cuidado animal

Las especialidades veterinarias se multiplican por la mayor demanda de atención y el compromiso con el bienestar animal (Imagen Ilustrativa Infobae)

El vocabulario del sector también ha evolucionado. El experto en filosofía animal subrayó que términos como “mascota”, “dueño” y “adiestrador” han sido desplazados por otros que reflejan mejor la naturaleza del vínculo. “Mascota es más accesorio. De dueño ya no se habla, porque si bien se reconoce la propiedad legal sobre los animales, esto no refleja la presencia de un vínculo”, precisó. El término que gana terreno es tutor, asociado a una tenencia responsable.

El mismo giro se produjo con la figura del adiestrador. “Ya no se habla de adiestramiento porque está ligado a lo militar, a la obediencia”, indicó el especialista. El modelo vigente apunta a la educación, y ese proceso involucra a toda la familia: organización de rutinas, distribución de espacios en el hogar y aprendizaje del lenguaje animal.

Los profesionales, aclaró, tienden a trabajar en las casas y con todos los integrantes del grupo familiar, no solo con el perro. En cuanto a los especialistas, precisó que no existen psicólogos de animales, “somos psicólogos de humanos”, sino educadores caninos y etólogos, estos últimos con formación médica y capacidad para medicar.

Animales más socializados y ciudades más abiertas

La educación canina reemplaza al modelo de dominación y apunta al bienestar del animal, según un especialista (@marcosdiazvidela)

Para Marcos, la mayor presencia de animales bien educados en los espacios públicos no es casual: responde a un círculo que se autorefuerza. “La gente sale más con sus animales, los incluye en distintas actividades, y eso hace que esos animales estén más habituados, socializados para convivir en esos espacios”, explicó. A medida que crecen los entornos pet friendly, más animales circulan y se entrenan para poder incluirse en ellos. “Una cosa favorece la otra”, resumió.

Ese proceso también impulsó la proliferación de especialidades veterinarias. Donde antes el veterinario generalista abordaba todo, hoy el tutor puede acceder a especialistas en distintas áreas. La demanda creció a la par del compromiso con el bienestar animal, y el mercado de servicios se expandió para responder a esa expectativa.

Prepagas para mascotas: un sistema en construcción

Uno de los segmentos que más creció es el de las prepagas para animales de compañía. Díaz Videla valoró la tendencia en términos generales, “me parece muy importante que se piense en la salud de los animales y que haya más oferta para su cuidado», pero planteó una distinción que considera clave a la hora de evaluar su utilidad real.

Para el especialista, el valor de una prepaga no reside en cubrir vacunas o consultas de rutina, es decir gastos que el tutor puede afrontar directamente, sino en respaldar situaciones de alta complejidad.

El especialista valoró la expansión de las prepagas por su utilidad ante imprevistos costosos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Dos iniciativas ilustran cómo el sector busca ampliar esa cobertura. La firma Companion, que se presenta como el primer plan de salud para mascotas de Argentina, ofrece una propuesta digital orientada a la previsibilidad del gasto. “Nace desde la experiencia de quienes entendemos que las mascotas son parte de la familia y que su cuidado requiere soluciones acordes a ese lugar”, señaló Diego Gentile, CEO y fundador de la compañía en testimonios aportados a este medio. La empresa cuenta con usuarios en distintas zonas del país, con una fuerte presencia inicial en AMBA, y proyecta su crecimiento.

Por su parte, se lanzó Omint Mascotas, una unidad que la firma define como la primera propuesta de una prepaga argentina que incorpora a perros y gatos dentro del concepto de cuidado integral de la familia. Díaz Videla reconoció que el sistema avanza, “se está construyendo el sistema de prepagas y viene avanzando«, aunque insistió en que la cobertura de prestaciones complejas sigue siendo la cuenta pendiente del sector.

Un cambio de paradigma que todavía está en construcción

De acuerdo con el especialista, la sociedad reformuló profundamente su relación con los animales. En Buenos Aires se refleja un estilo de vida más exigente y un vínculo humano-animal con mayor legitimidad social que antes.

La educación canina pasó de trámite a proceso familiar, generando animales mejor socializados y espacios urbanos más integrados. Así, en la vida de los argentinos, los animales ocuparon un rol protagónico.

Fuente: Infobae

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