La familia real británica tiene motivos para alegrarse. Eugenia de York y su esposo, Jack Brooksbank, han anunciado la llegada de su tercera hija: una niña que nació el 3 de agosto en un hospital de Lisboa. El anuncio, sin embargo, esconde dos curiosidades que han llamado de inmediato la atención: la pequeña nació fuera del Reino Unido y sus padres no han revelado su nombre.
Fue la propia princesa quien rompió el silencio en sus redes sociales. Con una foto de la recién nacida, escribió:
“Jack y yo estamos muy emocionados de anunciar la llegada de nuestra niña Brooksbank. Estamos completamente enamorados de nuestra pequeña”.
Pero ningún lector pudo descubrir el nombre de la bebé, porque no apareció en el mensaje.

La confirmación oficial llegó poco después desde el Palacio de Buckingham. En un comunicado, la Casa Real detalló que la niña nació el lunes 3 de agosto a las 18:20 horas y que pesó cerca de tres kilos. También se indicó que el rey Carlos III y la reina Camila, así como el resto de la familia, recibieron la noticia con gran satisfacción.
Un parto lejos de Londres
El lugar del nacimiento es, sin duda, uno de los aspectos más sorprendentes. Los dos hermanos mayores de la bebé, August Philip Hawke y Ernest George Ronnie, llegaron al mundo en el Portland Hospital de Londres. Esta vez, la pequeña vino al mundo en el Hospital da Luz de Lisboa, uno de los centros privados más reconocidos de Portugal.
La razón no es casual. Eugenia y Jack llevan viviendo en Portugal desde 2022; concretamente, se instalaron en el exclusivo complejo CostaTerra, en la región del Alentejo, donde Brooksbank ejerce parte de su actividad profesional.
Aunque la princesa viaja con asiduidad al Reino Unido para ver a su familia y cumplir con algunos compromisos, Portugal se ha convertido en el auténtico hogar del matrimonio y de sus hijos.
El nombre, un secreto guardado
Si resultó llamativo el nacimiento lisboeta, no menos sorprendió la decisión de no desvelar el nombre de la niña. La tradición en los Windsor es anunciar la identidad de los recién nacidos a las pocas horas o días, pero en esta ocasión esa costumbre se ha roto.

Ni el mensaje de Eugenia ni el comunicado del Palacio de Buckingham mencionan el nombre. Por ahora, la niña es oficialmente “la niña Brooksbank”. Tanta discreción ha alimentado las especulaciones entre los seguidores de la familia real, que esperan conocer cuándo se desvelará uno de los datos más esperados tras cualquier nacimiento.
La recién nacida se suma a una familia que comenzó con la boda de Eugenia de York y Jack Brooksbank, celebrada el 12 de octubre de 2018 en la capilla de San Jorge del Castillo de Windsor.
El primer hijo de la pareja, August, nació en febrero de 2021; dos años más tarde llegó Ernest. Ahora, el matrimonio da la bienvenida a su primera hija, una familia que ha preferido mantenerse lejos del foco mediático y que ha encontrado en Portugal la calma que buscaba.

Aunque la niña haya nacido en Lisboa, se espera que tenga nacionalidad británica. El nacimiento en suelo portugués no otorga automáticamente la ciudadanía lusa, ya que la ley del país no la reconoce por el simple hecho de nacer allí. Al ser hija de dos británicos, Eugenia y Jack, la pequeña adquiere la nacionalidad del Reino Unido. Este nacimiento en territorio portugués resulta, eso sí, una excepción dentro de la familia real británica, cuyos integrantes suelen nacer en hospitales del Reino Unido.
Fuente: Infobae